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Redacción
Miércoles, 30 de Septiembre de 2026

Elogio del terraplanismo

Explico las razones de por qué estamos como estamos (artículo tirando a sesudo)

Por Balsa Cirrito

[Img #303986]Nuestro futuro está claro. Buscan desarraigarnos, arrebatarnos nuestro modo de vida, pulverizar nuestra cultura y nuestras tradiciones. Dentro de cincuenta años la Navidad, la Semana Santa, la Feria de Sevilla, la propiedad privada, los bares de copas y los serranitos de lomo serán un recuerdo del pasado. “¡Ah, ah, ah; fascista, facha, racista, conspiranoico…!” gritarán algunos de los que lean esto; sin embargo, no es que no me invente nada, es que se anuncia a gritos. Desde hace decenios.

           

(Y ahora viene la parte sesuda). En el siglo pasado, diversos grupos de pensadores, a veces de forma independiente, llegaron a la misma conclusión: la revolución había triunfado en Rusia porque la estructura del estado era muy débil, pero en los países de Europa Occidental, con estados organizados de una manera mucho más eficiente, la consecución de una sociedad comunista era muy complicada. A este respecto, aparecieron los filósofos de la escuela de Frankfurt en Alemania o Antonio Gramsci en Italia, que básicamente concluían en lo mismo (señalemos que en Alemania y en Italia la revolución había fracasado). Es decir, para alcanzar la sociedad comunista había que derribar antes los valores occidentales. Apropiarse de la cultura. Manipular la educación. Triturar el cristianismo. Romper la misma estructura social de padres-hijos. Acabar con el concepto hombre-mujer. Y lo decían sin rebozo y sin ocultarse, porque al principio parecían tan absurdas aquellas ideas que nadie las tomaba muy en serio, ya que iban en contra de todo lo que había sido nuestra historia; una historia con su filosofía griega, con su patrística, con su tomismo, con su Reforma y Contrarreforma, con su Ilustración, con su positivismo, con su existencialismo… Todo a tomar por saco.

           

Y pusieron el plan en marcha para lograr ese paraíso comunista. Así, todos los llamamientos al feminismo radical y la glorificación LGTBI tienen un objetivo, y es el de reducir la natalidad entre la población autóctona europea para permitir la entrada de extranjeros (insisto, no se trata de una alucinación que me estoy marcando, sino de un plan expresado por escrito desde hace bastante tiempo, y que en nuestros días retoma en buena medida Michel Foucault, el filosofo más ensalzado por las universidades actuales). La glorificación islámica que vemos entre los paradójicamente autodenominados progresistas tiene el mismo origen, y una finalidad evidente: destruirnos para alcanzar su sociedad nueva donde todos seremos… ¿Qué cojones seremos?

           

Curiosamente, la Hermandad Musulmana tiene un plan sobre Europa que se complementa a la perfección con el de los izquierdistas. Por si alguien no lo recuerda, digamos que la Hermandad Musulmana es la madre espiritual de todos los grupos terroristas islamistas, y perdón por la redundancia (no es un chiste: le he pedido a Chat GPT que me señale los 10 grupos terroristas más destacados del mundo y los 10 son islamistas). El programa de la Hermandad Musulmana ha sido expresado en infinitas ocasiones, y es el de la conquista de Occidente, para lo cual se basan en tres medios.

 

            1- El útero de nuestras mujeres (útero de las mujeres musulmanas, se entiende)

            2- La emigración a Occidente.

            3- El uso de las míseras libertades occidentales en su contra.

           

Como podemos ver, el plan les está saliendo de puta madre, mejor de lo que pudieran soñar.

           

Realmente la situación actual es magnífica. Muy probablemente, la inmensa, muy inmensa mayoría de la sociedad europea estaría en contra de ese futuro ideal-comunista que nos preparan, y más todavía, de esa sociedad islámica sin cubatas y sin chicharrones de Cádiz que nos amenaza, sin embargo, esa misma sociedad europea traga con cierta facilidad toda la ganga ideológica que nos regalan y ponen los medios para que ese futuro aterrador que anunciaba al principio se vuelva real.

           

Fíjense en lo siguiente. Comenzaron diciéndonos que necesitábamos inmigrantes para pagar las pensiones, y la mayoría nos lo creímos. Pero luego fuimos viendo que las cuentas no salían, que los inmigrantes, particularmente los de cierto origen que no señalo para que no me llamen islamófobo, tendían sobre todo a vivir de subvenciones y ayudas, y nos dijeron entonces que debíamos de ocuparnos de ellos “por humanidad”. Por humanidad. Estupendo.

           

Pero se trata de un argumento absurdo. Es como gritar: “no comeré nada mientras haya una persona que pase hambre en el mundo”, con lo cual el bendito (o bendita) que pronunciara esas palabras moriría de inanición sin beneficiar a nadie. Porque, ¿ponemos límites a ese sentimiento humanitario? ¿Sí o no? África tiene  1.600 millones de habitantes. Si les decimos, “hey, que no hay fronteras”, se nos plantan 1.300 millones en Europa. Por humanidad, claro.

           

Sin embargo hay algo peor que eso, y es que los promotores de todo esto no lo hacen por humanidad. Lo hacen por miserables intereses electorales… Hum, ¿he dicho miserables? Perdón, he querido decir asquerosos intereses electorales. Y no estoy difamando a nadie, cuidado. Irene Montero lo ha reconocido con todas las letras en España, y Jean Luc Melenchon en Francia. Y Pedro Sánchez lo pone en práctica con descaro todos los días. No olvidemos que, por ejemplo, todos los que se han colado en Ceuta gritan una y otra vez: “¡Viva Pidro Sánchez!”

           

Esta izquierda nos profetiza un luminoso futuro comunista, pero, entretanto, chinga a los trabajadores, los chinga bien chingados. Hablamos mucho ahora de vivienda (¡a buenas horas!). Pero quien se está fastidiando es la clase trabajadora. ¿O es que creen que los seis, siete u ocho millones de personas más que viven en España desde que Pedro el guapo es monarca no tienen casa? ¿O por qué creen que los salarios no dan para vivir a los trabajadores no cualificados? ¿Podemos pensar que la muchedumbre de inmigrantes que aceptan lo que sea es la que tira los sueldos? Sí, podemos pensarlo.

            T

ermino. Vayan disfrutando de la Feria, Carnavales, Semana Santa, Navidad y serranitos de lomo. Es posible que sus hijos lleguen a disfrutar de estas cosas. Sus nietos les garantizo que no.

 

PD. He visto un anuncio promocional de la UEFA. No sé si es de la Liga de Naciones o de la Champions, pero la protagonista es una chica guapa de rasgos que nos saben a Oriente Medio y que lleva la cabeza cubierta con uno de esos trapitos tan curiosos que las mujeres musulmanas llevan en la cabeza. ¿De verdad? ¿De verdad esa es la imagen representativa de Europa? ¿Tan bajo, tan bajísimo hemos caído? Respuesta: sí, tan bajo hemos caído.

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