Manu Sánchez se transforma en Guzmán "el malo" para pregonar un Carnaval canalla y callejero
Pregón muy coral con varias actuaciones en el escenario y muchas alusiones a emblemas roteños
Las expectativas de cómo sería el pregón de Carnaval de un cómico sevillano que el día de su presentación manifestó sentirse enamorado de Rota, se cumplieron. Aunque se vistió de malo, de Guzmán "el malo" para ser más exactos, supo meterse al público en el bolsillo nada más subir al escenario de un auditorio municipal "Alcalde Felipe Benítez" que lo esperaba con ansias. Estamos en el ecuador del Carnaval y los roteños aficionados a esta fiesta aún no habían podido escuchar el pregón con el que se suele dar el pistoletazo de salida. No ha sido mala la espera a juzgar por los aplausos y risas que Manu Sánchez arrancó desde el minuto uno. Fue listo el 32 pregonero del Carnaval de Rota, y en su primera retahíla de versos y estrofas citó curiosidades roteñas, rincones emblemáticos, anécdotas, personajes destacados de la sociedad local y hasta alguna polémica: vaqueriza, calle Charco, los guatangas del Bar Gómez, la pizza con mayonesa, los perritos calientes del Soto, el mayetito, los americanos, la "fea" estatua del Viejo Agujetas, y el perfil del veraneante tieso de las 3 "p", pipas, paseo y playa, estuvieron presentes en su comienzo. Con eso, se aseguró los primeros aplausos y las puertas abiertas que, si no lo sabía ya, en realidad, estaban de par en par esperándolo.
El público que pudo disfrutar de este pregón en la noche del jueves, 7 de marzo, fue limitado a algo más de 430 personas debido a que las previsiones de lluvia obligaban a trasladar este acto principal de la plaza de España al auditorio municipal. Hubo jaleo por la tarde con las entradas, larga cola y malas caras para aquellos que no consiguieron la invitación de turno. El aforo era limitado y eso mandaba. Al final no llovió, al menos durante el pregón, pero contra eso ya no había remedio. Lo importante para los que sí consiguieron asiento y llenar el patio de butacas era la hora y media de pregón que les quedaba por delante.
Manu Sánchez fue deslenguado, crítico y socarrón, abogó por un Carnaval canalla, libre y callejero e invitó a disfrutarlo como si cada uno fuera el último.
Su tipo, el de Guzmán "el malo", tuvo su antítesis en su hermano, Guzmán "el bueno" con quien tuvo en medio del pregón unas palabritas. Manu Sánchez y el alcalde de Rota, Javier Ruiz. El malo frente al bueno, el deslenguado frente al diplomático, el que comía guatangas y el que prefería 'pancakes' para desayunar... Una escena que terminaba el alcalde sentenciando que esto no iba de Guzmán "el bueno" y Guzmán "el malo" sino del hermano guapo y el hermano feo. Con esta aparición que el alcalde hacía justo cuando la Chirigota Ilegal de Rota, este año "Los unicornios", estaba en el escenario, el pregonero cumplía su reto de que el regidor roteño tuviera un pequeño papel en su pregón, y el alcalde, volver a estar en un escenario con la que fuera su agrupación en Carnaval.
No fueron los ilegales los únicos que se subieron a arropar a Manu Sánchez en su pregón del Carnaval de Rota, ellos, que cantaron un par de coplas de su repertorio de este año, se sumaron a Arcángel que regaló música y quejío flamenco, Milián Oneto que fue puro sentimiento sobre el escenario, la comparsa de las niñas de Rota con potentes voces carnavaleras y que salieron en varias ocasiones, la chirigota de Juan Carlos Aragón "Er Chele Vara" que posteriormente tras el pregón actuaría y que aprovecharon en medio para abrir boca cantando su presentación, o el carnavalero Emilio Gutiérrez Cruz "Libi" que formó parte del homenaje que el pregonero quiso dedicar al famoso Cuarteto de Rota. Guzmán "el malo" recordó a Maikol, Felipe II y José Balsa Cirrito como aquellos tres roteños valientes que irrumpieron en el Carnaval de Cádiz en la década de los 80 con un humor surrealista que a la postre, crearía un estilo propio. Manu Sánchez reconoció haber bebido de aquel ingenio de "tres genios sin miedo" que supieron hacer "comedia del arte". Canciones conocidas como la de Currito de la Cruzcampo, entre otras, se recordaron por el público presente a modo de homenaje del siempre presente Cuarteto de Rota.
En esto del Carnaval, también estaba bien documentado el pregonero nombrando a Mercedes la de los grifos, a Catuti, los Andrade, Cantinflas, Paco Corrales y Medina, al maestro Bocacha, Cañas o Toni Bernal. No olvidó tampoco a Antoñín y su coro, al querido "Guti" o al recién fallecido Esteban Gatón, quien fuera también pregonero del Carnaval en 2013, que estuvo presentes desde primera hora con una ovación del público al recordarlo justo un mes después de su fallecimiento.
El 32 pregonero del Carnaval roteño defendió esta fiesta en comunión y hermandad, sin censuras, ni filtros, con derecho universal al pataleo, el cachondeo, la sátira y el desgobierno callejero. Manu Sánchez es sevillano y carnavalero, defendió el carnaval de la libertad y no olvidó en su pregón una oda a las mujeres. Con un 8 de marzo a las puertas y la huelga feminista convocada, no quiso dejar pasar la ocasión de recordar que el que "no es feminista, es machista" mandando literalmente "al carajo" a todo aquel y aquello que impide avanzar para ser una sociedad más igualitaria.
El pregón iba llegando a su fin y el pregonero no pudo más que desear larga vida al Carnaval, al de la extravagancia y la bacanal. Ese Guzmán "el malo" que subía al escenario del teatro "Alcalde Felipe Benítez" se proclamó enamorado de Rota, de su tintilla y de su urta a la roteña, de sus calabazas y de su esquina para besarse, no pasó por alto la singularidad de encontrar en una misma calle al poeta Felipe Benítez que a los Ecos del Rocío, a Juan José Cañas o el Cañita, recordó los caracoles del bar Palma y los cócteles del Dardo, a Chicho Santamaría y a Juan "El Gato". "Creo en el Carnaval vivo y omnipresente" decía un Manu Sánchez entregado que reconoció la clase de Rota hasta para elegir pregonero.
El Carnaval, terminaba, hay que vivirlo como si fuera el último y a eso invitó antes de confesar que él también quiere ser roteño.
Antes de bajar del escenario, fueron el alcalde de Rota y la delegada de Fiestas, Laura Almisas, los que entregaron un detalle a un pregonero que sentenció no saber si existe el cielo pero sí estar convencido de que Rota "es la gloria" y con ello, se terminó de meter al público en el bolsillo.
Tras un pequeño descanso, fue la chirigota de Juan Carlos Aragón, "Er Chele Vara", la que tomaba el testigo para terminar de ambientar una noche carnavalera diferente en la que al final, la lluvia, sí apareció.













































































roteñisiiima | Viernes, 08 de Marzo de 2019 a las 14:27:36 horas
Para Javieres: 5000 euritos nada más.....a parte la chirigota de Juan Carlos Aragón..........carnaval para el pueblo pero sin el pueblo y con el dinero del pueblo...ya hablarán las urnas ya.
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