Seorías...
Como ya se anunciaba en esta misma columna las terceras elecciones nos esperan, ya que quienes pueden evitarlo han demostrado que, por mucho que con la boca pequeña se escandalicen, con su actitud muestran que están encantados con ellas.
Don Mariano, esta vez sí, pasó por el trámite de las sesiones de investidura que tuvieron, como todo el mundo sabía, los resultados negativos esperados. Pero quedarse en un resumen tan breve haría perdernos toda la carga dialéctica que en estas sesiones exhibieron nuestros representantes más significados. Don Mariano, remedando al famoso personaje de Stevenson, mostró las dos caras, la del Dr. Jeckyll y la de Mr, Hyde. Si en la primera sesión presentando su candidatura a la investidura nos dábamos de bruces con un Rajoy plano que repetía los mantras conocidos de lo bien que lo hizo en la última legislatura válida e, incluso, no dudó en recordar la aburrida referencia a la herencia recibida, en el resto de sus intervenciones el otro Rajoy, socarrón, con retranca como se dice de él, ofreció unos parlamentos llenos de brillantez, no exentos de ingenio y sutileza, que llegaron al cénit en su confrontación con Pablo Iglesias, que fue el outsider ideal, ofreciendo un choque de oratorias de muy altos vuelos. Don Mariano, que, puestos a abreviar, ha instaurado en nuestras cámaras el término “Seorías”, no nos recordaba en nada al Presidente que espera a que los problemas se vayan solucionando por inercia o por aburrimiento. Y si bien no vale de mucho, pues seguimos en las mismas más de ocho meses después, tampoco deslucieron el resto de los participantes, serio y enérgico, Pedro Sánchez, eficaz y un tanto desilusionado por el cariz que iban tomando los acontecimientos, Albert Rivera. Se podría continuar enumerando irregulares intervenciones del resto, pero sería un grave pecado pasar por el alto, por mucho que habrá quien se moleste, la excelente intervención de Gabriel Rufián de Esquerra Republicana de Catalunya.
Pero para llegar aquí, no se puede soslayar la importancia del paso previo decisivo que lo ha permitido: el acuerdo de C´S con el PP. También desde esta columna se han resaltado los méritos que se observan en la formación naranja, a pesar de infranqueable distancia ideológica entre este partido y el autor del artículo, y en principio este paso también se pudiera calificar con una nota positiva. Es cierta la buena disposición de esta gente para que tengamos gobierno, pero en este caso, y de ahí el uso del subjuntivo en la frase anterior, han pecado de inocentes. Mal acostumbrados que estaban a que el PSOE aceptara sus planteamientos en la fallida legislatura anterior, el PP no ha mostrado la misma disposición que sus teóricos antagonistas, y se ha encargado de desnaturalizar toda la batería de buenas intenciones del partido de Rivera. Si lo más sangrante ha sido el edulcoramiento de las medidas anticorrupción que han quedado en anécdota, tampoco es de recibo que la tan cacareada reforma electoral de C´s se haya quedado en la más antidemocrática medida de la elección de alcaldes del PP, acompañada del regalo de una mayoría, que atenta contra la mínima norma equitativa del valor de los votos, y que se contenta con la reducción del Senado, que ya no desaparición que tanto defendieron en su programa; quedando la patata caliente de las listas abiertas, que por supuesto son ideales, pero que traen consigo un escrutinio de locura. O sea que en este capítulo, o introducen un recuento informatizado, o no va ser suficiente con una “peoná” para cubrir las horas necesarias ¿Acaso no ha hecho nadie recuentos del Senado? Pues multiplíquese por diez como poco. Eso no es una reforma, es una traición.
Así que, una vez que el resultado de la investidura se mostró como lo que es, C´s se han sentido felices de poder escapar de las poderosas garras del bando azul, pronto lo dejó claro su líder, y habrá que pensarse que si será tan fácil que repitan. Mucho más cuando nuestro excelso gobierno en funciones acaba de premiar al ínclito J.M.Soria, el ex-ministro que mintió a todo el país por su demostrada implicación en los papeles de Panamá, con el puesto de Director Ejecutivo del Banco Mundial. La zorra a cuidar del gallinero, con la substancial subida salarial que de los 4.700 euros mensuales, que recibía como dimisionario, que ya tiene tela el tema, a los 226.000 anuales como sueldo a su nuevo cargo. Un premio merecido se le llama a esto.
Sr. Rivera: No sabe usted de la que se ha librado
¿Hay alguien que piense que esta gente del gobierno en funciones tiene voluntad alguna de que le apoyen? Difícil enigma.
Manuel García Mata






























GROCK | Lunes, 21 de Noviembre de 2016 a las 15:41:34 horas
La capacidad mental es la tuya, que todo lo argumentas desde la mentira y la utilización de el insulto más chabacano y poligonero. Cada vez que das una respuesta, con estas formas tuyas, das muestras evidentes de tu altura etica, intelectual y democratica. Que sí hombre, que ya sabemos que para tí, aquellos trabajadores que protagonizaron aquella huelga, como todos los trabajadores que participan en cualquier huelga, son unos golpistas, unos antisistema y unos terroristas, porque se atreven a reclamar derechos laborales y sociales, a los que los de tu ideologia filofascista teneis estigmados. Y todo para tartar de justificar que la guerra civil no comenzó con el alzamineto de un bando fascista antidemocratico en el 36. Lo siguiente será tratar de hacernos ver al generalisississimo como el salvapatrias que fué enviado por la divinidad para salvar al paìs de las hordas comunistas y por el mar corren las liebres por el monte las sardinas. Dejate de trolas, que ya pareces José María Fachamán.
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