Potavozas (por Pablo Domínguez)
Que resulta que anda el personal indignado porque una diputada ha dicho "portavozas". Poco importa que la intención de la diputada sea la de utilizar un lenguaje igualitario e inclusivo, y eso la lleve a dar el ridículo patinazo. Porque hay lapsus con vocación transformadora como el "portavozas", perogrulladas conservadoras como el "un vaso es un vaso", y lapsus, que más que lapsus son arranques de honestidad, como el de Cospedal "hemos trabajado para saquear el país". Qué más da. El caso es que se convierte en objeto de indignación y de ira nacional, sobre todo por parte de aquellos que les sale urticaria con todo lo que suene a feminismo, y que no les dan tanta importancia a los lapsus verbales tan frecuentes en nuestro "elocuente" presidente del Gobierno.
Y mientras se ensañan con la autora del "portavozas", el Gobierno instándonos a ahorrar y abrir planes de pensiones privados, promocionando a bancos, aquellos que rescatamos con el dinero de todos. Pero de eso ni "mú".
Supongo que a todos esos indignados con que una diputada confunda sexo con género tendrán asegurada su pensión o mucha capacidad de ahorrar. Yo me seguiré indignando con los que piden ahorrar mientras se funden la hucha, con los que suben la luz en enero y febrero para que entre todos paguemos sus lujosas jubilaciones en las eléctricas.
A seguir indignándose con las cosas importantAs.
Pablo Domínguez






























Rotacido | Lunes, 12 de Febrero de 2018 a las 18:14:03 horas
El idioma tiene una serie reglas básicas que durante nuestra vida hemos ido aprendiendo, unas reglas que marcan las palabras y su uso. El idioma está por encima de modas y políticos que en todo lo que dicen y hacen intentan conseguir un rédito político y enfrentar a un pueblo que ya está demasiado cansado de siempre lo mismo. Sea de izquierda, derecha o centro la falta es falta y el acierto es acierto dejemos a la RAE que haga su trabajo y a los políticos exigirles que hagan el suyo y no entren en discusiones que no llevan a ningún lado. El idioma es del pueblo y no de los políticos que como crean que es suyo acabarán por ponerle un impuesto por su uso o un color según como te expreses.
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