Pompitas
Hace años, me llamó la atención que un amigo de la familia Franco comentase en televisión que dicha familia vivía constantemente en una burbuja, rememorando anécdotas familiares de su pasado glorioso, considerando a Paquito como ese abuelo tan bueno que salvó al país de la debacle comunista. Y, en efecto, pensaban que prácticamente todo el país compartía semejante visión del dictador.
Asímismo, recuerdo con estupefacción aquella mítica pregunta lanzada al expresidente Zapatero en un plató de televisión. ¿Cuánto cuesta un café, señor presidente? Y, ni corto ni perezoso, contestó: “80 céntimos”. Durante semanas se habló del síndrome de la Moncloa, que hace que los presidentes pierdan el contacto con la realidad del país y vivan en una burbuja. Otra vez la palabrita de marras.
Recientemente, leí en la prensa que tras la encarcelación del primer banquero en España por motivos de sobra conocidos, el secretario general de la federación de la banca del sindicato CCOO criticaba dicha medida. Todo ello en medio de una crisis económica tan grave que ya ha desbancado al horrible Crash del 29 y aquella tragedia que sobrevino después. Indagando, podíamos hacer cábalas y pensar que se debe a que CCOO, como sindicato con consejeros en alguna que otra caja de ahorros actualmente intervenidas, tiene mucho que esconder. O que la complicidad con quienes tendrían que ser enemigos naturales es tal, que las rivalidades quedan a un lado y nace la camaradería. En contra, por supuesto, de lo que exige la calle. ¿No creen que estaríamos ante una nueva burbuja? Por desgracia, si algo se comenta es que los que viven en burbujas son siempre “los de arriba”. Quienes se mueven en los hilos de la política o las cúpulas del sindicalismo mayoritario. Pero nosotros, los curritos de a pie, nada de nada. Nosotros vivimos plenamente en la realidad cotidiana y observamos de primera mano lo que pasa. ¿Seguro? Espero no haber caído en una espiral donde veo burbujas por todas partes sin razón, pero no lo creo.
En mi opinión, me temo que todos vivimos en nuestra burbuja particular. Los del PP, porque creen que pese a los bandazos del gobierno, la crisis acabará el año que viene de golpe y porrazo. De esta forma podrán gritar a esos que ahora los acusan un “¡¡Os lo dije!!” que los avergonzará a todos. Los del PSOE, porque siguen creyendo que son la alternativa de verdad y han hecho lo que debían: seguir los dictámenes de la UE (there's no alternative, que diría la Dama de Hierro del siglo pasado), pero defendiendo lo más básico de la ciudadanía (ejem). Los de IU, porque ya se ven realizando un sorpasso al Psoe y compitiendo codo con codo con el PP. La Revolución anda cerca, aunque olvidan que cada vez menos personas acuden a las urnas y, por tanto, dar la vuelta a la tortilla sin una ciudadanía concienciada es una quimera. Los de UPyD, en su burbuja de progresismo-conservador color magenta, original donde los haya. Una burbuja, cuanto menos, oscura.
El 15M, porque pese a su fortaleza, obvian en ocasiones su pluralidad y se ven conquistando el mundo. La extrema derecha, porque esperan el empeoramiento de las condiciones de vida de los españoles para traernos otro Franco o, mejor, otro Primo de Rivera, que disimula más y además otorga buena presencia con sus modales exquisitos y su don de lenguas. Los políticos corruptos, en su burbuja particular de fiesta y dinero a espuertas. La gente protesta, sí, pero siguen saliendo elegidos, en parte gracias a la democrática ley d'Hont y en parte por sus fieles votantes que les perdonan todo. Tienen el chiringuito asegurado.
Y la mayoría de españoles, en su burbuja de cotilleos televisivos, deporte y protestas en el bar. Por mi parte, podría seguir enumerando muchas más, ¿y ustedes? No obstante, creo que ya no me sorprende nada (o casi). Hace tiempo que creo que exploté mis burbujas, lo cual no significa que no tenga unos principios éticos ni los defienda, por muy utópicos que puedan ser. Lo grave es que la tarea de reconstruir el país que tenemos por delante es tan dura que precisamos de toda nuestra lucidez, inteligencia, humildad y paciencia. Por tanto, os ruego, pongámonos manos a la obra. Para ello, rompamos nuestras burbujas. O nuestras pompitas, que me resulta más simpático llamarlas así.
J. Alberto Niño Fernández































REPUBLIKA | Martes, 18 de Junio de 2013 a las 22:18:40 horas
Pues para no tener problemas en contestar a mis preguntas sigue sin contestarlas, imagino que porque no tiene argumentos, ó utilizando sus propias palabras no tiene ni p... idea de lo que habla, ya que no sabe que responder, o eso o le averguenza reconocer que defiende a unos criminales. Pongo en duda los rumores y eso es un rumor, ¿quien nos asegura que fué incluso un bulo lanzado por los mismos ladrones de ese oro , que eran del gobierno golpista? ¿Por qué es una absurda conjetura que quienes dieron un golpe de estado contra el pueblo español, secuestro sus libertades y derechos y los asesinó en cunetas no seria capaces de robar? ¿desde cuando es absurdo pensar que unos criminales cometan crimenes? ES más facil robar que matar. Pues claro que dá por terminado el debate, en cuanto le ha visto las orejas al lobo y se encuentra sin argumentos tira del teatro. Pues ya saben aquello que dicen, "a enemigo que huye, puente de plata". Le deseo salud...y republica.
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