Sin modales
Soy de los que piensa que las personas más educadas son las que menos ruido hacen. Esa gente que necesita acudir al grito y a las estridencias, no me gusta. También creo, y aquí citaré al gran George Brummel, que “la elegancia es el arte de no hacerse notar” o como decía Chanel, “la elegancia no es cuestión de poder económico, es cuestión de buen gusto”.
Tenemos a un excelentísimo señor vicepresidente que de etiqueta anda algo escaso. Manda mucha información a las demás personas el vestido y los modales. Los de Pablo Iglesias son pésimos.
Lo hemos visto muchas veces en camiseta y vaqueros, con una melena hasta las nalgas y mal afeitado.
Hay un gran sastre que decía que había que ver a la persona moviéndose y luego vestirla. Lo digo porque las americanas que le han colocado a Iglesias parecen de su abuelo o de un conserje de circo.
De sus primeras intervenciones como gobernante se permite decirle al Rey que no se vista de militar. Vaya tela, vaya tela. Oiga que es Capitán General de los tres ejércitos, ¿de qué quiere que se vista de chimpancé?.
Luego le manda una cacerolada. ¡Hala a hacer ruido! Nadie le dice a Pablo que está representando a España y nos deja a todos en mal lugar.
No tiene modales.
Pasamos a la ministra Irene Montero, que trabaja menos días que los Reyes Magos.
A todas horas con el lenguaje inclusivo. Nadie le ha enseñado gramática española.
Que eso no es lenguaje sexista y que ya lo han explicado los que saben, la Real Academia de la Lengua. Que el español no es sexista, que proviene del latín y que se ha enriquecido durante siglos y que hay que estar muy orgullosos. Que no sean más pesados.
En Francia han llegado a prohibir el lenguaje inclusivo porque se cargaban el idioma. Sí, sí, el lenguaje inclusivo este tontorrón. Por lo que se ve escribieron un libro de texto plagado con niños/as, tod@s, y l@s alumnxs. Cuando lo vieron los inmortales (así se llaman los académicos franceses) decidieron que esa aberración había que prohibirla.
Por curiosidad, entré en el portal de transparencia del Gobierno de España y vi el currículo de Irene Montero. Licenciada en Psicología y además, con una nota de 9. Que shock. No lo había visto en mi vida que pusieran la nota para vestir el muñeco. Con algo habrá que justificar que nos han colado de ministra a una chica sin preparación y sin experiencia válida.
A esta me gustaría a mí verla opositando para auxiliar administrativo. No saca plaza ni de coña.
Tampoco anda sobrado su jefe, Pedro Sánchez, que parece que no se ríe ni en un maratón de Benny Hill. Parece que está mascando hierro. No tiene cordialidad ninguna con el adversario político, ni el más mínimo sentido del humor. Este se viste mejor, menos mal. Pero se cuela en los besamanos del Rey y es doctor copiando tesis en el rincón del vago. Aparte de ser tramposo y embustero que esto, como ya imaginan, no está en el manual del aristócrata.
Esto es lo que tenemos. Sin modales, sin preparación y no han gestionado ni un quiosco.
Un día de estos le tocará el turno a Adriana Lastra y sus chaquetitas vaqueras “ala de mosca” o a Carmen Calvo con sus camisetas con “slogan de tonterías rosas feministas”.
Por favor. Que ganan ustedes un pastón. Vamos a dedicarle diez minutos a la vestimenta.
Y en cuanto a los modales, un poco de cordialidad con el adversario y sonreír a tu interlocutor son signos de buena educación. Ya que no te vistes bien, por lo menos sé educado y ten buen sentido del humor.
En esto vemos aparecer a Felipe VI. Otra cosa, no tiene nada que ver. Qué saber estar y qué elegancia. ¡Un dandi! Y su hija, que ya apunta buenas maneras, mal que le pese a muchos, será Leonor I. Estos sí representan a España y dejan el pabellón en todo lo alto.
Habrá quien quiera la III República y que el Presidente sea Zapatero o Echenique. Es otra visión sobre la que se puede conversar, ahora que ya nos dejan en una terraza mirando al mar y con una buena cerveza fresca barril.
Yo prefiero al Rey y, si me respetan las pandemias, a la Princesa.












Rosa,ae | Viernes, 05 de Junio de 2020 a las 14:45:15 horas
Como mujer me parece un artículo machista, misógino, retrogrado, carca, muy cercano a lo que suele proyectar los neonazis de Vox, aparte de ridículo por su contenido. Con lo de preferir a la princesa ya lo clava, lo que hay que leer en pleno siglo XXI. Viaje uste mas, le recomiendo el Reino Unido, Alemania, Los Paíse Bajos verá que se puede ser de derechas o consevador y tener unos valores acordes a la época en que vivimos.
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