El joven rociero Muñiz mostró su devoción a la Virgen con un pregón lleno de sentimiento
Su juventud no le impidieron al joven José Manuel Pérez Muñiz estar a la altura de otros pregoneros a los que años anteriores le encomendaron la difícil tarea de pregonar el Rocío de Rota. Sabe lo que es el camino, qué se siente ante la Blanca Paloma y qué significa ser rociero y así lo demostró el pasado sábado cuando por fin, tras varios meses de preparación, pronunció el XXXV Pregón Rociero.
Seguro de su fervor hacia Nuestra Señora del Rocío y representando a esa parte más joven de la hermandad comprometida, José Manuel Pérez Muñiz se mostró orgulloso de su elección y a la vez nervioso por poder cumplir las expectativas que la junta de gobierno había depositado en él para esta cita, preámbulo de la salida hacia la aldea almonteña que tendrá lugar el próximo 14 de mayo. Su "sentimiento, constancia y tesón" se vieron reflejados en un pregón que estuvo acompañado de la voz de su amiga Rosa María González "La Piñonera" que se encargó de llenar con su potente vozarrón una parroquia de Nuestra Señora del Carmen a la que acudieron cofrades y rocieros.
Presentado por la hermana Milagros Caballero García que le dedicó palabras de cariño y ánimo recordando su esencia de cofrade comprometido, este joven roteño alzó la voz, potente y firme para dejar claro su amor a la Blanca Paloma. Agradeció a los mayores que le inculcaron este sentimiento su trabajo y compromiso y dedicó sus palabras a aquellos que de verdad siente la esencia de ser rociero. A las peñas que hacen el camino para dar testimonio de fe y devoción y a quienes siendo rocieros son buenos cristianos dedicó piropos y buenas palabras.
El pregonero habló de las vivencias que se suceden en cada peregrinación para el encuentro anual con la Virgen del Rocío donde se mezcla la oración, la fe, el cante, el baile, y sobre todo, la convivencia con los hermanos. José Manuel Pérez Muñiz se refirió a la antigüedad de la que puede presumir la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Rota con más de tres siglos a sus espaldas, y de aquellos que apostaron por su reorganización para que esta hermandad no desapareciera y hoy pueda seguir siendo una de las más antiguas y reconocidas. Aquel trabajo de hermanos y el que generación tras generación han seguido otros, se puso sobre la mesa como uno de los valores principales de la hermandad.
Los preparativos del camino, la labor de los carreteros, de los piteros, de los caballistas o de los que hacen el camino a pie centraron buena parte de un pregón que destacó por la energía con la que lo pronunció su autor. Haciendo un repaso por su propia experiencia cada año, Muñiz fue trazando el paso de los días desde que comienza a preparse la romería hasta que la hermandad ya está en camino y le quedan pocas horas para llegar a su destino. La sencillez y humildad que transmitió con su pregón hicieron que cualquier rociero allí presente se sintiera identificado con la retahíla de preparativos y sentimientos que se suceden a lo largo del año pero principalmente, cuando llega Pentecostés y hay que poner en marcha toda la maquinaria para llegar a la aldea, disfrutar de la romería, presentarse ante la Blanca Paloma e iniciar el camino de vuelta. Momentos únicos que sólo entienden aquellos que como él, lo viven con intensidad.
José Manuel Pérez Muñiz no defraudó, consiguió el aplauso del público asistente y supo contar con sentimientos verdaderos su devoción a la virgen.
El acto, que duró en torno a una hora y cuarto, concluyó con la salve rociera y las ganas de iniciar la semana que viene el camino para el reencuentro más importante del año.































M CARMEN GARCIA | Lunes, 06 de Mayo de 2013 a las 19:14:46 horas
QUE BUEN ROCIERO Y MEJOR PREGONERO
Accede para votar (0) (0) Accede para responder