La falta de rebaje en algunos bordillos se convierte en un riesgo para las personas en silla de ruedas
El roteño Felipe Márquez pide sensibilidad en este asunto para que se corrijan estas barreras que quitan autonomía
Moverse en silla de ruedas por algunas zonas de Rota continúa siendo una carrera de obstáculos en diversos puntos de la localidad. A pesar de los avances que el municipio ha experimentado en materia de accesibilidad en los últimos años, la existencia de pasos de peatones sin el debido rebaje en las aceras representa una barrera diaria que vulnera el derecho a la libre circulación de las personas con movilidad reducida y pone en riesgo constante su integridad física.
Un claro ejemplo de esta problemática lo vive cada día Felipe Márquez, un vecino con ambas piernas amputadas que utiliza una silla de ruedas eléctrica para desplazarse. Este roteño ha presentado reclamaciones formales por escrito ante la Oficina de Atención al Ciudadano (OAC) del Ayuntamiento de Rota para exigir una solución urgente a la falta de rampas en varios itinerarios habituales del municipio. El peligro al que se enfrentan los usuarios es real y palpable en algunos puntos, como ha trasladado Felipe Márquez a este medio con la única intención de exponer su situación, conocedor de que son muchas más personas afectadas y existe la necesidad de seguir sensibilizando sobre una cuestión que para nada es baladí.
Lo único que quiere este ciudadano es que, en la medida de lo posible, se dé solución a algunos puntos negros. No pide grandes obras, indicando a Rotaaldia.com que, a veces, incluso con un poco de mezcla en el bordillo que evite el escalón por no estar del todo rebajado, sería suficiente a falta de obras mayores.
Felipe Márquez relata a este medio que ha sufrido varias caídas al intentar salvar estos pequeños bordillos no adaptados: al impactar la rueda delantera contra el resalte, la inercia provoca que la silla se venza hacia atrás y ya ha tenido más de un susto. Para evitar vuelcos, en muchas ocasiones no le queda más alternativa que abandonar la acera y circular directamente por la calzada, compartiendo espacio con los vehículos y asumiendo el riesgo que eso supone.
Uno de los tramos más críticos que encuentra en su día a día es el trayecto que conecta la calle Calvario con el Mercado Central de Abastos, indicando que en este recorrido es necesario salvar hasta siete pasos de peatones con un pequeño escalón; son los situados a la altura de la calle San Antonio, Pozo Elcano, el bar El Chato o la avenida Pío XII, entre otros.
Esta falta de nivelación en los accesos obliga a los afectados a realizar continuos zigzags y maniobras complejas para esquivar los resaltes, a lo que se suma la presencia de diversos elementos del mobiliario urbano que dificultan aún más el paso.
Felipe Márquez entiende que su reclamación particular, trasladada al Ayuntamiento de Rota, tiene alcance para otras personas en su misma situación, por eso, pide a la administración local que, aunque se está avanzando de forma progresiva en la eliminación de barreras arquitectónicas con obras de gran envergadura, se le preste atención a aquellos puntos que con una pequeña actuación podrían quedar subsanados y garantizar un desplazamiento de forma autónoma y seguro sin poner en riesgo su integridad física.
Aquí tienes un vídeo en el que Felipe Márquez demuestra la barrera que suponen unos pocos centímetros en su rutina diaria.






































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