Algo más importante
Buen tema podría haber sido el juicio de la Gürtel. El vergonzoso espectáculo que sus señorías del PP están protagonizando, denunciados por aquellos a quienes creían tener bien controlados de entre sus colaboradores, no deja de ser objetivo substancioso para cualquiera que se asome a una página de prensa que le pudiera resultar muy sugestivo siempre que las orejeras ideológicas se lo permitan. Bochornoso y lamentable, pero el pueblo, soberano y sabio, ya se lo ha perdonado. No es necesario que la señora De Cospedal, secretaria general del PP, haga el ridículo diciendo que se haya llevado a cabo el juicio sin las garantías legales, ni que la maniobra de última hora de Bárcenas les haya servido para nada. A eso se le llama respeto por la Justicia.
Buen tema sería también la resaca del PSOE tras la sedición y el golpe de estado. Tampoco resulta en absoluto edificante la lamentable imagen del nuevo tótem del socialismo, en espera de Susanita, Javier Fernández. Nunca soñó el ínclito tan significativa relevancia y aprovecha para despotricar contra todo bicho viviente que no comulgue con la rueda de molino de su claudicación ante el PP. Sería injusto olvidar el cambio de chaqueta más mediático de los últimos tiempos: Antonio Hernando, el lugarteniente de Sánchez, por conservar el puesto, como Simón Pedro en el Huerto de los Olivos, no ha necesitado insistencia alguna de ningún romano para negar a su jefe Pedro Sánchez, sin darle tiempo al gallo a que abriera el pico... y si antes No era No, ahora será Abstención y si hiciese falta hasta podría decir Sí. Tampoco es tan grave, debe pensar.
Hoy hay un tema mucho más importante. Así que al grano. Esta semana pasada una noticia llegada desde las Baleares nos hacía estremecer de rabia y de impotencia. No ha sido una nueva corruptela de ningún político, ni ninguna juerga excesiva de alguna excursión anglosajona. El suceso que ha consternado a España y que ha escandalizado a medio mundo civilizado no es otro que la brutal agresión sufrida por una niña de 8 años, causada por una manada de cafres de entre doce y catorce, en el patio del colegio. El motivo es tan nimio y tan absurdo que no merece la pena explicarlo, no sea que algún descerebrado encuentre razones para justificarlo. El resultado, la niña en el hospital con lesiones de consideración.
Hasta ahí el resumen breve. Las consecuencias lógicas ante tan salvaje actuación deberían ser la que la mayoría nos imaginamos con el ferviente deseo de la pronta recuperación de la pequeña. Pero la cosa se desarrolla de manera muy distinta y sorprendente por lo kafkiana. Partamos de que el suceso se produce en el recinto escolar y que la presencia del profesorado brilló por su ausencia. Cuando la madre acude a recoger a la niña la tutora le hace firmar un papel que no le permite leer donde se afirma que se trató de una trifulca sin importancia. Desde el centro nadie se preocupa de llevar a la niña al hospital, a pesar de los signos evidentes por lo visible de los hematomas en la cara, el brazo y el pie y tiene que ser la madre quien lo haga. Una vez que se publica el suceso, lo esperado; restarle importancia, hacerse los suecos, decir que no ha sido nada e incluso negar que los hechos se produjeran en el centro, como dijo la directora. Al día siguiente tras el conocimiento de los hechos, se le impide el acceso a la madre que va a pedir explicaciones, llamando a la policía alegando que se sentían amenazados. Cuando la evidencia desdice todo el montaje, sin que aún se haya movido un hilo contra los agresores, lo que más preocupa a la dirección y a la consejería es que no se vean afectados los profesionales por lo que le piden a la familia que “tapara los hechos para rebajar la tensión”.
Añadamos al tema que la hermana mayor estaba sufriendo bullying, que tres días antes había recibido otra agresión, recibe insultos de marimacho porque le gusta jugar al fútbol y le dicen que las niñas son inferiores a los niños y que una vez denunciado el hecho no se había movido un dedo por buscar soluciones.
Pues sí, así de triste. Como decía no sé quién estos son los hechos y de ustedes las conclusiones.
Para más información, de entre la lluvia de enlaces que señalan el tema, los de “El Mundo” sobresalen por su dedicación y detalles. Buen trabajo.
http://www.elmundo.es/baleares/2016/10/07/57f791bce2704e2b628b45bc.html
http://www.elmundo.es/baleares/2016/10/11/57fc8acfe2704e893e8b465e.html
http://www.elmundo.es/baleares/2016/10/10/57fb3e84e5fdeaee6c8b45b1.html
Manuel García Mata






























ORYNO | Miércoles, 19 de Octubre de 2016 a las 23:09:31 horas
Dios le conserve el tacto, porque la vista, el oido y sobre todo el olfato lo tiene perdido. Si aquí hay algún "PPERRO", es el mismo que gusta de cambiar de nick, pero siguiendo escribiendo todo en mayusculas, para darse a él mismo la razón, como los pingüinos.
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