África (por Manuel García Mata)
Gozar de 30 100 000 km² de extensión para ser el segundo continente más grande después de Asia y albergar una población de 1.460 millones de personas, aproximadamente, para concentrar en un territorio tan enorme y en un caudal humano tan significativo toda la miseria y todo el sufrimiento no es una cuestión menor. Un continente que cuenta con el 60% de la tierra cultivable del mundo, capaz de alimentar a toda África y fundamental para alimentar al mundo entero; el 90% de las materias primas, el 40% de la reserva mundial de oro, 33% de la reserva de diamantes, el 80% de las reservas de coltán, el 60% del cobalto, rica en petróleo y gas natural, en manganeso, madera, hierro, pesca, con ríos capaces de generar energía para iluminar África entera; las costas africanas son muy ricas en pesca, tiene las mayores reservas mundiales, aunque el 97% de la pesca en alta mar la realizan las flotas de los países ricos, llevándose la mayor parte del beneficio que reporta.
El problema es que, gracias a la CIA, las empresas occidentales y algunos títeres africanos son los únicos que se han aprovechado de tanta riqueza, importándoles absolutamente nada las carencias de la población africana. Varios ejemplos de la explotación de África por las empresas occidentales: Aveva en Níger, Kinroos en Mauritania y OCP marroquí (perteneciente al rey de Marruecos), estos últimos se llevan la totalidad de los beneficios de Fos-Bucraa.
La gran paradoja de África es su inmensa riqueza y la pobreza crónica de sus países. Muchos africanos se han aventurado en el mar, jugándose la vida, huyendo de la guerra, de la sequía y de las deplorables condiciones de vida que sufren. En Níger hay uranio; en Argelia, gas natural; en Mauritania, oro; en Libia, petróleo; en la República Democrática del Congo, coltán; la mayoría explotadas por grupos extranjeros que se llevan el 80% de los beneficios. Para extraer el oro se utiliza cianuro generando contaminación peligrosísima para personas, plantas y animales. Todo esto es fruto del sistema económico impuesto desde su independencia hasta hoy que ha acelerado su pobreza, con épocas de hambruna en los años 80 y 90 que han obligado a intervenir a organismos internacionales. La solución pasa porque sean los propios africanos quienes encuentren su propio modelo de desarrollo adecuado a sus necesidades. Los africanos no tienen las necesidades consumistas de los países ricos, sino condiciones mínimas para producir sus propios alimentos y subsistir.
Desde los tiempos de las independencias entre los años 1960 y 1970 las potencias extranjeras han querido utilizar, y han utilizado, a los nuevos países africanos en su beneficio. Cuando estos países quisieron tomar un camino que no interesaba a las potencias ya se encargaron de eliminar estos movimientos sirviéndose de africanos sin escrúpulos que, apoyados económica y militarmente por ellos, acabaron con proyectos nacionales anticolonialistas, como ocurrió con Lumumba (en República Democrática del Congo), Sankara (en Burkina Fasso), Steve Biko (en Sudáfrica), Amilcar Cabral (Ginea Bissau), Ken Saro-Wiwa y Fummilayo Ransome Kuti (en Nigeria).
Más recientemente la Guerra de Libia, provocada por Occidente (USA, Reino Unido y Francia), para conseguir la caída de Gadafi y su destrucción como país desde entonces, o el golpe de estado de Níger de Abdourahmane Tchiani, recuerda las materias primas y las guerras provocadas para mantener estos recursos.
Si la ocupación del Sáhara por Marruecos se hizo para apropiarse de los fosfatos y la pesca, el golpe de estado de Níger es contra el control del uranio por parte de la multinacional Aveva. Níger uno de los principales países exportadores del uranio es a su vez uno de los más pobres del mundo. La falta de energía eléctrica, de agua potable, de educación y sanidad han condicionado la estabilidad de un sistema político que no debe gobernarse a base de golpes de estado. Borrell pidió sanciones para los golpistas nigerinos. La UE se ha inclinado por el depuesto Mohamed Bazoum y la CEDEAO. Para acabar con el golpe de Níger no debe haber una intervención militar de la CEDEAO, liderada por Nigeria para satisfacer los intereses occidentales.
Una UE sobrepasado por la guerra de Ucrania apenas puede atender el Sahel, que se le vuelve en contra. Pero se sigue acusando a los golpistas de que seguirán la línea de enriquecerse y violar los derechos humanos. Se han manifestado miles de personas en Niamey, exigiendo la salida del ejército francés.
Néstor Suriana, analista político en África Subsahariana dice "Hay tres causas fundamentales: un cambio en el orden mundial, en el que la ayuda de Occidente se ve sustituida por Rusia, que aporta seguridad, y China, infraestructuras. El rechazo a la influencia francesa, que ven intrusiva, y el terrorismo yihadista, pues los golpistas suelen recriminar al gobierno su incapacidad para hacer frente a los terroristas, si bien sus resultados luego no son los mejores. Está en juego el acceso a los recursos naturales (oro, diamantes, uranio, hierro, petróleo, gas natural, fosfatos, pesca...) y su peso en los organismos internacionales, 54 votos en la ONU, la mitad se abstuvo en la condena a Rusia.
Rusia ha entrado en Sudán, República Centroafricana, Mali, Chad y lo intenta en Burkina Fasso, donde Ibrahim Traoré, en la línea de Thomas Sankara, "¿Cómo puede ser que con la riqueza que tenemos seamos el continente más pobre del mundo?". China, el principal actor, no incide en asuntos políticos.
Los países africanos padecen las consecuencias de la guerra de Ucrania, de forma mucho menos mediática y más contundente que Occidente. No es solo la subida de precios de los alimentos sino la carencia de los mismos. Mientras la gente se muere de hambre la preocupación de Occidente, USA en especial, es alejar a Rusia de África, apenas tiene eficacia.
Pero algo está cambiando, tras treinta años, China se ha convertido en quienes controlan el 31% de las infraestructuras, frente al 12% de Occidente (Hace diez años era al contrario). La deuda enorme que los países africanos tienen con China condiciona su dependencia política con ella. Mientras Rusia, más limitada económicamente, dedica su control al tema militar: armas, mercenarios...
Golpes de Estado Gabón (2023), Níger (2023), Malí (2020-2021), Sudán, Chad y Guinea Conakry (2021), Burkina Fasso (2022).
Occidente ya ha demostrado que es capaz de hacer en África y otros están ocupando su lugar, si bien los pueblos africanos están despertando de la forma que menos interesa a sus antiguas metrópolis. Con mentes africanas descolonizadas y una fuerte búsqueda de la unidad africana, África será el futuro gobernante de otras civilizaciones porque el mundo no es nada sin África.
Si África está a cargo de sus asuntos y medios de producción el mundo va a tomar otro color.
Manuel García Mata































RebeldeRota | Martes, 07 de Noviembre de 2023 a las 12:42:59 horas
No a la inmigración ilegal , deben quedarse en sus países y ayudar a cambiar lo que está mal .
El efecto llamada del gobierno socialcomunista no está metiendo personas sin control alguno , no sabiendo nada de ellos.
Es la nueva forma de desnaturalizar la cultura y población de países de occidente fomentado por gobiernos que siguen los planteamientos de la agenda 2030.
Un país multicultural es más fácil de dominar por las elites e imponernos lo que quieran a no haber homogeneidad ni unidad en la población para enfrentarse a sus políticas .
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