Mi remota pareja (por Ángela Ortiz Andrade)
(Dedicado a todos los amigos que se han visto en esta situación, mis mejores deseos y a los que os miran con lástima, que sepan que todos, sin excepción, podemos pasar por lo mismo)
Lo confieso, me costó mucho asumir que ya no querías estar conmigo, me pasé días y días pensando qué había hecho mal para que desearas una vida lejos de la mía. Intenté encontrar el punto desde el que empezaste a separarte de mí, pero por mucho que me esforcé, no pude encontrarlo.
No me di cuenta, fue un mazazo. Quizás la razón por la que me dolió tanto, fue vivir en la desacertada seguridad de que nuestro amor era eterno. Me acomodé en esta premisa y no miré lo que estaba pasando en realidad. Así que cuando te dicen en toda tu cara lo de “se acabó, no quiero estar contigo”, se apoderan de ti los sentimientos de abandono, soledad, dolor y traición todos juntos y al unísono, es entonces cuando te crees morir y ves cómo tu figura se empequeñece y difumina, piensas que no vales nada.
Ahora, desde la distancia ves lo imbécil que fuiste, no encontrabas el punto en el que vuestros caminos comenzaron a separarse, porque verdaderamente nunca estuvieron juntos; simplemente os limitasteis a seguir la tradición ya marcada (noviazgo, entrada del pisito, boda, niños, cenas en casa de los amigos de siempre…) y os dejáis llevar sin cuestionaros nada. Al cabo de los años maduráis y es entonces cuando veis las cosas con otra perspectiva; algunos se dan cuenta de que son más felices con otras personas, en otros lugares, haciendo cosas nuevas, o no nuevas, pero que habían aparcado durante una etapa de su vida y que realmente la que ha sido su pareja durante años ha dejado de gustarle, incluso no soportan sus chistes o sus manías, que antes aplaudían con una sonrisa. Lo malo es que a todos no les ocurre lo mismo y es por esto que la vida se torna muy complicada. Hay gente que sigue enamorada de quien hace mucho que lo excluyó de su mundo, que lo había confinado en un compartimento muy recóndito que visitaba por obligación o cortesía, pero nunca por placer y eso duele y mucho.
A pesar de las lágrimas derramadas y de las horas sin dormir dándole vueltas a la cabeza, llegará un día en el que podrás decir que lo has logrado. Tal vez tendrá que pasar mucho tiempo, pero lo conseguirás. Y cuando llegue ese día, serás capaz de mirarte al espejo sin ver la cara de la otra persona, podrás apreciar todo lo bueno que hay en ti y comenzarás a sonreír de nuevo de verdad, sin fingir delante de los demás. A partir de ese momento tú serás tú, no tendrás que esforzare en aparentar lo que no eres. Encontrarás a alguien que elija estar contigo por encima de todas las cosas y eso te hará la persona más feliz.
Ángela Ortiz Andrade































Justino"Tomasito" | Lunes, 08 de Enero de 2018 a las 14:15:12 horas
La verdad por delante acompañado de un amor entregado sin nada a cambio,siempre tiene una gran recompensa.A veces la situación se normaliza en apenas semanas,en otras pueden pasar incluso años,pero al final todas las personas que tiene el don de ser valientes y encima tienen la capacidad de amar porque su corazón así se lo demanda,nunca morirán solas.Un artículo que analiza una realidad muy común en nuestros días.Enhorabuena,no la conozco,pero tal como escribe en este periódico local web, debe de ser usted una gran mujer.
Accede para votar (0) (0) Accede para responder