Cultura
Playa, golf y una infancia en calle Rosario: así es la Rota del autor de "Celda 211", que publica "El bróker"
"Si Malamadre te sedujo, Bruno Silva te turbará", así presenta el periodista y escritor Francisco Pérez Gandul (Sevilla, 1956), autor de la historia que inspiró la película "Celda 211" (8 Goyas y 16 nominaciones en 2009) su nueva novela negra, "El bróker" (Editorial Samarcanda) que vio la luz en mayo.
El autor sevillano, mientras descansa en Costa Ballena, recuerda sus mejores veranos, ya lejanos, en la villa de Rota, cuya relación con sus novelas siempre ha sido muy estrecha: "Tienen sangre roteña corriendo entre las arterías de los renglones", dice Pérez, consciente de la paz y la tranquilidad que respira la costa gaditana en esta zona del litoral, testigo de importantes momentos en su vida.
El escritor, que ofrece numerosas referencias a la villa, y Cádiz, en su nueva novela, concibe Rota "como principio, y, sin prisa alguna porque llegue, final". Pérez asegura que dio sus primeros pasos en la arena de una playa de Rota, "donde mi padre alquilaba en agosto unas habitaciones para la familia en la calle Rosario (curiosamente el nombre de mi madre), en casa de doña Encarnación, o en la pensión de Soledad. Me contaban que encogía las piernas en cuanto sentía el contacto con la arena, pero que con el agua hacía buenas migas. En aquel tiempo estaba institucionalizada la ocupación estival de bañero, un señor que te recogía en la sombrilla y te daba un remojón en la orilla a cambio de un dinero pactado de antemano. El mío se llamaba Antonio y por casa rueda alguna foto de él conmigo en los brazos", revela la nostalgia del autor, haciendo trabajar la memoria de las tardes felices que aún sigue pasando hoy, al menos por su corazón.
Pérez apunta que cuando aún era pequeño, su familia se ocupó de la "intendencia de la memoria. Así, sé que jugábamos en la plaza de la Plancha (actual Plaza de Andalucía), que sentábamos nuestros reales en la Playa de La Costilla y comíamos muchas veces en la plaza del mismo nombre donde había un restaurante, del que lamento no recordar su nombre, que me hizo aficionado para siempre, pese a mi cortad edad, a la urta roteña", ese pescado típico de la bahía cuya fiesta cumple este año medio siglo de vida y que el periodista no ha dudado en utilizar en escenas de sus personajes en "El bróker".
Paco Pérez añora cuando su padre alquilaba una caseta en la que se guardaba, sin miedo alguno al robo, no sólo sillas y demás utensilios playeros, "sino un infiernillo para hacer comida o todo el menaje de cocina. Con la caseta, me comentaban, se alquilaban también dos sombrajos, uno pegado a ella y otro un poco más adelante", señala, y echa de menos el sabor de los "chicles, golosinas, chocolates, que nos traían de vez en cuando los amigos que trabajaban en la base de Rota, auténticos tesoros con nombres impronunciables en las etiquetas".
Una vez encontró el amor, Paco Pérez volvió a visitar Rota desde Chipiona: "Mi familia política tenía una casa y aunque tardé algo en decidirme, al fin en 2003 adquirí una choza roteña. La de Costa Ballena se convirtió no en un apartamento de playa al uso, sino en el destino semanal durante el año y permanente en las vacaciones estivales donde comencé a sentirme libre", reconoce el autor hispalense, que actualmente colabora en ABC de Sevilla, periódico en el que fue redactor jefe.
“Celda 211” y “El Bróker”, sus dos novelas editadas, según su creador, tienen "sangre roteña corriendo entre las arterías de los renglones: Algunos capítulos de la primera los escribí mirando el mar y la segunda se gestó en muchos detalles de su trama durante mis partidas de golf en solitario. La paz que se respira en el campo invita a la reflexión, a espolear a la imaginación, y cualquier idea acababa garabateada en la cartulina del green fee, en los márgenes de las tarjetas para apuntar los golpes o en las servilletas de la terraza del bar del club, en ese hoyo 19 en el que malos golfistas como yo consiguen enjaretar uno tras otro eagles y birdies, sólo que de cervezas y de tintos con limón".
El autor y su segunda obra, de la que espera que llegue también a las salas de cine, hace que Paco Pérez ame a esta tierra y a su gente: "Tanto, que siempre he pensado en ella para vivir la eternidad. Si no es molestia".
El bróker
La nueva novela negra, "El bróker", trata de un desfalco en una firma financiera y la aparición de un cuerpo en una cuneta de una carretera de Cancún que sirven a Francisco Pérez para construir otra trama apasionante que sumerge al lector en el lado oscuro del poder económico y policial, dos sectores de la sociedad de plena actualidad. Bruno Silva, socio del bróker; Wie López, español-chino de segunda generación, y Lidia Salmerón, alto cargo del Gobierno, toman el relevo de los personajes de "Celda 211" para conducirnos, como lazarillos, por la vorágine de acontecimientos imprevisibles que desembocarán en un nudo y en un final dignos de las mejores páginas de suspense de todos los tiempos.

































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