La necesidad de consenso
La palabra consenso es poco utilizada en la escena política española, en cualquiera de los ámbitos territoriales. Un sistema político democrático representativo como el nuestro se fundamenta entre otros principios, en la pluralidad, en la institucionalización de los partidos políticos, es decir, en la competitividad de los partidos y en elecciones periódicas. Pero muchos somos los que echamos en falta a personas que en la política activa tengan una visión que vaya mas allá de las siglas de un partido y entiendan que en determinados temas y aún más en las actuales circunstancias, es muy necesaria la unidad de acción , hoy más que nunca hay que tener voluntad para el consenso.
Resulta incomprensible como muchos políticos cuando pasan al anonimato, después de pasar varios años con responsabilidades, sean muy críticos, manifestando que los partidos no pueden ser un problema para la solución de los conflictos que son prioritarios para una sociedad. Estos mismos políticos que han pasado a un segundo plano se manifiestan a favor de la necesidad de consenso, considerándolo un posicionamiento ético, de defensa de los intereses generales. Qué mejor momento que el actual para practicar con el ejemplo.
Habría mucho que decir en el panorama político nacional, posiblemente sea el espacio donde es más necesario el consenso, pero este sería otro tema y no quiero mezclar, para no confundir. Me voy a centrar en la política local.
Soy muy crítico e incluso estoy convencido de que es una gran carencia de nuestro sistema político, la insuficiente información que reciben los ciudadanos sobre muchos temas, no sé, si de forma interesada o por falta de iniciativas dirigidas y preocupadas por la transparencia y por mantener a la ciudadanía informada. Una sociedad más informada es más poderosa (una característica esencial de una sociedad democrática), la información es poder, y la toma de decisiones también será más acertada cuando esta misma sociedad tenga que decidir cuáles deben ser sus representantes para los próximos 4 años. Una pregunta tan sencilla como cuál es la situación económica en cifras de nuestro Ayuntamiento no encuentra una respuesta realmente creíble, es decir, los ciudadanos desconocemos como están nuestras arcas municipales, desconocemos como están nuestras cuentas.
Por otro lado sería extremadamente interesante que se hiciera un estudio serio e independiente de cuáles han sido los niveles de consenso en la política local en las últimas tres décadas. Solo tendríamos que analizar las actas de los plenos municipales y realizar un recuento del porcentaje de asuntos que han sido aprobados por unanimidad, aunque unanimidad no es lo mismo que consenso, pero nos valdría como información para conocer en qué períodos ha existido mayores dosis de corresponsabilidad. En definitiva, ofrecer a la ciudadanía cuánto de consenso ha habido en las últimas décadas en Rota.
El consenso no es una fórmula magistral que gracias a él se van a solucionar todos los problemas del mundo mundial, pero no cabe ninguna duda que ayuda mucho y sobre todo ofrece una decidida imagen a la ciudadanía de que sus representantes se unen para conseguir unos objetivos que son prioritarios y necesarios.
Pongamos un ejemplo:
Hace varias semanas se ha dado luz verde al proyecto de desarrollo del polígono industrial de "Las Marismas". Éste ha sido un tema de intenso debate político, de reproches y de críticas recíprocas entre gobierno local y oposición. Todos los actores políticos legítimamente han movido sus fichas, unos utilizando formas más proactivas y otros, a cambio, se han decidido por maneras mas reactivas, pero todos han expresado sus posturas e incluso han intentado colaborar para dar solución a la paralización del polígono por el Ministerio de Defensa. El ex alcalde antes de irse ha culpado al PSOE de Rota de estar detrás de los proyectos no desarrollados, el PP ha tirado de sus diputados nacionales para que colaboren y se interesen por el proyecto de polígono industrial y el PSOE ha tomado la iniciativa de visitar el Ministerio de Defensa para interesarse también por ese proyecto y poder de alguna forma colaborar en la consecución de este objetivo.
MUCHOS NO COMPRENDEMOS que si todos suman el cien por cien de la representación de una ciudadanía, que estoy convencido está unánimemente de acuerdo en la unidad de todos los partidos locales en este tema : ¿por qué no van juntos? ¿qué les separa? ¿dónde están las barreras? ¿quién tiene más responsabilidad en la iniciativa para la búsqueda del consenso sobre un tema, quien gobierna o la oposición?, etc.
Quien me conoce sabe bien que no suelo ser de los que critica sin ofrecer al menos alguna propuesta que ofrezca algo de luz al final del túnel, siempre entendiendo las dificultades que conlleva llegar a acuerdos. Pues bien, para mí, el consenso no sólo es necesario sino que además debemos exigírselo a todos los partidos políticos, cuantas más personas nos manifestemos desde dentro de los partidos por esta vía, más posibilidades habrá de consenso. Incluso sería una magnífica idea que en los programas electorales de los partidos apareciera los temas que los partidos políticos estarían dispuestos a llegar al acuerdo, con independencia de los resultados que obtengan en el proceso electoral. En Rota concretamente, aprecio algunos temas prioritarios para el consenso: la necesidad urgente de poner suelo industrial en manos de los emprendedores, la igualdad de oportunidades en el empleo público, la apuesta por iniciativas de formación de los desempleados roteños y por último, la austeridad en el gasto. Algunos no se han dado cuenta todavía, pero vienen tiempos difíciles para los ayuntamientos.
Para que las políticas dirigidas al consenso tengan alguna posibilidad de éxito todos los partidos locales deben entender que el consenso es un proceso que requiere toda una hoja de ruta, tienen que entender que el consenso requiere ver al político como un servidor público que recibe unas retribuciones por su dedicación a la búsqueda de soluciones a los problemas más significativos, tienen que entender que el consenso requiere estar dispuesto a compartir protagonismo , tienen que entender que el consenso es lealtad, tienen que entender que el consenso es compartir información, tienen que entender que el consenso es diálogo sincero, tienen que entender que el consenso es compartir los éxitos y los fracasos. En resumen, tienen que entender que el consenso es la estrategia del bien común.
Esperamos que el nuevo año traiga, al menos, una pequeña dosis de acuerdo en los temas más trascendentales para nuestro futuro.
Francisco Sánchez Alonso

































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