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Redacción
Domingo, 05 de Abril de 2026

Un ángel azul entre Los Dolores: una historia de inclusión y esperanza

[Img #286279]Aunque no debería ser noticia, a este medio le ha llegado una carta de agradecimiento de un padre que el pasado Jueves Santo en la Semana Santa de Rota vio cómo su hijo, con autismo, pudo realizar la estación de penitencia junto a Nuestra Señora de los Dolores y el Santísimo Cristo de la Caridad. 

 

Manteniendo el anonimato, ha querido a través de Rotaaldia.com publicar un escrito lleno de agradecimiento a quienes permitieron que su pequeño se sintiera integrado en un cortejo al que le unen lazos familiares y que sus necesidades especiales no le impidieran participar. 

 

El texto debería ir en la sección de Cartas al Director pero hemos decidido hacerle un hueco especial porque el mensaje es importante para toda la sociedad, la inclusión real es necesaria y justa.

 

Esta es la carta:


[Img #286282]Imaginen por un momento lo que siente cualquier padre o madre al decidir dar un paso importante con su hijo: las dudas, las preguntas, la incertidumbre.


¿Aguantará? ¿Le gustará? ¿Se pondrá nervioso? ¿Será capaz de disfrutarlo?


Ahora imaginen que ese hijo tiene autismo.


Ayer, en el seno de la Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores de Rota, esas preguntas encontraron respuesta. Entre túnicas, cirios y emoción, un pequeño “ángel azul” formó parte de la estación de penitencia, luciendo un traje tan especial como su propia historia.
Y sí, aguantó.
Aguantó la mitad del recorrido.
Aguantó con valentía, con ilusión y con una entereza que emocionó a quienes tuvieron el privilegio de acompañarlo.


Pero más allá del tiempo o la distancia, lo verdaderamente importante fue el paso que se dio. Un paso firme hacia la inclusión real, hacia una sociedad en la que todos los niños, sin excepción, tienen cabida y pueden cumplir sus sueños.


Hoy, estas palabras quieren ser un agradecimiento sincero. A quienes lo hicieron posible. A quienes creyeron. A quienes acompañaron sin ruido, pero con el corazón.


Porque ayer no solo salió un nazareno más. Ayer salió la esperanza.

 

Paso a paso, la inclusión se abre camino. Y ayer, nuestra hermandad demostró que sí se puede.


Gracias.
Un fuerte abrazo.

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