Los pescadores de Rota se suman al paro nacional: el lunes no saldrán a faenar y no habrá pescado
Los pescadores de la Cooperativa de Rota no saldrán a faenar el lunes, 19 de enero, secundando de esta forma, el paro nacional convocado contra las nuevas obligaciones de control de capturas que ha impuesto Bruselas para el sector y que denuncian que les deja en un futuro incierto y cada vez más difícil de sobrellevar para la pesca de arrastre.
La flota, compuesta en la localidad por unas 20 embarcaciones, quedará amarrada a puerto y la lonja no tendrá pescado fresco ese día, por lo que permanecerá cerrada. Es un día de protesta en el que los pescadores necesitan ser escuchados para que las nuevas imposiciones de la Unión Europea, que les obliga a tareas administrativas incompatibles con la actividad diaria a bordo se modifiquen.
En principio, la huelga nacional convocada queda a expensas de conocer el resultado de la reunión que está prevista en Madrid entre el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y los representantes de las cofradías españolas de pescadores, por lo que es posible que el parón en la actividad del sector pesquero pueda alargarse y con ello, repercutir en pescaderías, restaurantes, mercados y al propio consumidor, que se verá sin género.
Tal y como ha explicado a Rotaaldia.com el presidente de la Cooperativa de Pescadores de Rota "Mar de Rota", Juan José González, la gota que ha colmado el vaso para un sector ya de por sí castigado, es la última exigencia de la Comisión Europea (CE) que exige a los pescadores que pesen y notifiquen todas las especies capturadas durante la jornada laboral antes de llegar a puerto a través del llamado diario electrónico de a bordo (DEA). Si no lo hacen, se enfrentan a multas que llegan a los 3.000 euros, por lo que los profesionales de la pesca se han puesto en contra, no solo por el control exhaustivo que ahora se les exige y les parece inviable en el quehacer sobre un barco, sino porque cualquier equivocación en el peso, puede acarrear un verdadero problema económico.
Juan José González explica que son normas que no atienden la realidad del trabajo que se lleva a cabo en un barco durante una faena de pesca artesanal y costera. Por ejemplo, en el caso de Rota, donde las embarcaciones muchas veces pescan a unos 20 minutos de puerto, estarían obligados a notificar la llegada a puerto 4 horas antes de tocar tierra, algo que es del todo absurdo porque nunca están tan lejos y sin embargo, la normativa les obligaría a esta comunicación "absurda" para una pesca de su nivel. El representante de los pescadores entiende que se aplique a grandes barcos mercantes, pero insiste en que no tiene ninguna lógica en embarcaciones que pescan a pocas millas de la costa.
Por otro lado, se les obliga a que cada una de las especies capturadas desde el primer kilo -no a partir de un peso como ocurría antes-, queden reflejadas con su peso exacto y comunicadas a la Secretaría General de Pesca, sin margen de error, porque podría ser sancionados, lo que implica una pérdida de tiempo y una exposición a multas económicas "que te dan ganas de dejar el barco amarrado", porque reconoce que se les está exigiendo una precisión que no se puede cumplir en el mar. El error conllevaría sanciones elevadas por diferencias que se consideran que son inevitables en el día a día, entre los capturado y lo declarado.
Estas son solo dos de las nuevas medidas de control de la pesca derivadas del reglamento de la Unión Europea (2023/2842) que ha puesto en marcha el Gobierno central y que los pescadores en general y los roteños en particular, rechazan de plano.
En Rota, son unas 20 embarcaciones las que salen a faenar a diario, con unos 50-60 pescadores, viviendo directamente del sector de la pesca unas 45-50 familias. Para todos ellos, estas normativas no hacen más que seguir dando puñaladas a un sector ya de por sí difícil por el trabajo que se realiza, que tiene serios problemas para el relevo generacional y al que cada vez, se le ve menos color.
El presidente de la Cooperativa de Pescadores reconoce que los ánimos están bajos, "estamos aburridos" porque cuando no es una norma es otra, aludiendo no solo a esta de la UE, sino a otras como una de la Junta de Andalucía que les impone restricción de horarios y los viernes a las 12.00 horas deben estar ya amarrados a puerto, lo que hace que el día, lo consideren casi perdido.
Si ya de por sí el 2026 ha empezado con mal pie por las inclemencias meteorológicas que han impedido días de trabajo, afrontar normas como estas "nos desmoralizan" asegurando que es "un sinvivir permanente donde ya no solo soportas la dureza del trabajo de la pesca en sí, sino que las administraciones cada vez lo ponen más difícil y recibimos cada día una puñalada que lo que te dan ganas es de vender el barco".
A eso se suma las inspecciones que se han intensificado a algunos compañeros hasta una vez a la semana, lo que les lleva a estar exasperados.
Siendo la pesca un sector clave en la economía con repercusión directa en la alimentación sana y en la economía de mercados, restaurantes, pescaderías, etc., los pescadores piden apoyo y no más trabas a su trabajo. Este lunes estarán de brazos caídos con la esperanza de una modificación de esas nuevas normas implantadas por la Comisión Europea.

































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