Un curso más, seguimos pasando mucho frío en la escuela (por Francisco Sánchez Alonso)
Cuando vienen los días de frío, vuelve el tema recurrente de todos los inviernos, pasamos “mucho frío” en algunos centros educativos. Es una situación histórica que la administración educativa conoce y nuestro ayuntamiento también; aunque he decir que es un tema que compete a la Junta de Andalucía. ¿Cómo es posible que sigamos sin dar solución a este tema? ¿Para cuándo la climatización eficiente de los centros educativos?
Estoy escribiendo estas líneas y simultáneamente pienso que estoy perdiendo mi tiempo, al criticar un año más, esta situación. Pero finalmente algo me arrastra a no quedarme únicamente en la queja de pasillo .Tan solo me mueve un único motivo, informar a mis vecinos, no aspiro a nada más, sinceramente no creo que las cosas vayan a cambiar a corto plazo. En estos últimos días me abrigo con el mejor chaquetón que tengo y no me lo quito en toda la mañana, al igual que los niños y niñas de mi centro. Pensando estoy en sugerir a las familias un Kit de supervivencia o realizar una protesta simbólica, colocándonos todos-as una etiqueta cartel, manifestando que pasamos frio. La temperatura media en algunas clases (medida a diario) es de 11 grados.
(Vuelvo a reescribir el mismo texto del año pasado)
Analicemos la situación:
Por lo visto las instalaciones eléctricas de los centros educativos no están preparadas para soportar la intensidad del consumo que ocasionaría poner calefacción en las aulas. Es la respuesta que siempre reciben familias, profesorado y alumnos-as. Es como darse con un muro que nos deja “fríos e inmóviles, con las manos y los pies helados”.
Acudamos a lo que dice la normativa, la ley, que una vez más se incumple:
El Real Decreto 486/1997 (BOE 23-4-97) establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud que deben cumplir los lugares de trabajo, entre ellas la temperatura. Este Real Decreto establece que la temperatura de los locales donde se realicen trabajos sedentarios propios de oficinas o similares estará comprendida entre 17 y 27° C. Como trabajos sedentarios se incluye la práctica totalidad de las actividades que se realizan en los centros de enseñanza. Y aclara: “Esta normativa afecta no sólo a las aulas, oficinas o talleres, sino también a los pasillos, escaleras, servicios higiénicos, locales de descanso, de primeros auxilios, comedores, o cualquier local en el que el personal deba permanecer o al que pueda acceder en razón de su trabajo”.
En invierno, dado que se lleva ropa de abrigo, la temperatura debería mantenerse entre 17 y 24° C. En verano, al usarse ropa ligera, la temperatura debería estar comprendida entre 23 y 27° C. Si la temperatura existente es inferior a 10° C o superior a 27, existe un riesgo de estrés térmico.
Una temperatura no adecuada puede producir numerosos catarros, molestias; afectando al bienestar, a la ejecución de las tareas y al rendimiento. Si esto es así con personas adultas remuneradas, podemos deducir que unas condiciones inadecuadas de temperatura son absolutamente incompatibles con la labor de enseñanza y aprendizaje en todos los niveles educativos, o al menos con una enseñanza de calidad.
Para finalizar y por sentido común, si el centro no tiene un sistema de calefacción adecuado, habrá que ponerlo y no decidir que en su lugar, alumno-as, profesorado y personal de administración tengamos que trabajar con abrigo, bufanda y guantes. Sé que a los políticos les molesta que los ciudadanos seamos reivindicativos y propositivos, pero no nos dejan otro camino, la única vía que entienden es la denuncia en los medios de comunicación y en las redes sociales. Por cierto, los mismos medios que ellos utilizan para vender sus políticas.
Es muy importante que las AMPA de los centros den la batalla en las administraciones, que los sindicatos hagan cumplir la normativa sobre seguridad y salud, en definitiva que todos los sectores de la comunidad educativa deben trabajar en equipo en estos temas y en algún momento tendremos que dar algunos puñetazos en las mesas de quienes son responsables de esta situación histórica y pensar en ir tomando otras medidas, siempre proactivas, pacíficas y reivindicativas.
Francisco Sánchez Alonso






























El antifaz rojo | Jueves, 08 de Febrero de 2018 a las 20:52:47 horas
Totalmente de acuerdo con el texto. A Justino "Tomasito" decirle que el problema no es de ahora, es crónico. Cuando gobernaban en Rota los suyos, la comunidad educativa de Calasanz ya pasaba frío en invierno y calor en verano. Pero que hay que alzar la voz, dar un golpe en la mesa...es necesario. Injustificable que en la España del siglo XXI se den estas situaciones.
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