La crisis de la izquierda
Cuando hace dos años algunos decíamos que el PP parecía mas empeñado en destruir al POE que en gobernar, nos tacharon de lucubrosos. Y es que la política es así, cuando uno gobierna depende mucho la fuerza que tenga la oposición para tomar ciertas decisiones. El PP de Rajoy ha mentido descaradamente cuando, en aquel mítico debate con Rubalcaba dijo que le metería la tijera a todo menos a la sanidad, la educación y las pensiones y que nunca daría dinero a los bancos. 23.465 millones de euros le dio el Gobierno a Bankia/Caja Madrid para rescatarla, y de los recortes mejor no hablo ya que todos los padecemos. Pero da igual, el PP ha hecho y hará lo que le de la gana desde el Gobierno ya que no tiene oposición. Primero usó todo el poder mediático para sacar a UPyD del Congreso, ese partido que pedimos quitar los aforamientos, cerrar Senado y Diputaciones, regular el sueldo de los políticos y que, sobre todo, denunció en los juzgados el caso Bankia y de las preferentes, un caso que implica a todos los partidos y sindicatos; así como el caso de la destrucción de los discos duros de los ordenadores de Bárcenas, gracias a esta última denuncia el Partido Popular es el primer partido de nuestra historia democrática en estar imputado por un delito.
Pero el único objetivo de Génova no era UPyD, era también el Partido Socialista Obrero Español. De un día para otro en la televisión vemos a un muchacho del que nunca antes nada se supo, un muchacho con una buena técnica y que viste acorde a como le dicen sus asesores. Un muchacho que, sabiendo que nunca va a gobernar y sin ningún sentido de Estado dice barbaridades como que van a parar los desahucios (en ningún lugar donde gobiernan lo han hecho) o cosas como que a todos los españoles nos iba a dar un sueldo por no hacer nada. Este muchacho, Pablo Iglesias, que podía parecer nuevo pero es maestro de políticos, es más es que da clase de eso en la Universidad complutense, empezó de la noche a la mañana a salir en los programas políticos de La Sexta, incluso en los telediarios de Antena 3. Y claro, tras promocionar al muchacho vino la marca y las ideas, primero nos vendieron al vendedor, y una vez comprado, pagamos el producto.
A todo esto debemos sumarle la deriva socialista. En política debemos ser autocríticos para poder solucionar los problemas. En Cataluña el PSOE fue el encargado de llevar a Madrid el famoso "Statut de Catalunya", semilla del independentismo; en Andalucía llevamos más de tres años viendo portadas de prensa con la corrupción de los EREs y su vinculación con la Junta andaluza (hasta ahora el mayor caso de corrupción de la historia por encima del caso Bárcenas); en Galicia y el caso de corrupción del ex ministro de Zapatero, Pepiño Blanco; en el País Vasco el PSOE se negó a apoyar la petición que hizo UPyD y otros partidos para que el etarra Otegi se presentara a las elecciones; en Madrid Sánchez destituyó de un plumazo al que entonces era líder autonómico, Tomás Gómez, y puso al frente a una de su cuerda...cy luego ya la guinda del pastel, en las pasadas municipales y autonómicas del pasado año, el PSOE facilitó gobiernos a Podemos y a sus marcas blancas con tal de que no gobernasen los peperos, en la mayoría de los casos claros ganadores de dichas elecciones. Ahora la izquierda gallega ataca literalmente a los que han votado al PP de Feijoó, no se dan cuenta que son ellos, la izquierda, tanto la moderada como la radical, que con esas prácticas de hacer coaliciones post electorales en despachos para echar a los ganadores de elecciones propicia que el votante entienda que, para que gane el suyo, debe tener mayorías absolutas, sin darle la oportunidad a otros partidos, ayudando esto a fidelizar casi incondicionalmente a que el votante vote siempre lo mismo.
Todas estas tretas, propias de un partido a la deriva y con una dirección floja, cambiante y temerosa de las encuestas, ha llevado a la ciudadanía a perderle el respeto a un partido con mas de 100 años de historia. Y es que el PSOE que Pedro Sánchez heredó era un partido empezando a radicalizarse, apoyando nazionalismos en comunidades autónomas, con cada vez mas actos públicos en el que sus dirigentes cantaban con el "puño en alto", en el que se hablaba más de república y guerra civil que de los problemas de la gente, en definitiva, un partido mas centrado en reescribir la historia que en buscar la igualdad de derechos y deberes del pueblo español. Con todo esto Pedro Sánchez solo se ha dejado llevar, y favoreció, como digo, gobiernos con los radicales, y yo me planteo, si un socialista quisiera que gobernase un radical ¿lo votaría directamente, no?
Que lástima que Pedro Sánchez y su dirección no hayan sabido tener en cuenta a esos socialistas no nazionalistas, a esos que pasan de guerras y de banderas y que solo les interesa los derechos laborales, esos socialistas que en su día se afiliaron o votaron al PSOE por su defensa a ultranza de los derechos civiles y de los sectores sociales mas desfavorecidos, en definitiva, esos socialistas que huyen de la derecha pero que no se consideran de izquierdas. Señores del PSOE, para defender la laicidad del Estado, los derechos sociales y civiles, para defender la igualdad y los derechos de los trabajadores, para defender eso, no es necesario ser de izquierdas.
Y bueno, otro dato importante, mi abuelo decía que una casa con dos puertas era difícil de guardar, pues lo mismo pasa en política, un partido con varios jefes, es difícil de gobernar. ¿Quién manda en el PSOE? ¿Pedro, Susana, Vara, Felipe González? La respuesta es sencilla, quien manda es aquel al que la afiliación obedece, y lo siento Pedro, pero no es a ti.
A perro flaco todo se le vuelven pulgas y claro, al estado famélico del PSOE se le sumó lo preparado por la bancada de enfrente, lo orquestado por el Partido Popular desde las elecciones europeas dio su fruto, tras varias elecciones y tras varias encuestas compradas, Podemos y sus marcas nazionalistas han superado al PSOE, y este ahora se debate en una de las más fuertes crisis internas teniendo en el Congreso el menor número de diputados de la historia. El PP lo ha conseguido, ya no hace falta que las urnas le den mayoría absoluta, se ha cargado a la oposición, Rajoy ha logrado que la gente vote a la izquierda para fortalecer a la derecha.
Hugo Cañellas Ávila






























Pierre Nodoyuna | Lunes, 17 de Octubre de 2016 a las 13:27:45 horas
Yo sobre el tema de enfermedades mentales nunca osaría debatir con un experto catedratico en el tema como lo es usted. No creo que haya nadie con màs caché en el tema que usted. En vez de preocuparse por si lo leo o no, debería enmendar su escritura y evolucionar, se lo digo por su propio bien, porque si lo que quiere es hacer apologia o propaganda de algo, aunque sea una ideologia fascistoide, mejor si le entienden. ¿No cree? El comentarista que le usurpa, presuntamente, lo unico seguro es que debe de tomarse el priperam a cubos, para no pillar una firrosis multiple. Pero, eso le dejo que se lo diga usted a la cara, la proxima vez que se rasure sus tersas mejillas. Con su pan se lo coman.
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