40 años (por Hugo Cañellas Ávila)
¡Feliz aniversario! Felicidades a todos los españoles, felicidades a todos lo que han luchado y luchan por tener la mayor época de democracia en España, felicidades por luchar por una democracia imperfecta pero democracia al fin y al cabo, democracia que nunca, y repito, nunca, había tenido nuestro país en toda su historia.
Y es que hace una semana celebrábamos 40 años de las primeras elecciones democráticas a las que gracias a nuestros padres y abuelos gozamos de nuestra actual Constitución, 40 años de derechos y libertad en los que la sociedad española ha avanzado a pasos agigantados. Ha sido gracias a todos, a muchos que están y otros que no están, políticos que supieron mirar por encima de las diferencias para conseguir lo que todos querían, una época de paz y consenso como en ningún otro país europeo había pasado. España y los españoles dimos un claro ejemplo de concordia que a día de hoy se sigue enseñando en escuelas de todo el mundo.
Huyendo de revanchismos y de venganzas, huyendo de complejos o intimidaciones, España encaró la Transición política, transición que nos ha traído la mayor época de paz en toda nuestra historia. Transición que debe ser valorada, y sobre todo, respetada.
Cuando las personas heredamos ¿ponemos en duda esas herencias? ¿Si heredas 12.000 euros vas a renunciar a ellos? Entonces, ¿por qué veo a gente renunciar a la herencia política que nuestros padres y abuelos nos han dejado? ¿Es que la concordia, la libertad y la paz no tienen valor?
Pues para mí, sí, y para millones de españoles, también. Yo lo digo orgulloso, gracias a todos los que ayudaron a pasar página y a dejar en el pasado una dictadura, una guerra civil y una nefasta república; gracias a los que nos ayudaron a olvidar épocas sin libertades, épocas de asesinatos, épocas de campos de concentración creados por la II República y continuados por la Dictadura de Franco, épocas de miedo en las que al principio si eras católico te pegaban un tiro y después si eras gay eras ajusticiado, épocas al fin y al cabo que pertenecen al pasado y a las páginas negras de nuestra historia que no deberían de repetirse nunca.
Y aunque algunos trabajen día a día por sembrar odio, no lo conseguirán. España es democrática, y lo es gracias a sus gentes y a su monarquía que se puso de parte de la libertad cuando esta se vio amenazada. Estoy completamente seguro que esos que ahora hablan con asco hacia nuestra democracia están faltando el respeto a nuestros abuelos, ya que la inmensa mayoría de los españoles votaron a favor de la Transición y a favor de nuestras libertades.
Y a aquellos que solo hablan con rencor y añoranza hacia el pasado, decirles que ni un paso atrás, que los españoles del siglo XXI pararemos los pies a aquellos que usen nuestra memoria para sembrar odio entre unos y otros. Podrán intentar manipular la historia, pero no nuestras conciencias.
¡Viva la Libertad!
¡Viva España!
¡Vivan los españoles!
Hugo Cañellas Ávila































Epi Melonar | Lunes, 31 de Julio de 2017 a las 20:14:43 horas
¿Ofendiendo por que? Si el tipo era un fascista, con ideas fascistas, que dirigia un partido fascista, no creo que le molestara que lo describiesen así, no se ve la intolerancia ni el menoscabo por ningún lado, a no ser que usted considere que ser fascista sea algo malo y condenable. Intolerantes y antidemocratas resultan que son los fascistas precisamente, ya sabe usted a lo que me refiero... Ya veo que para usted es muy loable que alguien defienda sus ideales, por muy repulsivos que sean, entre tanto chaqueterismo. Seguro que ud alabaría a alguien que siguiese defendiendo los ideales del nazionalsocialismo en Alemania. Por cierto yo me referia a Blas Piñar, a esa tal Pilar a la que usted alude no la conozco.
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