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Carlos Roque Sánchez 1
Sábado, 17 de Octubre de 2020

‘Sanchecismo’, Calvo y humanidades

[Img #138175](Continuación) Es así, aunque ha de saber que en realidad siempre han sido ‘malos tiempos para la lírica’, cualquiera que sea ésta, y tal como ya nos cantaron en los años 80 los músicos vigueses Golpes Bajos, haciendo suyos los versos del pesimista poeta alemán Bertolt Brecht. Esa es la verdad.

 

Antecedentes históricos. Pero volviendo a lo que nos trae, la ‘sanchecista’ ley de la memoria democrática, ésta daba un paso más en su desarrollo cuando, en el pasado mes de septiembre, el Consejo de Ministros aprobaba su anteproyecto del que el punto cinco es toda una declaración de intenciones respecto a esta cuestión: "El ministro competente en materia de memoria histórica o, por delegación, el órgano designado por aquel, elaborará un catálogo de títulos nobiliarios concedidos entre 1948 y 1977, así como de concesión posterior, que representen la exaltación de la Guerra Civil y la dictadura, y se procederá a su supresión". Punto que pone en la picota no solo a los 36 títulos nobiliarios que concedió Franco durante su dictadura, sino también al Ducado de Franco -creado por el rey Juan Carlos I en 1975 para la viuda del General, Carmen Polo-, título que ostenta su nieta María del Carmen Martínez-Bordiú y Franco desde el 31 de mayo de 2018. Porque naturalmente este monarca, durante su reinado de casi cuarenta años, también concedió sus propios títulos nobiliarios, asunto que no trataremos aquí salvo el citado ducado. Ignoro el estado de aplicación en el que se encuentra la nueva ley -el Gobierno no ha dado más información por el momento, aunque no es menos cierto que hay gente que cree que todo cuanto se hace poniendo cara seria es razonable-, pero el caso es que hasta 37 títulos nobiliarios serían anulados a lo largo de las próximas semanas. O ese es al menos el docto afán ‘sanchecista’, en realidad una vieja aspiración ‘podemita’, otrora fijación ‘zapaterina’. Ese es el afán que viene de la mano de la referida ley y al que el hombre (masculino genérico) le pone su particular empeño, en esta ocasión proveniente de la boca doctora de, nada menos, Carmen Calvo. Estas cosas pasan.

 

Calvo, la egabrense, ‘dixit’. Gracias a su esfuerzo especificativo, y por la clásica rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, sabemos que “no se quitarán algunos títulos nobiliarios, que son pocos y que están vinculados a rangos intelectuales, científicos o académicos”. Una decisión que viene justificada por un: “Aunque [los títulos] fueron entregados en la dictadura, nada tienen que ver con la llegada de ella, la represión de la misma y la desaparición de la democracia española que representaba la Constitución de 1931”. En fin, algo es algo y más que nada pues será una manita de títulos los que quedarán fuera de la nueva ley y se conservarán. Por riguroso orden de concesión son estos: Conde de Arruga (1950), a favor de Hermenegildo Arruga Liró (1886-1972) cirujano oftalmólogo y retinólogo. Marqués de Ramón y Cajal (1952), concedido a título póstumo a favor de Santiago Ramón y Cajal (1852-1934) Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1906. Conde de la Cierva (1954), a favor de Juan de la Cierva y Codorníu (1895-1936) inventor del autogiro aparato precursor del helicóptero. Marqués de Torroja (1961), concedido a título póstumo a favor de Eduardo Torroja Miret (1899-1961) ingeniero de caminos y abuelo de Ana Torroja, vocalista del desaparecido grupo musical Mecano. Conde de Maeztu (1974), concedido a título póstumo a favor de Ramiro de Maeztu (1874-1936) escritor que da nombre a un instituto de enseñanza en el que estudió el actual presidente Sánchez. Estas cosas pasan también.

 

Título y humanidades. Bueno pues esto es lo que quería contarle. De los 36 títulos nobiliarios franquistas solo cinco pertenecen al campo de las humanidades, entendidas como ciencias y artes, lo que viene a representar un 13,9 % que no es que sea mucho reconocimiento al mundo de la cultura, pero al fin y al cabo lo cierto es que son los únicos que al parecer van a quedar o sea que bien. Los que van a quedar digo, toquemos madera y seamos prudente porque, si algo se recuerda de nuestra vicepresidenta es la trascendencia de algunas de sus frases públicas, y que le he traído a esta tribuna lo largo de los años: ‘Calvo y El Quijote. Cultura e igualdad’, Dixi, Pixi, Calvo dixit’, ‘A propósito’, ‘De Cabra, egabrense’. Bueno pues hay una última suya, la espetó hace poco en la presentación de un curso de verano, en relación con la pandemia COVID-19, “Hay rebrotes porque tiene que haberlos, porque hay contagio”, y se quedó tan pancha. Lo sé, es una perogrullada, pero qué quiere es lo que dijo, y sí estoy con usted, si es que lo ha pensado, lo más que probable que la sangre de Aristóteles no corra por sus venas. No, me temo lo peor. Y estas cosas también pasan.

 

CONTACTO: [email protected]

FUENTE: Enroque de ciencia

 

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  • Hermano Lobo

    Hermano Lobo | Martes, 20 de Octubre de 2020 a las 20:21:21 horas

    Pues sí, amigo. Hay gente así porque tiene que haberla.
    ¡Qué gran dúo formaría la interfecta con José Mota!

    Saludos

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