Las cuentas claras (por Manuel Carmona Curtido)
El Partido Popular ha presumido siempre de tener cerca de un millón de afiliados, según cifras del 2014, 865.000 afiliados nutrían las filas del Partido Popular.
La puesta en marcha del proceso de primarias para elegir al sucesor del Mariano Rajoy, al frente del partido conservador, ha desvelado que las cifras reales están muy lejos de ser las que presumía el ejecutivo Popular, por lo que a día de hoy se habla de unos 56.000 afiliados.
Este desfase numérico me ha hecho pensar en un dato, y me ha sorprendido que nadie se haya referido a este tema. En este país sobran analistas políticos, economistas y periodistas de investigación para pasar por alto un dato, a mi entender, de suficiente importancia para al menos referirlo en las distintas tertulias políticas que se extienden por las distintas cadenas de televisión o radio.
La cuota de afiliación es, sin duda alguna, una de las fuentes de financiación de los partidos políticos, si bien no es de las más importantes, es uno de los ingresos fijos con los que los partidos cuentan y por lo tanto son auditadas por el Tribunal de Cuentas del Estado. El Partido Popular decía contar con 865.000 afiliados, si estos pagaban una media de 10 euros de cuota mensual, esto querría decir que el Partido Popular ingresaba anualmente en concepto de cuota de afiliación 103.800.000 euros, pero si realmente cuenta, una vez revisado y actualizado el censo de afiliados con 56.000, quiere decir que lo que en realidad ingresa es 6.720.000 euros, produciéndose un desfase de 97.080.000 euros. ¿Cómo han podido justificar en concepto de cuota esta cantidad? ¿De dónde proviene ese dinero?
La principal diferencia entre un afiliado y un simpatizante o un adscrito es que los afiliados pagan cuota y los demás no, estas cuotas pueden ser desgravadas a la hora de hacer la declaración de la renta y por lo tanto el control que el Estado tiene sobre el número de afiliados de cada partido o sindicato es fidedigno.
Este dinero ha permitido al Partido Popular “hacer trampas” en el juego de la “democracia”, de ir “dopado” a la competición de las urnas. Poco a poco se van levantando las cartas con las que cada partido ha ido jugando y lo sorprendente es que nadie haya hecho la menor mención a este caso.
“Preferiría incluso fallar con honor que ganar con trampas”.
Sófocles
Manuel Carmona Curtido






























Manuel | Lunes, 09 de Julio de 2018 a las 16:44:46 horas
No se preocupe tanto por las cuotas de los afiliados, Sr, Carmona, porque como bien sabe los ingresos de los partidos y coaliciones no vienen, en su gran mayoría, de las cuotas de los afiliados sino de los contribuyentes a través de subvenciones. O sea que los partidos se mantienen con nuestros impuestos, ya sean en las elecciones con los votos o posteriormente con los grupos que se forman en las distintas administraciones. Ninguno sobreviviría sin esas subvenciones. Y sino haga el cálculo de lo que ingresa su partido con las subvenciones del Ayuntamiento y las cuotas de los afiliados. Y luego haga un artículo sobre ello. Y por favor no nos tome mas por tonto con sus artículos tendenciosos.
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