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Carlos Roque Sánchez

Piemas. Ciencia y poesía

[Img #283273](Continuación) Ya que le planteaba en la entrada anterior el tema de las casualidades, me dejo caer con una terna más. Dos de ellas temporales: una, el año de nacimiento del matemático estadounidense Keith (1955) coincide con el del óbito de Einstein en Princeton, Nueva Jersey, Estados Unidos; otra, el mismo día 14 de marzo, pero sesenta y tres años después moría el físico teórico, astrofísico, cosmólogo y divulgador científico británico Stephen Hawking (1942-2018). Y una espacial: en la misma localidad natal del físico relativista, la ciudad alemana de Ulm, fue donde el “cartesiano” francés René Descartes (1596-1650) empezó a pergeñar, en un duermevela y con solo veinte años, su archiconocida epifanía ‘Cogito ergo sum’. Más casualidades al meollo del asunto y además anexadas, no, no sé qué pensar así que mejor continuo con mi clasificación poética.

 

“Adivinanza”. Pasa por ser un poema-adivinanza del militar y ajedrecista español Manuel Golmayo (1883-1973), todo un clásico que dice: Soy y seré a todos definible, / mi nombre tengo que daros, / cociente diametral siempre inmedible / soy de los redondos aros. Elegante y bella manera de definir al número π, a la vez que nos da en “código pilish” sus veinte primeros dígitos 3,141 592 653 589 793 238 4; una especie de regla mnemotécnica para, supuestamente, acordarse de los primeros decimales de dicho número, o algo así.

 

“El número PI”, 1976. De la poeta y ensayista polaca Wislawa Szymborska (1923-2012), ganadora del Premio Nobel de Literatura en 1996, forma parte de la antología El gran número (1976); Fin y principio y otros poemas (1993). En mi opinión pertenece a esa tercera categoría de piema que le nombré, una que mezcla comentarios y observaciones sobre el número y, a la vez, incluye y menciona sus primeras cifras. Esta es su primera estrofa. El número PI es digno de admiración / tres coma uno cuatro uno / todas sus cifras siguientes también son iniciales / cinco nueve dos, porque nunca se termina. / No permite abarcarlo con la mirada seis cinco tres cinco / con un cálculo ocho nueve / con la imaginación siete nueve / o en broma tres dos tres, es decir, por comparación / cuatro seis con cualquier otra cosa / dos seis cuatro tres en el mundo. Y perteneciente a este siglo XXI, en el que la UNESCO le recuerdo proclamó el 14 de marzo como Día Internacional de las Matemáticas, le traigo el cuarto de los poemas sobre el irracional número que nos trae. 

 

“El número π”, 2008. Del físico, poeta y ensayista español David Jou i Mirabent (1953), un poema que menciona las propiedades de pi y su inalcanzabilidad; suena así: Antes de la primera danza, ¿existió el perímetro? / Los astros / no miden el camino que recorren, en el círculo de las olas / el agua ignora al agua y cada punto sigue las leyes, / inertemente. / Hasta que alguien dividió por vez primera / el perímetro del círculo y el diámetro, / y nació, inalcanzable, el número π / y fue como un rayo en una sala de espejos, / omnipresente, ocupando las cúpulas celestes, / el período de los péndulos, el volumen de las estrellas, / la energía de la luz en equilibrio, / los saltos de los electrones en los átomos, / hasta perder su eco de pasos descalzos sobre la arena. Mucho que hablar sobre la ciencia que, según el poema, cubre al número y de muestra anecdótica de lo que le digo le ofrezco un botón: del período de los péndulos simples un pajarito me dice que se puede deducir un valor para la intensidad de la gravedad terrestre de g = π2 ¿Cómo lo ve?

 

Adenda. Con la certeza de que me quedo con la espuma del mar de la cuestión -no solo existen más piemas en español, sino que, como seguro se imagina, existen también en prácticamente todos los idiomas- corto por ahora esta derivada de la irracional constante, consciente de mis limitaciones: a) Por apenas haber penetrado en esa metáfora que para Larry Shaw fue la profundidad incognoscible de pi y cómo su misterio influyó en su vida y obra. b) Por la necesidad de abundar en el fundamental papel del Michael Keith (1955) y el desarrollo del estilo pilish en la “literatura irracional” ¿Qué ocurre cuando una palabra tiene más de 10 letras? ¿con qué número se representa? c) Por no haber citado, lo intento compensar ahora, al físico, matemático y astrónomo británico James Jeans (1877-1946), conocido de los estudiantes de física por su ley de Rayleigh-Jeans (energía de radiación de un cuerpo negro / temperatura de fuente de emisión) vinculada a la mecánica cuántica.

 

Física exigente y puntera en su momento, pero que le dejó tiempo para escribir este piema, relativo a los quince primeros dígitos de la constante de marra, How I need a drink, alcoholic in nature, after the heavy lectures involving quantum mechanics! “¡Cómo necesito una copa, de naturaleza alcohólica, después de las pesadas clases sobre mecánica cuántica!” (¿Continuará?)

 

CONTACTO: [email protected]

FUENTE: Enroque de ciencia

 

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