Supercopa y dinero (por Manuel Carmona Curtido)
Si buscas en internet sobre los orígenes del fútbol las respuestas que puedes obtener son de lo más diversas, pero se puede decir que existe un consenso generalizado en situarlo en 1863 con la creación de la Asociación Inglesa de Fútbol. Este peculiar deporte que fue popularizado por los trabajadores ingleses y que se extendió por todo el mundo, llegó a España a través de las minas de Rio Tinto, donde trabajadores ingleses afincados en la provincia de Huelva, fundaron el club decano del fútbol español, el Recreativo de Huelva.
Aunque cada vez sea más difícil de ver, los que nacimos en los setenta jugamos a este deporte utilizando lo que teníamos a mano para poder disputar un partido, dos piedras hacían de portería, una botella de batido, rellena con los envoltorios de los desayunos del recreo, hacía la función de pelota, daba igual si eran 3 contra 3 o 7 contra 7, las normas eran aleatorias y se establecían antes de comenzar el partido. Estos futbolistas ocasionales eran los aficionados de los equipos profesionales y fueron los aficionados los que hicieron grande a este deporte.
Cualquiera que se haya acercado a las inmediaciones de un estadio el día de partido, puede observar cómo las emociones están a flor de piel, las caras de ilusión por lo que su equipo hará en esa jornada, etc.
Llevarse un torneo, como es la Supercopa de España, fuera de España, es un insulto a los aficionados, impedir que los seguidores de los equipos que disputan el torneo puedan animar en el campo de fútbol, es una perversa traición al propio fútbol y a todo lo que ha significado y significa. Sería similar al bufón que cumple con los deseos de los ricos a cambio de unas monedas.
La actitud de la Federación Española de Fútbol (organizadora de la Supercopa de España) es la propia de un malcriado niño rico que desprecia los orígenes humildes de su familia. Llevar el espectáculo del fútbol hasta Arabia Saudí para que los más millonarios del planeta puedan disfrutar de un espectáculo que les es ajeno lanza el mensaje de que el dinero todo lo puede, que todo tiene un precio.
Esta situación cabría hacernos algunas preguntas: ¿el dinero todo lo puede? ¿Estamos ante una situación de no retorno? ¿Es cierto que todo tiene (tenemos) un precio? No existen respuestas absolutas a estas preguntas, pero piensen bien la respuesta porque será lo que les defina como personas.
“Un deporte (el fútbol) que durante tanto tiempo estuvo en el centro de la identidad de la clase trabajadora se ha transformado en un bien de consumo de la clase media controlado por millonarios arribistas” Owen Jones
Manuel Carmona Curtido































LA REALIDAD | Domingo, 15 de Enero de 2023 a las 23:10:27 horas
Yo también tengo preguntas ¿No tiene nada que decir el Ministerio de Cultura y DEPORTE? ¿Tampoco tiene nada que decir el Consejo Superior de Deportes? Todos ellos dependientes del Gobierno de España del que forma parte Unidas Podemos. Porque de ellos no dices nada ¿olvido? ¿justificación?.
Porque estamos en una sociedad donde todo se compra y se vende al mejor postor. Hasta hay políticos que se venden por un sueldo y otros se venden al mejor postor. Eso si a estos les rebajamos los delitos que puedan cometer en su trabajo.
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