Vendedores de whisky barato
Me viene a la memoria aquellos charlatanes del lejano oeste. Se subían a un carromato en la calle del pueblo, al lado del Saloon, y ante la atenta mirada del sheriff, convocaban a los incautos.
A voz en grito vendían sus tres productos: loción crecepelo, jarabe cura-lo-todo y whisky barato. En verdad solo cambiaban la etiqueta, el contenido del frasco era el mismo en los tres.
A veces tenía a otro individuo que hacía de gancho, este solía ser el típico indio chivato. El gancho, que era un gran actor, era sanado milagrosamente tras beber la poción o pasaba de calvo a una melena rubia acojonante como la de Patrick Sjöberg.
Tal era el grado de credulidad que si el indio aparecía curado y con la melena rubia, aplaudían a rabiar y compraban compulsivamente.
¡Cómo está el panorama!
Se avecinan tiempos muy complicados y percibo un cierto malestar en la población.
Como hay que guardar una distancia social y además llevar mascarilla, he tenido que agudizar otros sentidos para interpretar el sentir de los paisanos.
Lo mismo veo a uno que lanza una combinación de directo al hígado y gancho a la mandíbula. Otro un crochet largo y patada en abanico. El vecino de enfrente, uno, dos, finta, jab y uppercut al mentón. Por donde vaya, el Jiu Jitsu lo invade todo.
Creo saber quién es el destinatario de las artes marciales mixtas e interpreto que la gente no está muy contenta con la gestión gubernamental. Ruinazo total.
Pienso humildemente que si en la mesa de reconstrucción nacional se pensara un poco el tema económico se podía sacar dignamente.
Como decía Woody Allen: “El dinero no da la felicidad pero procura una sensación tan parecida que se necesita un especialista muy avanzado para detectar la diferencia”.
Habría que crear un grupo de trabajo con los sectores más moderados y huyendo de los extremismos. Medidas económicas muy al centro y razonables que aplaudiría Europa y que permitiría una línea de fondos y préstamos para recuperar la economía.
Adelgazamiento radical de la Administración pública. De todas.
Abandonar las medidas de todo gratis o que busquen enfrentar a los españoles entre sí. Oficina contra el Derroche, Abuso y Fraude. Con amplios poderes. Acuerdo entre los partidos para reformar la Ley electoral; que cada uno vote lo que quiera pero lo que no puede ser es que se premie a los partidos nacionalistas. La actual ley claramente los premia. Ejemplo de las últimas elecciones: PACMA aproximadamente los mismos votos que EH Bildu. Pacma 0 diputados y EH Bildu 5. Así nos va.
En fin, se podían arreglar cosas pero me da en la nariz que por el ritmo cansino y lentorro que le han dado a la mesa de reconstrucción nacional, esto no va a pasar.
El Gobierno seguirá comiendo Euskal telepizza y pan tumaca. Seguirán en su pacto con la XXX extrema izquierda y no buscarán medidas ni de moderación ni de contención del gasto. Sacarán sus cortinas de humo habituales para desviar la atención de lo que importa y estarán orgulloso de su gestión. Pero ahí están las colas del hambre.
Permítanme que acabe como empecé:
Por mucho que te pongas loción crecepelo, seguirás calvo.
El jarabe cura-lo-todo, no cura nada.
Y el whisky barato te deja un resacón de tres pares.
Los timadores siguen ahí, con otro disfraz.
Cuídense de los vendedores de whisky barato.












Manuel | Martes, 16 de Junio de 2020 a las 17:33:48 horas
Raúl, cuando empieces a leer llega hasta el final.
A mi personalmente me parece que el artículo hace propuestas con las que se puede estar de acuerdo o no, pero ahí están.
Soy de la opinión de que los grandes partidos del Congreso se tendrían que poner de acuerdo para crear una mesa con expertos para que hicieran propuestas para salir de la ruina de tenemos. Las colas del hambre son inasumibles en esta época.
Estoy de acuerdo con la propuesta de la reforma electoral que castiga a los partidos de ámbito estatal, excepto a PP y PSOE. Todos los votos tiene que ser iguales y ahora no lo son. Ha salido perjudicado Pacma pero también Más País, por ejemplo.
Y si, tiene razón el articulista que los "timadores" siguen ahí, con otro disfraz. Grandes timadores por la derecha y por la izquierda, vividores de la política que solo saben criticar al adversario porque viven de eso.
Salud y Libertad.
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