Rota sobre ruedas (por Manuel García Mata)
El título "Rota sobre ruedas" podría hacer referencia a ese balance muy positivo de la hostelería, alojamiento y restauración, tras un verano con abundante clientela, de la que seguro habrá quien aún se queje. Pero no, el asunto es mucho más literal. Las ruedas, con vehículos por encima, protagonistas desde hace tiempo, han superado todas las expectativas. Ha sido tal la abundancia que resultaba imposible encontrar un hueco; por supuesto, ni en el centro, ni en zona de playa, ni en El Molino, ni en las 512, ni en la Matea, ni...¡Ah! Pero no todo el mundo. Porque en esta villa, aburrida de prohibiciones de aparcar, ha habido quienes han colocado sus coches en zonas prohibidas, incluidos aparcamientos de discapacitados, carga y descarga e incluso puertas de garajes y molestándose cuando pitabas para que dejasen entrar o salir, y a pocos les ha costado la multa correspondiente. La permisividad reina por todo lo alto.
Y volviendo a lo mismo, no se olvide que los patines por todos los sitios, aceras, calzada, carriles bici, sin orden ni concierto, ni respeto alguno a las normas. Nada de que se cumpla la ordenanza, ni algo parecido. Las bicicletas, afortunadamente, solo algunas se han saltado la limitación de horario del paseo marítimo de la Costilla y, curiosamente, gente de Rota en su mayoría. Otra cosa, antes de las diez, sigue el desconcierto de las chapitas, y van cerca de quince años, que significa que cada cual, ciclista o peatón, vaya por donde se le ocurre. Discusiones ha habido, felizmente pocas para el riesgo asumido.
También resulta curioso que el flamante, esperado y tardío, carril-bici del paseo del Chorrillo, lo usan más los peatones, los carritos de la compra, aficionados al atletismo, y sillas de bebé y de personas con movilidad reducida, mientras muchas de las bicicletas pasean impunes entre la gente aunque el carril-bici se encuentre vacío. Tanto dinero gastado, tanto tiempo de espera e incomodidades ¿para qué? Quedan muy bonitos los pasos de peatones en el carril, cuando alguien los respete me dirán si solo sirven para adornar. Si bien no tiene porqué extrañar ya que en los otros, en los serios, en los de las calles, las motos, las bicicletas y los patines son más partidarios de sortear peatones que de pararse.
Lo dicho, el dinero, la educación y las ordenanzas ¿para qué sirven?
Manuel García Mata































RebeldeRota | Miércoles, 30 de Agosto de 2023 a las 08:37:04 horas
Buena carra al director del Sr Garcia
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