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Martes, 16 de Julio de 2013

Apreciada Fátima Báñez:


No quisiera dirigirme a la Ministra de Trabajo, sino a esa Fátima Báñez que se ha convertido, por la gracia de una militante de las Nuevas Generaciones del PP, en el hada madrina de los españoles. Si esto fuera una carta tradicional, enviada en su correspondiente sobre... Ups, mejor no mencionamos los sobres, que sé que le resultará un tanto espinoso. Diré, mejor, que si pudiera leer el remite, vería que le escribo desde la provincia de Île-de-France, perteneciente a la Comunidad Autónoma de París.

Agradezca en mi nombre, de paso, a su compañero el señor Pons que me aclarase que no sólo no me he movilizado exteriormente como proclamaba usted misma sino que, simplemente, ni siquiera me he ido al extranjero.

Reconozco por otra parte que eso le quita gracia al asunto, despojado del espíritu aventurero de un Indiana Jones de cercanías. ¿Y qué cuento ahora para alardear por ahí y ser el centro de atención entre mis colegas y amiguetes? Porque podría decir que he trabajado para pagarme los estudios desde los 18 años, que obtuve una licenciatura con especialidad incluida, tres idiomas, un ciclo superior, un máster... Pero, entre usted y yo…, eso no vende. Te pones a contarle a una muchacha que no veas cómo controlas la diferencia entre la “résiliation” y la “résolution” de un contrato, por las características intrínsecas de cada concepto, y te mandan poco lejos. Y la verdad, no es lo mismo decir que te vas a Teruel, que contar que por esa avidez de aventura que tenemos los descendientes del Cid Campeador te levantaste una mañana con la sonrisa en el rostro y decidiste empaquetar tus cosas, salir de Rota y recorrer el mundo. Si ahora va a resultar que irse a París es lo mismo que irse al Móstoles de las empanadillas, pues vaya perspectiva vital, ministra.

Aprovechando que entramos en confidencias más personales, como entre andaluces, he de decirle que es un respiro poder mudarme al norte del país. No, mujer, no hablo de Asturias, sino del nuevo norte del país. A París, vaya. Con tanta escasez de ofertas de trabajo, y con las condiciones no ya precarias sino lo siguiente que me proponían, empezaba a sentirme mal. Aquí me ficha la policía por estar en el 15M dando guerra, y en Francia me fichan porque me consideran idóneo para una empresa. Qué cosas tiene la vida, ¿verdad? 


Lo cierto es que tengo que pedirle un favorcillo al respecto. Sí, porque aunque yo sé que me voy al nuevo norte de España, a la Comunidad Autónoma de París, mis padres todavía no lo han pillado. Cuando les anuncié que había conseguido trabajo en el nuevo norte, se echaron a llorar porque lo que dedujeron es que tenían un hijo emigrante. No entienden que no me voy al extranjero, les cuesta cambiar el chip. Ayúdeme a convencerles, ande. Y a mi abuelo, que está mayor y cree que cualquier día se nos va al otro barrio y no va a verme más. Y a mis primos pequeños, que me van a conocer lo mismo que los periodistas a Rajoy: a través de una pantalla. Ah, y a mi novia, que se queda atrapada en un trabajo sin futuro alguno porque mientras sus jefes se compran cochazos nuevos, a ella le bajan el sueldo o no le pagan por falta de liquidez. La pobre lo pasa mal sabiendo que estaremos separados por tiempo indefinido.

Yo sé que usted me comprende. Y sus compañeros de partido. Y que los que gobernaron antes también me entienden, me consta. No queda otra. Hemos gastado demasiado y ahora nos toca purgar nuestros pecados. Yo lo acepto y difundo el mensaje, como buen respetuoso y defensor de la Marca España que soy.

Sin embargo, entre usted y yo: nunca he cobrado un sobresueldo. Nunca he dirigido un banco a la ruina voluntaria, ni he estafado abuelitos moribundos con preferentes. Nunca me he aprovechado de tener un puesto donde retengo el poder. Nunca he especulado en Bolsa, ni he comprado viviendas para revenderlas más caras…

Yo lo único que he hecho es trabajar y estudiar, cuando he podido. La verdad que mi fe en ustedes empieza a quebrantarse. Y ahora que compruebo que en el nuevo norte de España las cosas son totalmente distintas, mis dudas se acrecientan. ¿Seguro que no hay alternativa? Usted, que no ha trabajado en su vida, ¿podría mirarme a los ojos y decir que me voy por espíritu aventurero, que estoy encantado y que todo es un camino de rosas? ¿Podría decirme que hacen todo lo posible, y cuando digo todo me refiero a TODO, para mejorar las cosas?

Sinceramente, pensé en no escribir esta carta. Después de la cantidad de historias y del alto número de jóvenes exiliados de este país por culpa de esta estafa a la que se empeñan en llamar crisis, consideré que no tenía nada que exponer sin que sonase repetido. Pero me niego a ser un número más, una suma a la creciente cifra de españoles mudos y exiliados. Por mi propia dignidad, quiero que mi historia, mi rabia y el fracaso que tiene este país con los jóvenes a los que ha destinado tanto en formarlos para no obtener sus frutos se conozca.

Quiero alzar mi voz. Y opino que todos/as los exiliados/as deberíamos hacer lo mismo.
Porque no nos vamos, Fátima, ministra. Ustedes nos echan.


José Alberto Niño Fernández

Comentarios (6) Comentar esta noticia
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  • Alberto Niño

    Alberto Niño | Miércoles, 17 de Julio de 2013 a las 14:28:59 horas

    Gracias por los comentarios. Al amigo mejor no le contesto, seguro que es de los que ha pillao sobrecitos o se ha aprovechao de la mala situación (¡O eso espero, porque sino manda narices!). Por suerte mi empresa es un encanto y, por fin, puedo obtener un salario digno para vivir dignamente. Mi pena es que mi país me (nos) niegue esto mismo.

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  • para para Alberto

    para para Alberto | Miércoles, 17 de Julio de 2013 a las 12:52:06 horas

    ¿Se puede expresar peor calidad humana que la que cabe atribuir a tu comentario? Hace falta estar muy abajo en la escala social para exudar algo tan despreciable. Ohú, qué mal age. Ánimo, Alberto. Quien está con los demás nunca debe sentirse defraudado, a pesar de algunos como el "amigo".

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  • Juan Manuel Pizones

    Juan Manuel Pizones | Miércoles, 17 de Julio de 2013 a las 10:33:15 horas

    Acertada carta, Alberto. Suerte en el norte. Después de ver y leer las noticias de las donaciones de los empresarios al PP, según el antes amigo y tesorero de ellos, Sr. Bárcena, veo con mas claridad el por qué de tantas reformar en contra de los trabajadores y pensionistas. Como tú bien dice, esto que está pasando es la mayor estafa que se ha producido/se produce en España. Este partido que nos gobierna nos miente como a niños, no han hecho nada de lo que prometieron.Salud.

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  • Para Alberto

    Para Alberto | Miércoles, 17 de Julio de 2013 a las 10:29:31 horas

    Pero es que nunca vas a dejar de llorar, antes lloraba por que no tenias trabajo y ahora que lo tienes sigues llorando ¿es que no vas a parar nunca? si te gusta escribir cambia de tema, pues estamos cansados de escuchar siempre lo mismo.

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  • Mateo

    Mateo | Martes, 16 de Julio de 2013 a las 20:17:36 horas

    Amigo Alberto,todxs alzaremos la voz al unísono,los que están fuera y los que quedan dentro.

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  • Joaquín Bejarano Verano

    Joaquín Bejarano Verano | Martes, 16 de Julio de 2013 a las 11:21:16 horas

    Amigo Alberto, me es grato comprobar cómo desde tu exilio laboral, sigues participando en las cosas cotidianas de nuestro pueblo (Rota) y en temas de política local y nacional. Sois muchos, muchísimos los jóvenes preparados y comprometidos con los problemas de éste país llamado España, los que tenéis que emigrar ante el incierto futuro laboral que se os presenta que es una pena que esto esté sucediendo. Pero no, este gobierno actual lo interpreta de otra manera. Desgraciadamente no está valorado ni reconocido vuestro esfuerzo y el de vuestros padres por parte de este gobierno. Saludos y ánimo campeón.

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