"Escribo para habitar en aquel niño que fui": José Antonio Lucero inaugura con un íntimo pregón la V Feria del Libro de Rota
Tirando de memoria, de referentes literarios, de sus raíces, de recuerdos de la infancia, de gratitud y de reflexiones, el escritor roteño José Antonio Lucero, inauguró con su pregón la V Feria del Libro "Almudena Grandes" que ha comenzado en Rota este miércoles 22 de julio, y se prolongará hasta el sábado 25.
Él, que está considerado como el alma mater de esta iniciativa con la que se rinde homenaje a la escritora madrileña que encontró en Rota su paraíso personal, y que permite unos días en los que las presentaciones de libros, las firmas de ejemplares y la literatura formen parte del debate, se presentó ante el patio del Castillo de Luna como aquel niño de 4 años que un día miró al cielo y no veía estrellas sino "mecheros encendidos". Aquella metáfora infantil propia de la imaginación a cierta edad, que hoy reconoce en su hija Carmen con los mismo años que él entonces, no se ha ido nunca del todo y quizás por eso, este profesor de Historia, en ese afán de imaginar, de contar historias y saber transmitirlas, quiso abrirse camino como escritor pese a quedarse en un pueblo pequeño como Rota. Pero este es un pueblo privilegiado que, gracias al conocido Club de Rota, compuesto por poetas y escritores de renombre nacional que encontraron en la localidad su espacio para el descanso, ha visto entre sus calles a Almudena Grandes, Luis García Montero, Felipe Benítez Reyes o Benjamín Prado, entre otros.
Aquel niño que este miércoles fue pregonero de un evento que siente tan cerca como la literatura, compartió con los presentes sus emociones, recuerdos y reflexiones, salpicando algunos episodios importantes de su vida con anécdotas vinculadas al poder indeleble de las letras y a figuras tan representativas como la de Almudena Grandes. Fue ella la que tras unos meses de publicar su primera novela, "Mariela, 1972. Un asesinato en Rota" (2012), le escribió un mensaje una vez que había leído un ejemplar de esta obra, que fue presentado en el Castillo de Luna repleto de público gracias a la capacidad de convocatoria que su madre, a la que citó en muchas ocasiones en su pregón. La madrileña fue sincera y actuando como una especie de mentora en los inicios literarios de este roteño, le dejó una frase que recordaría para siempre: "para ejercer este oficio es fundamental dominar la técnica del trilero, saber esconder la bolita en la mano mientras el lector pretende adivinar en qué cubilete está. Y tú tienes el don de narrar, de fabricar historias y saberlas contar". Una frase que ha recordado que 13 años después, ha vuelto a escuchar en una reciente conversación con el escritor Benjamín Prado, a propósito de su próxima novela "Tu sonrisa me hace libre", sobre Josefina Manresa y Miguel Hernández, que saldrá a la luz la roteña fecha del 7 de octubre (ya que coincide con el día de la patrona de la villa).
El pregonero de esta V Feria del Libro compartió que Benjamín Prado utilizó prácticamente la misma frase para definir su trabajo: "La literatura no consiste en contar historias, sino en saberlas contar", un don que parece que ambos vieron en este pregonero que sigue abriéndose camino en el mundo de la literatura con las mismas ganas de aquel niño al que no le gustaba estudiar -de hecho llegó a estar de peón de albañil con su padre-, pero al que le fascinaba leer e imaginar. Y quizás ahí, es donde reside la clave de por qué escribe y por qué ha sido el pregonero de esta feria.
Hoy con 37 años, padre de dos pequeñas, reconoce que sus raíces roteñas han marcado su trayectoria, porque no es fácil quedarse en el pueblo si uno aspira a más. Pero él lo hizo.
A lo largo de su pregón, José Antonio Lucero no dejó de salpicar de estampas familiares su discurso porque entre esos recuerdos y las raíces de una familia en la que él fue el primer licenciado por parte paterna, lo marcaron. Aprovechó el pregonero la oportunidad de romper una lanza a favor de la clase trabajadora, de la escuela pública y de aquellas personas que en tiempos pasados, no tuvieron la opción de formarse en la escuela. También se refirió a su padre como "el mejor contador de historias que conozco", y a su madre, hace diez años fallecida, que era una trabajadora incansable.
El autor de "La maestra" volvió a sus años escolares, donde Sor Paquita, del colegio de las Salesianas donde estudió, vio en él los primeros atisbos de ese talento y capacidad para contar historias. Fue el momento de romper una lanza a favor de esos profesores que actúan como auténticos alfareros, capaces de moldear el futuro de los jóvenes a los que educan en el día a día. Él tuvo la suerte de tener a alguno más, como Javier Gallego, también hoy entre el público, del que tomó la pasión por la Historia, que a la postre, y cuando aquello de trabajar en la obra no se le antojaba como el futuro de su vida, decidió empezarla a estudiar como carrera universitaria. Eligió Historia, que no era precisamente la que más salida laboral tenía, -le decían-, pero la única que le apasionaba. Y hoy, como profesor en la materia, está convencido de que son las Humanidades las que frente a la tecnología y la Inteligencia Artificial, mantienen la capacidad de ficcionar, leer, imaginar y seguir siendo "humanos".
En media hora de pregón, José Antonio Lucero se vio como niño, hizo un repaso por estampas familiares y compartió aspectos de su vida personal; mostró su particular mapa literario en el que aparecían grandes de las letras, recordó los nervios y la ilusión de aquella primera entrevista en un medio local con motivo de su primera novela, y acabó viéndose a sus 37 años como fruto en gran medida, de los libros que lo han rodeado y de su pueblo. Si tiene que preguntarse qué es la literatura y por qué habita en ella, su respuesta más certera la encuentra recordando una frase del autor Javier Cercas, "la literatura es como el sexo, es ante todo, un placer"; un impulso vital que en su mente ya estaba cuando aquel niño de solo 4 años, al mirar al cielo, no vio estrellas sino mecheros encendidos que pasadas tres décadas, sigue viendo brillar. Aquellas ganas de seguir imaginando historias no se han ido y ante un mundo eminentemente digital y tecnológico como el de estos días, tiene el convencimiento de que los libros resisten el tiempo.
¿Y tú por qué escribes? se preguntaba casi al final de su pregón: "leo y escribo para habitar en aquel niño pequeño que fui", y así, con esa inocencia en la que se recuerda cuando inventa historias, daba por inaugurada esta Feria del Libro "Almudena Grandes" que pretende ser cuatro días de pasión por la lectura que nunca ha dejado de sentir.











































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