Cuatro familias ucranianas llegaron anoche a Rota, cansados, pero a salvo
Sigue el llamamiento para acoger a nuevas familias
Sobre las diez de la noche de ayer llegaron a Rota cuatro familias ucranianas huyendo del horror que ha provocado la invasión de Rusia en su país. Familias que han tenido que dejarlo todo y escapar para salvar su vida. Ayer, cansados, tras cuatro días y medio de viaje en furgoneta desde Cracovia, llegaban a Sevilla a última hora de la tarde y allí, las cuatro familias de Rota que se han prestado como familias de acogida, los recogían para traerlos a la localidad.
Llegaban al Centro Social de El Molino, donde el Ayuntamiento de Rota ha cedido un local que sirve de punto de encuentro y coordinación para ayudar a estas personas, donde la roteña Nuria García de "Corazones Huérfanos", además de otros ciudadanos, están realizando un papel fundamental.
La delegada de Servicios Sociales, Luisa Fernández, estuvo presente para dar la bienvenida a los ucranianos que estarán en el municipio de forma temporal gracias a la solidaridad de roteños que han querido ayudarles en una situación tan complicada como la que viven, donde han tenido que dejarlo todo. También estuvieron concejales del PP y otros ciudadanos solidarios que prestan su tiempo para colaborar en lo que haga falta. La delegada de Servicios Sociales reconoció el esfuerzo de esas personas solidarias que están ayudando en esta causa.
Anoche, aunque ninguna de las ocho personas que llegaron a Rota sabían español, su expresión corporal, además de mucho cansancio acumulado, expresaba agradecimiento. En términos generales, están asombrados con la solidaridad que están mostrando las familias de acogida que, sin conocerles de nada, abren las puertas de su casa para que se instalen, algo que los emocionaba y les hacía sentirse, en el fondo, afortunados. Pero sus vidas han cambiado redicalmente y han dejado en Ucrania a parte de sus seres queridos, por lo que aunque contentos por estar a salvo, traen una tristeza inimaginable. Necesitan tiempo para asimilar lo que les está pasando.
Nuria García ha contado a Rotaaldia.com que la idea es aparte de estas cuatro familias que llegaron anoche, y una más que está en la localidad desde el pasado fin de semana, traer en unos días un autobús más con ciudadanos ucranianos y con ello, dar el cupo por cubierto porque no hay muchas familias que se decidan a acoger, bien por falta de espacio en sus casas, por falta de recursos, etc.
Por eso, otra forma de ayudar, aparte de ser familia de acogida, es convertirse en padrino, esto es, no acogerlos en sus casas, pero sí asumir los gastos y cubrir necesidades que puedan tener estas personas. También se necesitan casas que estén vacías y que puedan alojar a las familias, ofreciéndoles así, otra salida a quienes han tenido que huir de la guerra. De hecho, una de las familias que ayer llegó a la localidad, vivirá en un piso que una familia de Sevilla tiene en Rota y lo ha cedido para darles techo, mientras que una familia de El Puerto de Santa María, se encargará de visitarlos a diario y de suministrarles lo que necesiten.
Es una cadena de solidaridad que desde que Rusia invadió Ucrania se está viendo en muchas ciudades de España y donde Rota, es una más.
Las nuevas tecnologías ayudan en la comunicación
En esta situación, las nuevas tecnologías y los traductores de voz de los móviles están jugando un papel fundamental para poder establecer una comunicación ya que las familias que llegaron anoche a la localidad, no hablan español, ni siquiera inglés, por lo que tirar de esta herramienta está facilitando mucho las cosas. En términos generales, expresan con sus caras el agotamiento de tantos días de duro viaje, la tristeza de haber tenido que abandonar sus vidas y haber dejado a seres queridos en Ucrania, pero también, trasladan gratitud por las ayudas que están recibiendo. En su caso concreto, han pasado cuatro días y medio en furgoneta, viajando con niños y un perro, por lo que ha habido que hacer más paradas de lo habitual, durmiendo en Alemania y Madrid, hasta llegar ayer a Sevilla, Por la noche, por fin, ya pudieron descansar en sus nuevas casas con las familias de acogida que expresaban mucha emoción.
Los menores que llegaron ayer, se escolarizarán en centros educativos de Rota, una gestión que realiza directamente la Junta de Andalucía, y el Ayuntamiento de Rota se ha ofrecido para ayudar en lo que puedan. Lo demás, tiene que salir de la solidaridad ciudadana, por eso, ropas, comida, etc., siguen siendo necesarias y se pueden dejar en el Centro Social de El Molino, en la calle Sargento Céspedes.
A las cinco familias que ya están en Rota, se le sumará hoy un abuelo de 90 años, su hija de 65 y su perro. No tiene familia de acogida, pero el Ayuntamiento de El Puerto de Santa María ha cedido una vivienda, por lo que Nuria García ha hecho un llamamiento a personas que quieran ayudar a sustentar a esta familia y cubrir sus gastos mientras dura su estancia temporal. En próximas semanas, en colaboración con la Asociación Familias Solidarias de Chiclana, llegarán nuevos refugiados que se repartirán entre familias de El Puerto, Chiclana y Rota.
El Centro Social de El Molino será punto de encuentro para los ucranianos en Rota
El Centro Social de El Molino se convertirá en cuanto que las familias de acogida y las refugiadas se estabilicen, en un punto de encuentro para los ucranianos en Rota de modo que las mujeres, una vez dejen a sus hijos en el colegio, puedan tener un espacio donde compartir con sus paisanos la situación terrible que les ha tocado vivir.
La idea es organizar actividades y talleres para las mujeres y niños que vivirán en Rota de forma temporal, aunque lo prioritario, es cubrir sus necesidades más básicas.
Los interesados, bien para acoger a familias nuevas que llegarán en próximos días, o ayudar a las que ya están aquí, pueden ponerse en contacto con el teléfono 638 94 03 46.








































Roteño | Viernes, 25 de Marzo de 2022 a las 16:03:00 horas
No hombre no, los políticos buenos no sobran, he dicho los buenos, estos políticos son los que deberían buscar un alojamiento para estas personas, no hacerse las fotos cuando prestan un local, ellos son los que deberían tomar la iniciativa con respecto a estas personas.
Accede para votar (0) (0) Accede para responder