Los naranjos de la calle Charco
Una vez más utilizo este medio para hacer una observación sobre la nefasta gestión del arbolado urbano de Rota en cuanto a elección de especies y poda. Quien haya pasado últimamente por la calle Charco habrá observado que los naranjos que antes adornaban y sombreaban aunque fuera un poco la calle, se han convertido en unos troncos altos y retorcidos con un ramillete de hojas verdes en la punta (un atentado a la estética).
Durante varios años residí, por motivos laborales, en Sevilla. Ciudad que como todo el mundo sabe tiene calles y barrios enteros con naranjos sembrados en sus calles y nunca jamás vi que se cometiera semejante atropello. Los naranjos se podan, sí, pero no en plena época de floración y brotación. En invierno (diciembre-enero) basta con una poda leve que aclare la copa y le dé una forma armónica, incluso algunos años vi como cuadrillas de trabajadores retiraban las naranjas antes de que cayeran del árbol y ensuciaran la calle. De esta forma al árbol le da tiempo a recuperarse y deleitarnos con el aroma del azahar en marzo y sombra fresca en verano.
Aquí en Rota parece que esto es imposible. Con esta poda drástica los árboles crecerán con mucho vigor (la naturaleza es sabia y se defiende de las agresiones) para recuperar las ramas y hojas perdidas pero esto desequilibrará la forma del árbol y además debilitará a los árboles haciéndolos más propensos a enfermedades por lo que el año que vienen tendrán que volver a podarlos y así hasta que se sequen o los talen. De hecho estoy seguro que cuando se acometa la anunciada reforma de la calle Charco los talarán con la excusa de que están enfermos y ensucian mucho y sembrarán una palmerita raquítica como la de la plaza de Andalucía (otro atentado a la estética).
A este “crimen” hay que añadir el de las jacarandas de la calle Zorrilla/Amapolas y el Parque Victoria que año tras año se desmochan impidiendo que florezcan en primavera así como el desastre del picudo rojo que está acabando con las palmeras canarias de la localidad y ante el que se ve que el ayuntamiento no hace nada pues son ya muchas las palmeras que han muerto.
Confiemos en que los naranjos se recuperen y con una buena gestión en los años venideros podamos disfrutar de su sombra y aroma durante muchos años.
José A. Maqueda Casal
































Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.120