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Redacción
Miércoles, 25 de Marzo de 2026

Elogio del terraplanismo

Y, sin embargo, Javi

Por Balsa Cirrito

[Img #283618]Si se han molestado en leerme durante los últimos tiempos, observarán que me entretenido en criticar con acritud al gobierno español, en especial a su presidente. Creo tener no solo derecho – que a eso tiene todo el mundo – sino también obligación. Le voté en las últimas elecciones (ya estaba decepcionado con Sanchi, pero quería darle una oportunidad más) y he sido militante durante muchos años de su partido, cuando el PSOE era un partido de centro izquierda, y no como ahora, que se ha convertido en una banda perrofláutica de extrema izquierda. Y creo que no soy el único, leo muchas opiniones de antiguos votantes o militantes que experimentan sentimientos similares a los míos. Pero PsicoSánchez, que tanto dice detestar a Franco, tiene con el antiguo dictador una característica común (bueno, tiene muchas, pero esta es la más notable), y es que lo que agarra no lo suelta. Miguel Cabanellas, el general que presidió la Junta que encumbró a Franco a la jefatura del estado, dijo del Caudillo a sus compañeros: “Ustedes no saben lo que han hecho porque no lo conocen como yo, que lo tuve a mis órdenes en el ejército de África como jefe de una de las unidades de la columna a mi mando... Si ustedes le dan España, va a creerse que es suya y no dejará que nadie lo sustituya en la guerra o después de ella, hasta su muerte”.

 

A Sánchez le da igual todo, y se va a llevar a España y a su partido por delante. De España he hablado muchas veces, ahora quiero hablar de su partido. Pedro Sánchez va arruinar el trabajo de los muchos políticos socialistas decentes, trabajadores y eficientes que tenemos en el país, quienes van a pasar un quinario para lograr revalidar alcaldías o escaños parlamentarios, lo cual nos lleva al alcalde de Rota.

           

Javier Ruiz Arana es un gran alcalde, un formidable alcalde, que en cualquier otra circunstancia volvería a ganar las elecciones municipales de calle. Siendo candidato del PSOE actual lo va a tener más difícil. Aprecio especialmente de él que durante el periodo de su alcaldía, ya largo, no es que no le hayamos conocido casos de corrupción, es que ni siquiera se han publicado sospechas. Visto el país en el que vivimos, resulta una característica casi alucinógena

           

Miro Rota, veo cómo se moderniza, contemplo cómo cambian sus calles y se me pone la carne de gallina. Hay grandes zonas de la ciudad que cuando paseo por ellas montado en mi moto corro peligro de tener un accidente, embobado que me quedo con la gallardía actualizada que han alcanzado. Si Felipe Benítez fue el alcalde de la recuperación arquitectónica del pasado de Rota, Javier Ruiz será recordado como el alcalde que ganó el futuro. Y a su lado, grandes colaboradores. Voy a citar solo un par de ellos, pero Manrique es un hombre de una inteligencia excepcional y de criterio afilado y Encarna, bueno, ¿quién puede decir algo malo de Encarna?

           

Pese a los años en el cargo, Javier sigue deteniéndose a escuchar a la gente cuando le cuentan sus problemas, sin poner expresión de cansancio, que es algo casi heroico después de todo este tiempo ejerciendo, y sigue siendo cercano y amable, con una de esas cabezas privilegiadas donde cabe todo el gobierno municipal. Y no digo esto porque sea amigo suyo, que no lo soy. Lo conozco y le tengo aprecio personal, pero más conocía y apreciaba a Lorenzo Sánchez cuando era alcalde y no fue impedimento para que le criticara muchas veces.

           

Pues Javier, como muchos otros alcaldes del PSOE, corre el riesgo de ser llevado por el viento de la incompetencia y corrupción de Sánchez, que no es un viento, sino un tifón. (No sería mala cosa que los muchos socialistas competentes que hay le dieran una patada en el coxis a Sánchez, pero no llegará ese día… de momento). Aunque todavía podría haber algo peor para Javi Ruiz, y es que en las municipales no sacara la mayoría absoluta y se viera obligado a gobernar con los partidos situados a su izquierda. Sería una mala combinación, porque la izquierda-izquierda se ha convertido en un delirio kafkiano, en una distopía real, en un poema dadaísta, en un disparate contra la lógica, en un insulto al sentido común, en un punterazo al balón del círculo hegeliano (¡estoy lanzado!), en una negación de la evidencia, en la náusea del detritus intelectual mal digerido, en un aborto de Frankfurt, en la cloaca de la inteligencia, en la muerte de la prosperidad… Y es que la izquierda-izquierda aniquila todo lo que toca. Que no te toque, Javi, porque lo que es a mí, me gustaría que siguieras siendo alcalde.

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