Genocidio, terrorismo, crímenes de lesa humanidad
Israel está arrasando Gaza. Se bombardean colegios y hospitales con la excusa de que dentro de esos recintos se cobijan terroristas. ¿Es una actuación correcta? ¿Da igual que mueran niños inocentes durante el asedio?
¿Cómo se puede denominar tal proceder?
La mayoría pensamos que se trata de un genocidio. Otros pueden decir, con razón, que se trata de terrorismo de estado, dado el hecho que el gobierno israelí está actuando de la misma forma en que lo hicieron los terroristas de Hamás. También puede ser considerado como crímenes de lesa humanidad, puesto que el ejército israelí está llevando a cabo acciones indiscriminadas contra miembros de la población civil.
Lo que está claro es que con la invasión de Gaza, la otrora víctimas de los nazis (la población judía), está actuando de forma parecida. Ni un atisbo de humanidad en sus acciones bélicas. La situación ha llegado a tal punto que ya empiezan a manifestarse en contra de su propio gobierno parte de la población israelita.
Las decisiones del presidente israelí, Benjamín Netanyahu, siempre han sido justificadas por los países occidentales como actos de defensa. Nadie, ningún gobierno, ha querido oponerse abiertamente. Sobre todo Alemania que aún arrastra la penitencia de ser la cuna del nazismo y le remuerde la conciencia histórica de que sus antepasados más cercanos llevaron a cabo el holocausto contra los judíos europeos. Pero incluso los alemanes empiezan a acusar al gobierno israelí de cometer genocidio contra los gazatíes. Las evidencias no se pueden ocultar.
Los gobiernos de los países de la Unión Europea comienzan (ya era hora) a exigir a Israel que respete al menos la llegada de ayuda humanitaria a la población palestina.
Contra los manifiestos crímenes de lesa humanidad no se puede actuar como el mono de la tradición japonesa que no oye, ni ve, ni habla.
La derecha ideológica de nuestro país se niega a denominar las acciones llevadas a cabo por Israel contra la población palestina de la franja de Gaza como genocidio. Pero tendrán que aceptar que se trata de crímenes de lesa humanidad y, por lo tanto, condenables desde todos los ámbitos. También desde el judicial. Porque “ignorar el mal es convertirse en cómplice de él”,
Hay que recordar que no se trata de una guerra entre dos países como lo es el conflicto de Ucrania. Se trata de un estado que arremete contra un grupo terrorista, llevándose por delante la vida de miles de inocentes.
Las imágenes de los niños fallecidos ante cualquier bombardeo, famélicos por la falta de alimentos, desamparados por la muerte de sus padres...conmueven a cualquiera. Se trata sólo de Humanidad. Ante estos cuadros no valen ideologías.
Aquel que quiera politizar estos asesinatos, este exterminio, este holocausto...es un indecente que no merece el calificativo de ser humano.
Creo que la frase de Matthew Woodring Stover, novelista de ciencia ficción, (conocido por sus cuatro novelas de Star wars), “el bien y el mal no tienen nada que ver con los dioses; tiene que ver con nosotros”, puede encajar perfectamente en el ideario de las guerras.












Seneca | Martes, 10 de Junio de 2025 a las 15:10:40 horas
Como es habitual en el señor comentarista de nuevo expone sin tapujos su doble vara de medir; condena las acciones del gobierno israelí por desproporcionadas, lo cual es sumamente evidente para cualquier persona, sin embargo se abstiene y no lo equipara con la matanza de civiles por parte del agresor de Putin hacia Ucrania, en donde indiscriminadamente mueren civiles en los bombardeos de represalia realizados por el tirano zarista; pero claro según el señor Franco esto no es equiparable porque son entre dos naciones independientes. Tan repugnante es un acto como el otro y aquellos que sólo ven el que quieren ver.
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