Cultura
El científico roteño Antonio M. Newman-Portela publica en 'Nature Communications' un hallazgo clave para limpiar aguas contaminadas por uranio
El talento de Rota vuelve a situarse en la primera línea de la investigación internacional. El científico roteño Antonio M. Newman-Portela, doctor por la Universidad de Granada, ha liderado como primer autor un importante avance en biotecnología ambiental que acaba de ver la luz en Nature Communications, una de las revistas científicas más prestigiosas del mundo.
El trabajo, desarrollado entre la institución granadina, el centro alemán Helmholtz-Zentrum Dresden-Rossendorf y la empresa pública Wismut GmbH, demuestra cómo es posible utilizar las bacterias que ya habitan en el agua de las minas para retirar casi por completo el uranio disuelto y evitar que contamine los acuíferos.
Un proceso biológico que elimina el 96% del metal
El punto de partida del estudio han sido las aguas subterráneas de una antigua mina de uranio en Alemania, cerrada desde los años noventa y ubicada a unos dos mil metros de profundidad. Estas aguas presentan elevadas concentraciones de este metal pesado y requieren tratamientos constantes para no poner en riesgo el medio ambiente.
El equipo en el que participa el investigador roteño diseñó un experimento para activar a las bacterias autóctonas que viven en ese entorno sin oxígeno. Para ello, les aportaron glicerol, un nutriente muy económico que se obtiene como residuo en la fabricación de biodiésel. Al alimentarse de este compuesto, la propia comunidad microbiana logró transformar el uranio soluble en un mineral sólido y fijarlo en sus paredes celulares, reduciendo la presencia del contaminante en el agua en un 96% al cabo de 130 días.
Descubrimiento de un estado mineral inédito
El logro de Newman-Portela y sus colaboradores no se limita a la limpieza del agua, sino que resuelve un enigma químico que ha sorprendido a la comunidad científica.
A través de avanzados análisis con microscopios de alta resolución y tecnologías de luz sincrotrón en Francia, los investigadores descubrieron que las bacterias convirtieron el metal en uranio pentavalente, una forma que hasta ahora se consideraba extremadamente inestable en la naturaleza. Los microorganismos lograron estabilizarlo junto con hierro y oxígeno, creando un compuesto sólido que se mantiene firme incluso si entra en contacto con el aire, impidiendo que el uranio se vuelva a disolver.
Proyección internacional con sello de Rota
Este descubrimiento abre la puerta a desarrollar tratamientos de descontaminación de aguas mucho más sostenibles y económicos en antiguas zonas mineras de todo el mundo, aprovechando subproductos industriales y la propia naturaleza del subsuelo.
La publicación de este trabajo con Antonio M. Newman-Portela como primer autor roteño en Nature Communications supone un hito en su carrera investigadora y sitúa el nombre de Rota en el mapa de la ciencia de vanguardia a nivel internacional.






























Luna | Martes, 11 de Agosto de 2026 a las 10:20:35 horas
Mi enhorabuena a éste roteño por dicho hallazgo; que se tuvo que ir de Rota y de España gracias a la ineptitud de los políticos de turno, porque no crean empleo, sino que destruyen todo lo que "sus pezuñas tocan".
A ver si los políticos toman "ideas" de lo que es CONSTRUIR y NO DESTRUIR como HACÉIS "TODOS"!
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