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Redacción 9
Martes, 14 de Julio de 2026

Elogio del terraplanismo

Lo que no se puede decir no se debe decir, pero lo digo

Por Balsa Cirrito

[Img #296822]Mariano Rajoy, que tampoco es que sea mi político favorito, está siendo crucificado por unas declaraciones bastante inocuas. Como seguramente saben, el ex presidente del gobierno ha venido a decir que Francia tiene un equipo de fútbol estupendo, “aunque sus jugadores no sean franceses”. Como era de esperar, la horda del victimismo ha comenzado a hacerse el seppuku por tan abominable crimen de leso racismo, y los gobiernos francés y español han salido a criticar al barbudo Rajoy como si fueran del mismo equipo. ¡Qué panolis!

           

Veamos, queridos churris, cada vez que hablo de fútbol con alguien y sale el tema de Francia, inevitablemente, comentamos la raza de casi todos sus jugadores. Y estoy seguro al 100% que quienes critican a Rajoy también lo han comentado y han dicho que los jugadores gabachos no parecen precisamente bretones o normandos, no; pero supongo que esto se entiende cuando tenemos en cuenta que una de las características más esenciales del buen progreti es la negación de la realidad. Constantemente nos están diciendo: ¿a quién va a creer usted, a mí o a sus propios ojos?

           

Desde que existe la historia y mucho antes, los habitantes de la zona del mundo que ahora llamamos Francia han sido muy mayoritariamente blancos, tirando a rubios cuanto más al norte, igual que en España o en Italia somos blancos, con pelo tirando a moreno cuanto más al sur. Es un hecho comprobable, y la imagen que tenemos de un francés es la que es y no existe razón para acogotar nuestra memoria. ¿Hay apellidos españoles, franceses, italianos, alemanes, etc.? Los hay. ¿Y cuáles dirían ustedes que son los apellidos franceses? ¿Renard, Dupont, Durand, Bernard, o Kante, Mbappé, Samba, Akliouche? La respuesta es fácil.

           

Seguramente dentro de cien años veremos las cosas de manera diferente, y nuestra imagen de lo que es un francés será otra, pero escandalizarse ahora, ¡ahora!, por las palabras de Rajoy no es sino un estupendo ejercicio de hipocresía de los que están “en el lado correcto de la historia”.

           

Aunque lo cierto es que en el fútbol francés hay racismo. Un racismo de la leche. Pero contra los blancos. Durante la pasada Eurocopa escuchaba a veces un podcast futbolístico muy famoso en Francia. Y recuerdo que un periodista franchute se quejaba del racismo de las escuelas y de los clubes franceses… contra los jugadores blancos. El tío hablaba justo después de que España derrotara a Francia, y la gracia era que en el equipo español figuraban dos futbolistas galos, Laporte y Le Normand. El periodista decía que estos jugadores habían tenido que irse a jugar con España por ser blancos, y que en Francia no los habían tomado en serio por preferir a los negros.

           

Pero todo esto se encuadra dentro del gran panorama progreti donde la hipocresía es el valor supremo. Por ejemplo, buscar y ensalzar ciertas raíces culturales y raciales es chachi, divertido y encomiable, pero no todas, solo las raíces guais. Veamos; seguramente vieron ustedes la divertidísima película Ocho apellidos vascos. Ahí se trataba con simpatía y comprensión el hecho de que para ser vasco-vasco, vasco de una pieza, no solo tenían que ser euskaldunes tus padres, sino tus abuelos y tus bisabuelos y tus tatarabuelos. Como debe ser, qué caray (aunque solo si hablamos de euskaldunes, cuidado). Pero, claro, se me ocurre, ¿hubieran hecho chiste y se habría visto tan simpática una escena donde un moro llega a Francia y le dicen que para ser un francés fetén es preciso llevar cuatro generaciones en Gabachilandia? ¿Nos habría parecido tan enternecedora como en Ocho apellidos vascos? No respondan.

           

Pero es que, además, todo esto es una gilipollez infinita, solo comprensible por el exceso de victimismo y susceptibilidad. En los años 80 la selección franchuta de fútbol no estaba plagada de descendientes de africanos, sino de hijos y nietos de españoles e italianos. Así, citando de memoria, recuerdo a Amorós, López, Luis Fernández, Larios, Soler, Castañeda, Ferrari, Platini, Genghini, Baratelli… Y el seleccionador era un tal Michel Hidalgo. Y aquí en España y en Italia decíamos que la selección francesa no era francesa, sino hispano-italiana, y lo decíamos con satisfacción, y nadie acusaba a nadie de racismo ni se llevaba las manos a la cabeza o a los testículos, que es donde me temo que los indignados se la llevan ahora.

           

Francamente, estoy harto. Harto de vivir en un mundo totalitario, donde está vetado decir casi cualquier cosa, y donde la más mínima duda que caiga sobre los mandamientos progretis acarrea el infierno en vida. El otro día le escuché a Santiago Segura en una entrevista un par de verdades antológicas (Segura no es un superfacha, sino alguien que hace no tantos años hacía campaña por IU). Decía Segura algo así: “Cuando yo era joven estábamos contra la Iglesia y contra la derecha porque eran quienes todo el tiempo andaban inculcándonos qué podíamos y qué no podíamos hacer o decir; ahora no es extraño que los jóvenes sean de derechas, porque quienes están todo el tiempo prohibiendo, sermoneando y arengándonos sobre qué está bien y qué está mal es la izquierda”.

           

Pero creo que estoy siendo suave, así que voy a decir lo que no se debe decir que me caliento yo solo. Francia tiene en el Mundial 90, ¡90 jugadores!, que han nacido en Francia pero que compiten con otras selecciones. Hombre, podíamos comentar que muy franceses no se sienten, porque en algunos casos juegan por otro país porque los galos no los consideran necesarios en su selección, y esto es comprensible; pero en muchos otros (también pasa esto con algunos españoles) son tíos nacidos en Lyon, en Marsella o en París y que prefieren jugar, digamos, con Senegal. ¿Son entonces franco-franceses estos pibes? ¿De verdad? Pero vamos más lejos aún. Vamos con España.

           

España, y me caliento más todavía. Media docena de jugadores de Marruecos nacidos en nuestro país han elegido jugar con el equipo moro. ¡Qué patriotismo hispano-español! Pero, y esto enlaza con lo de Rajoy. El presidente de la Federación Marroquí y el seleccionador del país alauita han dicho lo mismo, cada uno por su lado, refiriéndose a Lamine Yamal y a Brahím Díaz: “¿Cómo puede ser español alguien que se llama Lamine?”; o “No he visto en España muchos españoles que se llamen Brahím”. Esto, repito, dicho por seleccionador y presidente de la federación mora. Y, ¿ha salido Pedro Sánchez o algún otro perroflauta nacional a criticar con voz temblorosa que esto es racismo y que cómo se puede consentir? ¿Ha hablado Borja Iglesias para declarar que no le gustan esas palabras? Obviamente, no. ¿Por qué? Porque son unos hipócritas y unos indignados a la carta. Y ahí lo dejo.

           

Por hoy.

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  • Lucía

    Lucía | Miércoles, 29 de Julio de 2026 a las 10:23:09 horas

    Pero entonces los que dicen que los negros de Francia son franceses, es porque decir que son senegaleses es una.... ofensa??? no sería esto... racista???

    Los argentinos que llevan 40 años en España, tienen hijos sin acento, hijas que se visten de flamenca, y que dicen "quillo", pero siguen diciendo que son argentinos. ¿Qué problema hay con que se diga a los descendientes de ganeses, que no concuerdan ni en apariencia ni en costumbres con el país en el que viven, que, efectivamente, no son franceses sino de Gana?

    Yo si me fuera al país más parecido a España, digamos Italia o Portugal, a vivir, me aseguraría de que mis hijos hablaran mi idioma, comieran puchero y tocaran las palmas con salero. E intentaría por todos los medios que, respetando la cultura de su país (siendo esto bastante fácil porque no hay diferencias ni religiosas ni en cuanto a derechos), tuvieran conexión con el suyo de origen. Por supuesto, no me insultaría que les dijeran españoles, en lugar de portugueses o italianos (no digamos si me voy a Francia, y tienen la suerte de que no les llamen franceses).

    Me temo señores, que racistas hay, un huevo, un montón, pero son todos los que tratan a los negros como negritos, a los moros como marroquís, y a los gitanos, como romaníes. Dejen de negar sus peculiaridades, sus diferencias y sus costumbres, les invito que se interesen por ellas, las conozcan, y como con cualquier otra cosa, decidan si les gustan o no. Dejen de utilizar eufemismos para hablar de la realidad, y la realidad se normalizará.

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  • Qué mal sientan los años

    Qué mal sientan los años | Sábado, 18 de Julio de 2026 a las 12:58:59 horas

    ¡¡¡No cambiamos!!!

    A medida que nos hacemos viejos… lo de antes era mejor y lo de ahora no es cómo lo de antes, ¡vaya novedad!

    Échese para un lado (que será el mismo que Felipe González y los Eres) y que escriba alguien más jovial.

    Se busca a: José Balsa Cirrito.
    Recompensa: Lo que queráis. No creo que lo encontremos.

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  • Somera

    Somera | Jueves, 16 de Julio de 2026 a las 22:15:15 horas

    Cuando una pareja tiene un hijo no biológico de, digamos, 15 años, solemos decir que es su hijo verdadero porque lo biologico no es tan determinante en la paternidad como lo cultural y lo educativo y lo afectivo. En cambio con el tema de los nietos sudamericanos de los exiliados españoles el peso de lo biologico sorprendentemente se invierte, y entonces para ser español no importa que el solicitante no tenga ni idea de política patria, ni de dónde está Cuenca, ni de qué es un gazpacho, ni de quién fue Chiquito de la Calzada, sino sólo importa que una cuarta parte de sangre sea española (o hasta una octava parte)...
    Que digo yo, que además todo sudamericano no indigena tiene practicamente un antepasado español (o italiano, o europeo...) y podrían según esta lógica apuntarse a votar en las próximas elecciones.

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  • Lucía

    Lucía | Miércoles, 15 de Julio de 2026 a las 08:51:32 horas

    A mí me gusta que el equipo galo no tenga franceses. Hemos vapuleado a la vez a Francia y a los moros. un 2x1 en toda regla. viva España joder

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  • Lopez

    Lopez | Martes, 14 de Julio de 2026 a las 16:33:29 horas

    Es muy curioso que el autor de este texto se lamente de que vivimos en un 'mundo totalitario' donde supuestamente no se puede hablar, pero su primera reacción para defender su postura sea insultar llamando 'perroflauta nacional' a todo el que no piense como él. Al final, lo que le molesta no es la falta de libertad de expresión; lo que le molesta es que los demás también la usen para criticar lo que a él le parece bien.

    Utiliza esa etiqueta para no tener que responder a la verdadera pregunta: ¿por qué nos tiene que importar más el árbol genealógico de un futbolista que el hecho de que se deje la piel por nuestro país en el campo?

    Calificar de 'perroflauta' o 'hipócrita' a quien defiende que la nacionalidad la otorgan las leyes y el arraigo, y no el color de piel o los apellidos de hace tres siglos, es una rabieta nostálgica. Si el único argumento para defender que Lamine Yamal o Mbappé 'no son verdaderamente de los suyos' es recurrir al insulto fácil, es que el argumento se cae por su propio peso."

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  • Sevillano

    Sevillano | Martes, 14 de Julio de 2026 a las 14:03:32 horas

    Grande Balsa. Nos iluminas el camino.

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  • viento de levante

    viento de levante | Martes, 14 de Julio de 2026 a las 11:17:01 horas

    Qué "gracioso" este chiquillo. En su cruzada antiprogre banaliza constantemente la realidad para hacer su chiste. Pues resulta que los que han respondido más airadamente a las palabras de M.Rajoy ha sido el gobierno francés, que no es precisamente de izquierda ni "progre". Algo inadecuado o inexacto ha tenido que vomitar Rajoy para hacer saltar a los mismos ministros de Francia.
    Como siempre, el artículo es un amasijo de datos demagógicamente tratados para darse la razón a sí mismo. Vomitivo.

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  • Roteño

    Roteño | Martes, 14 de Julio de 2026 a las 10:55:40 horas

    LLevo dos dias escandalizado por la cantidad de gilipolleces que estan diciendo en la television nuestros queridos po9liticos y tertulianos . No voy a dar casos ya que tu lo has explicado perfectamente. Te felicfito por tu columna.

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  • Ojux

    Ojux | Martes, 14 de Julio de 2026 a las 09:45:13 horas

    Mejor imposible.

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