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Redacción 2
Jueves, 01 de Agosto de 2024

Contra el Perroflautismo

Cómo marcar dos bonitos goles y perder un partido

por Balsa Cirrito

[Img #230259]Predecir el futuro es arriesgado según el caso. Adivinar el sexo del bebé de una mujer embarazada (espero que la expresión “mujer embarazada” no sea considerada sexista) no resulta muy arriesgado, porque solo hay dos posibilidades, masculino o femenino (hum, me temo que he vuelto a meterme en problemas, y que he ignorado los treinta y cinco géneros restantes reconocidos por el estado de Nueva York, que suelen ser considerados los “oficiales”). En cambio, jugando a la ruleta hay 36+1 posibilidades, por lo que acertar un pleno tiene más mérito y más beneficio que tener un hijo, que es algo que sale carísimo, salvo si eres inmigrante extracomunitario. Todo este rollo lo suelto para predecir lo siguiente: el PSOE perderá las próximas elecciones generales.

           

Sin embargo, resulta bastante curioso. Lo digo porque por un lado el gobierno hace méritos cada día para que le den una patada en la parte resiliente del cuerpo, antiguamente llamada culo, pero, por otro, contradice algunos presupuestos lógicos. Me explico. Cuando Pedro Sánchez llegó al gobierno, allá por 2018, se enfrentaba a dos grandes problemas. Por un lado la situación económica; por otro, el gran marrón de Cataluña.

           

La cuestión económica, todavía se enconó más a causa de la pandemia, y España, un país donde el turismo tiene la importancia que tiene, sufrió bastante. Sufrió un huevo, vamos. Sin embargo, a partir de ahí, la recuperación ha sido espectacular. Es cierto que los datos económicos siempre se pueden discutir, y que suele haber mucha letra pequeña, y aunque no llego a creer que la economía española vaya “como un cohete”, según proclama Sánchez, es indudable que pasamos por un buen momento. Muy buen momento si miramos los países de nuestro entorno, que están todos tan gripados como el coche de Sainz en el rally de Inglaterra del 98. Me mantengo muy en contacto con los jóvenes que buscan empleo, y me doy cuenta de que las posibilidades que se presentan ante ellos son inmensas, infinitamente superiores a las mías cuando yo tenía su edad.

           

O sea, en este apartado le daba al Perrosanche un 8,75.

           

Lo de la cuestión catalana es más intrincado todavía. Si atendemos a la vieja máxima de que el fin justifica los medios, no cabe duda de que el gobierno ha dado en el clavo. Es verdad que muchas veces hemos tenido que taparnos los ojos, otras los oídos, y las más, las narices, porque hay cosas que huelen mal, pero es indudable que los resultados son buenos. Suelo decir que ante el asunto catalán no se puede ir con la actitud de quién escupe más lejos o quién la tiene más larga (¡perdón!, ¡esta última expresión es muy sexista y poco inclusiva!), sino que hay que actuar con pragmatismo, buscando sobre todo los resultados. Y a despecho de todos esos sapos que hemos tenido que tragar, los resultados llegan. Las últimas encuestas indican que el sentimiento independentista ha caído a los niveles del día en que Iniesta marcó su gol en Sudáfrica (y eso que son encuestas anteriores al golazo del catalán Lamine Yamal en la Eurocopa). Ante los resultados, pues, solo cabe agachar la cabeza y decir: vale, tíos, con mucho morro pero lo habéis petado. Aquí les pongo un 7,75.

           

Entonces, si han cumplido sus principales objetivos, ¿por qué tanta gente, empezando por un servidor, está harta del gobierno de Pedro Sánchez? No tiene sentido. ¿O sí? Me atrevo a dar algunas razones.

           

La primera y fundamental es que son gilipollas. Ser gilipollas – y lo digo por propia experiencia – es algo que se puede llevar con dignidad, pero lo que no es recomendable es meterse innecesariamente en todos los socavones del camino. Sánchez hay días que me recuerda a Aznar por su capacidad de producir insensateces verbales. Aunque el caso de Sánchez es más grave, ya que Aznar no era un hombre extraordinariamente inteligente, y todo su capital se basaba en la fuerza de su carácter y su determinación (lo de que no es un hombre demasiado inteligente, por cierto, no es opinión mía, sino de algunos de sus ministros, opinión que deslizaban cuando dejaban de ser ministros). Sánchez sí es inteligente, por eso lo suyo es más grave.

          

Verán ustedes, hay veces que termino haciéndole la cruz a un político por una frase tonta, tal vez no muy importante, pero que concluye haciéndomelo insoportable. Por ejemplo, el día que Aznar acabó de acoquinarme fue cuando, con el premier inglés Tony Blair al lado, trató de hacer un chiste sobre el submarino nuclear Tireless averiado en Gibraltar (por entonces, yo vivía en Algeciras). Aznar, ya digo, con Blair al lado, en una rueda de prensa soltó “era más divertido cuando cantábamos aquello del submarino amarillo, yellow submarine, pero tampoco es tan grave”. Mi vergüenza, como español, fue entonces muy grande.

           

A Sánchez le clavé una aguja de vudú el día en que, dentro de una tonta polémica por una tontísima canción española que iba a Eurovisión, soltó la siguiente gracieta: “algunos seguramente preferirían que lleváramos el Cara al sol al concurso”. Acompañó esta chorrada magna con su concepto ridículo de “fachosfera”. ¿Se puede tener menos ángel, Dios mío de mi alma?

           

De todas maneras, lo que va a hundir al PSOE en las elecciones no va a ser exactamente  todo eso.  El ingrediente fundamental del plato son los que tiene a su lado. Sumar, Más y hasta hace poco, Podemos. Son partidos directamente destructivos. Irene Montero, que fue ministra de un ministerio absurdo y totalitario, no logro recordar que haya dicho alguna vez algo que no nos den ganas de soltarle una colleja (esto no es sexista, Irene, si fueras un tío me habrían entrado las mismas ganas, aunque habría salido corriendo después). De hecho – y esto lo digo en serio y respetuosamente, no es coña – creo que se trata de una persona con notables problemas de salud mental, porque no es normal que, como norma, transgreda la lógica más elemental. Y lo de Yolanda Díaz, por el estilo. Es igual de metepatas que la Montero, pero en su caso no me da la sensación de que tenga trastornos psicológicos, sino que es así desde chiquitita, y que todo el tiempo que pasa fuera de la peluquería lo emplea en buscar motivos para enfrentar a la gente (acabo de leer hoy mismo sus comentarios sobre Venezuela y me dan ganas de irme a llorar al Muro de las Lamentaciones).

           

Como de costumbre, me enrollo mucho. Voy abreviando. El PSOE era un partido de centroizquierda socialdemócrata que por mano del diablo se ha convertido en un partido perroflauta, que ni siquiera es de izquierdas sino waka waka (¿dónde estás, oh Felipe González? ¿Ubi es?). Hay algo me llama la atención. Los partidos de izquierda-izquierda, esto es, Podemos, Más. IU, Sumar et alia, dicen defender los derechos de los obreros. Sin embargo, no les vota ningún obrero ni por equivocación. Conozco a no muchos albañiles, pero los cinco o seis con los que me trato votan todos, unánimemente, a VOX. Esto tendría que hacer pensar a alguien. Pero, claro, la preocupación principal de los albañiles y del resto de obreros me temo que no es la de hormonar a adolescentes para convertirlos en transis o la de lograr que en los centros escolares tengan mayor importancia los dogmas LGTBI que las matemáticas.

           

En fin, lo dicho.

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  • RebeldeRota

    RebeldeRota | Jueves, 01 de Agosto de 2024 a las 14:01:33 horas

    El PSOE no lo hace bien ni en economía ni el asunto catalán , en economía porque ocultan o camuflan datos y no voy a meterme en eso y en el asunto catalán está claro que si el PSOE da todo lo que piden los separatistas es natural que baje ese sentimiento ya que tienen todo lo que quieren con solo pedirlo . Pero los socialistas han mentido y traicionado a España dándole la amnistía y ahora la recaudación pública al separatismo catalán ya solo les falta pedir la independencia y ya la tienen , cuando quieran dirán adiós y no habrá nadie que se lo impida ni ese Rey que firma leyes aunque vayan en su contra.
    El PSOE puede ganar las elecciones y mucho me temo es porque hay muchos borregos que les votan .
    Pero bueno España está cada vez más lleno de tontos .

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  • Moraleja

    Moraleja | Jueves, 01 de Agosto de 2024 a las 11:37:10 horas

    En muchas ocasiones discrepo del comentarista ú opinador (je je) pero en esta ocasión Sr. Balsa, chapó, completamente de acuerdo. Siga así y tendrá un fiel lector.

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