'Travesía de ensueño en catamarán (también conocido como busmarán)', por Emilia Súnico Riaño
Les pido que hagan un ejercicio de memoria e intenten recordar cuándo fue la última vez que quisieron coger el catamarán a Cádiz y milagrosamente pudieron porque el servicio estaba disponible.
Este lunes 12 de mayo, sin ir más lejos, hacía un día espléndido, sin viento ni oleaje pero, como viene siendo habitual, el catamarán Rota-Cádiz no efectuaba el trayecto porque se estaban llevando a cabo labores de mantenimiento. Imagino que lo estarán poniendo a punto en dique seco para que en verano, que estimen que habrá suficiente demanda, les salga rentable llenar el tanque de gasoil.
A ninguno de Ustedes le llegaría a molestar el no poder disfrutar de la brisa marina ni de las preciosas vistas de la Bahía de Cádiz siempre y cuando le ofrecieran un servicio alternativo en autobús, al que he decidido llamar “busmarán”. Este busmarán es infinitamente menos atractivo pero, al fin y al cabo, cumple su misión: dar un servicio que está publicado en la web del Consorcio de Transportes de la Bahía de Cádiz y por el que la empresa concesionaria recibe religiosamente una subvención.
¿Pero qué ocurre cuando son incapaces de garantizar la vuelta de Cádiz ni siquiera con el busmarán? La travesía de ensueño se vuelve una pesadilla, un horror.
En esa tesitura nos encontramos este lunes. Desde hacía mes y medio la Oficina de Catamaranes de El Puerto de Santa María estaba informada por escrito de que un grupo de 31 personas iba a viajar en el catamarán de las 08.10 de la mañana desde Rota con destino a Cádiz. Como íbamos a pagar con la tarjeta del Consorcio de Transportes de la Bahía de Cádiz, nos avisaron de que teníamos que ir con varios días de antelación a sacar los billetes. Así lo hicimos, el viernes 9 de mayo fuimos a comprarlos y nos informaron en la Oficina de la Terminal Marítima de Rota que no había servicio garantizado, ni de catamarán ni de bus de sustitución.
No dábamos crédito…. ¿cómo puede ser que un servicio ofertado en el teléfono de atención del Consorcio de Transportes, de forma oficial en su web y en la propia oficina del catamarán no se cubra, ni por agua ni por tierra? Entiendo que si hay levante no salga el barco. Pero, ¿en qué afecta eso al autobús de sustitución?
Evidentemente sin un servicio garantizado nos recomendaron en la propia terminal marítima no comprar los billetes el viernes y esperarnos al lunes. El lunes con cierta ansiedad fuimos a comprar los billetes del busmarán y salimos aliviados: ¡Eureka! Teníamos billetes de ida, pero la vuelta del busmarán desde Cádiz de las 18.10 seguía sin estar garantizada.
Lo que podría parecer una excursión placentera se convirtió en una auténtica pesadilla. ¿Quién se puede relajar sabiendo que tiene un grupo de 31 personas que no sabe si podrá llevar de vuelta a Rota?
Les vuelvo a pedir que piensen… pero esta vez en sentimientos que aflorarían en lo más profundo de su ser en una situación parecida… rabia, impotencia, vergüenza ajena de que las cosas no funcionen como deberían.
Tras al menos 15 llamadas de teléfono, desde las 09.00 de la mañana hasta las 13.15 horas de la tarde a la Oficina de Catamaranes en El Puerto de Santa María seguían siendo incapaces de confirmar si habría autobús de sustitución para el catamarán de las 18.10 de la tarde con salida desde Cádiz y destino Rota.
Seguíamos estupefactos, por ser un poco eufemísticos. Los motivos que alegaban es que las compañías de autobuses que suelen cubrir estos servicios de sustitución no podían garantizar lograrlo esta vez.
¿Dónde está ese encargado del servicio de catamaranes haciendo las planificaciones semanales de qué trayectos tienen que estar cubiertos en autobús? ¿No deberían de ser todos por si el catamarán falla?¿No se supone que deberían tener una empresa adjudicada por defecto para cubrir la falta de catamaranes? Llegué incluso a hablar, motu proprio, en varias ocasiones con la empresa de autobuses subcontratada por la terminal marítima que realizó el traslado alternativo a Cádiz, pero esta empresa tampoco me podía garantizar el trayecto de vuelta de Cádiz-Rota que la propia oficina del catamarán de El Puerto de Santa María estaba gestionando.
Un desastre en toda regla, falta de planificación y organización. Lo que se viene a llamar “A mí, plin.
Improvisemos hoy también”. Empatía cero desde los encargados responsables de dar cobertura a la Bahía de Cádiz.
No sé si el dicho “mal de muchos consuelo de tontos” realmente me alivia, pero me consta que se producen casos similares también desde la Terminal Marítima de El Puerto de Santa María.
Me parece indignante que una empresa pública preadvertida de una vista de grupo no disponga de la logística suficiente para saber que está dejando literalmente tirado a un grupo, siendo su obligación contractual, ética y moral recoger a esas personas porque hay demanda y necesidad real. Y aunque no la hubiera, si se ofrece un servicio, se da.
Si pretenden que la ciudadanía se relaje y deje todo a la improvisación de último minuto ellos mismos ponen de relieve la dudosa capacidad organizativa de las personas que están a cargo de esta red de transportes.
Imagínense que no fuera un grupo que iba de excursión, sino un estudiante de la Facultad de Medicina de Cádiz que fuera a un examen o a defender su tesis, una abuela que visita a su nieto, un paciente que tiene cita para una operación de día en el Hospital Puerta del Mar. Pero eso no importa, ¿verdad? Yo, mí, me, conmigo…
Me pregunto ¿por qué no hay una empresa que audite cuántos días al año sale el catamarán Rota-Cádiz-Rota y los motivos para no hacerlo? Me pregunto ¿qué sentido tiene ofrecer un servicio para tener a los pasajeros en vilo? ¿Por qué no lo quitan directamente? ¿Por qué no amplían la oferta de autobuses de Comes de toda la vida?
Gracias a Dios que con los autobuses de línea esto no pasa y aunque el conductor haga el trayecto con más o menos pasajeros sabe que es su obligación cumplir su horario y prestar un servicio. Mil gracias.
En fin, que sigue sin entrarme en la cabeza cómo llegamos a tolerar esta tomadura de pelo.
Estoy convencida de que hay alguien que puede tomar cartas en el asunto y plantarse, porque al igual que yo habrá muchos más afectados a los que les gusta planear su día sin grandes sobresaltos.
Emilia Súnico Riaño
































SERVICIO PUBLICO | Viernes, 16 de Mayo de 2025 a las 01:05:19 horas
No conozco a muchos políticos que usen el servicio público para desplazarse y cuando lo hacen casi siempre ellos no pagan (pagan los parlamentos o les pagan dietas). Eso sí, siempre aconsejan a los ciudadanos que los usen.
Personalmente no uso ningún medio de transporte público, ni local, ni provincial ni nacional. Y nunca hay garantía de tener un billete para usar ese transporte. Cuando me tengo que desplazar uso mi vehículo particular ya sea para ir a Jerez, El Puerto o Madrid, por ejemplo. Hace varias semanas tuve de ir a Madrid y estar varios días, hice el viaje en mi vehículo porque el tren es caro, y nunca se sabe si te dejarán muchas horas en medio de una vía.
El transporte público no garantiza nada y eso siempre es un inconveniente si te desplazas por trabajo, estudios, citas médicas.....
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