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Jueves, 28 de Abril de 2016

Rajas, rajitas, aberturas, agujeros y cortes en los pantalones

(De mi puño y boli)

 

En principio habría que concretar los polémicos conceptos de moda, elegancia y gusto aplicados a unos pantalones vaqueros. Si entendemos por moda algo novedoso destinado a favorecer a la mujer en general y en este caso aplicado a la tendencia que producir: cortes, rajas, rajitas, rotos y aberturas en la referida prenda a la altura de la rodilla, no lo consiguen ni de coña, sino más bien todo lo contrario, afeando una de las partes más bonitas y atractivas de su físico, a no ser que lo pretendido consista en lograr mayor flexibilidad en dichas articulaciones, o una ventilación extra de la zona.

 

Dado que el vocabulario aplicado a la moda y utilizado por los que se mueven en ese mundo, admite todo tipo de gilipolleces, la polémica está centrada en dos parámetros:  dimensión e intensidad, diferenciando entre una simple y discreta raja, que podría tener un pase, o una abertura que posibilite descubrir la totalidad de la “genu" (origen latino de rodilla). La segunda pasa por decidir la altura e intensidad de los citados cortes. Los más reputados estilistas aconsejan que los destrozos deben diferenciarse de una pernera a la otra, por ser lo verdaderamente rompedor y epatante. En cuanto a volumen y altura ya depende más del grado de provocación deseado por la joven o no tan joven portadora.

 

Parte de la casuística comentada en el párrafo anterior, pensando en las indecisas a la hora de ejecutar las mencionadas incisiones a sus vaqueros, está resulta porque en la mayoría de las tiendas ya se pueden adquirir con rajas o rotos incorporados. No obstante, en aquellos casos en que no se disponga de numerario suficiente, lo suyo es rescatar del armario algún viejo pantalón y consultar en Google para efectuar los cortes.

 

No constituye ningún secreto que horterísimo, zafiedad y mal gusto, van de la mano y forman plaga. De ahí que algunas jóvenes, aunque solo sea para llamar la atención, en lugar de discretos cortes opten por círculos de tapaderas de olla, que sólo con mirarlos producen ictericia, si bien de todos es sabido que "para presumir hay que sufrir". Lo suyo es mantener un correcto término medio a la hora de participar e involucrarse en "la fiesta del roto".

 

Agotado el capítulo de los consejos, lo suyo es pasar directamente a las consideraciones. Eso de que la moda lo admite todo es una memed de tamaño natural y lo apropiado en esta ocasión sería adjudicarle el calificativo de moda patética, absurda, repelente y que además no mola.

 

Decididamente, lo de rotos y agujeros en la rodilla es sencillamente lamentable, criticado por el pijerío que marca estilo, carente de originalidad y más antiguo que la pana. Todo un atentado contra una de las partes más estéticas y bellas de la mujer. Esperemos que pase pronto este aborregamiento de destrozar pantalones y retornar a los pegaditos y con un ligero desgaste, cuya único inconveniente es que cuestan un cigoto y la yema del otro. Comprar pantalones que llegan mutilados de fábrica cuando se pueden adquirir enteros por el mismo precio es de taradas o  acomplejadas, a las que no les queda otro recurso para atraer la atención o dar facilidades., porque de la raja al vulgar boquete la distancia es muy corta. Secretosa opinión de una amiga muy versada en estos menesteres que para mantenerse fashion, sólo utiliza minúsculas incisiones a la altura de los muslos...

 

 El mejor destino para tan espantoso aliño indumentario sería trocearlo para ser utilizado como trapos de cocina. Que nadie te engañe, ¡¡son horrendos!! Y sientan fatal… De cualquier manera, si el vestirte a base de agujeros te hace feliz, no te reprimas y además te asiste todo el derecho a poner a parir al autor de los mencionados consejos... ¡¡No te cortes!!.

 

José-Tomás Cruz Varela

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  • Lauren Lacoste

    Lauren Lacoste | Viernes, 29 de Abril de 2016 a las 14:27:09 horas

    Un trapo es eso de colorines que gustan de enarbolar esos fanaticos que se autodenominan NAZIonalistas, ya sea en el ambito regional o estatal. Dicha costumbre se remonta a la regiòn africana de Cafreria, donde los cafres eran su tribu predominante. Todos los trapos tienen su historia y la razòn de sus colores, por ejemplo el amarillo bilis, o el rojo sangre, por toda la que se ha derramado defendiendo un absurdo harapo o pingajo que en realidad no representan sino a las ambiciones de algunos bribones que la utilizan para sus fines egoistas.

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  • ADR

    ADR | Viernes, 29 de Abril de 2016 a las 10:16:32 horas

    Que poco ha tardao el acomplejao este de los trapos en salir y salirse del tema, si hubiera sido la vestimenta de esta señorita de tres colores le hubiera encantado, pero se fastidia que no fué así. Yo sí que tengo claro lo que es un trapo.

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  • Vibodrio y Lechuguino

    Vibodrio y Lechuguino | Jueves, 28 de Abril de 2016 a las 21:45:45 horas

    Para ejemplo de bodrio, espanto, horterismo, zafiedad, fachismo, ordinariez, chabacaneria, vulgaridad, bastedad, macarrancia, estulticia, memez, sandez, simpleza, mamarrachada, chuminada, arlequinada, fantochada, gansada, retrogradismo, cavernicologia, etc, etc, la moda que pretendiò instaurar una española, de nombre Sonia, en la gala de los oscars, cuando no tuvo verguenza en desfilar con un traje confeccionado con unos trapos rojigualdas, a imagen y semejanza de ese otro trapo que suelen colgar en unos mastiles. No se puede caer màs bajo yà.

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