La pestiñá de CastelArt10 mezcló ambiente navideño, tradición y cultura gastronómica
Los pestiños fueron protagonistas la tarde del pasado miércoles en la sede de la asociación cultural CastelArt10 donde un grupo de roteños con ganas de aportar su granito de arena a la cultura gastronómica propia de esta época del año, decidieron arremangarse para colaborar en la elaboración de este dulce tan típico de la Navidad.
Desgraciadamente, y aunque los pestiños son un referente en cualquier mesa navideña que se precie, las nuevas generaciones no están al tanto y se involucran cada vez menos a la hora de elaborarlos. La receta tradicional que durante años ha pasado de madres a hijas se va perdiendo y las tardes de cita obligada en una casa para hacer pestiños es cada vez menos frecuente. Sin embargo, entidades como CastelArt10 han apostado este año por poner de su parte organizando una pestiñá en la que contaron con las manos expertas de Antonia Tejero, una roteña que lleva años poniendo en práctica cada Navidad la receta que aprendió de su madre y durante años, cuando esta falleció, perfeccionó con su tía.
Hoy es ella la que enseña a su hija, que le ayuda en la laboriosa tarea de hacer la masa, estirarla, freirla o enmelarla, pero en realidad, reconoce que la joven no conoce bien la receta y por sí sola sería incapaz de hacerla por eso, su papel es el de pinche al igual que hicieron los miembros de CastelArt10 en esta pestiñá que estuvo animada por los villancicos, el cante, la pandereta y el buen ambiente.
Todos ayudaron a hacer la masa para los 15 kilos de pestiños que se cocinaron en una tarde y aunque Antonia no quiso desvelar el secreto de su éxito, dio a grandes rasgos algunas pinceladas. Para unos 6 kilos de pestiños se tarda más o menos dos horas y media, con lo que es una buena opción rodearse de gente que anime el tiempo que se emplea. Así lo hicieron desde CastelArt10 que, aparte de ayudar en la elaboración de la masa, estirarla y darle forma, no pararon de cantar.
Por un lado, calentar el aceite con trocitos de pan y cáscara de limón; por otro, hacer la masa con harina, ajonjolí, mataluva frita en el aceite, azúcar y canela; el tercer paso, estirar muy bien la masa y por último, cortarla y darle forma de pestiño. Hasta ahí la primera parte, la siguiente viene cuando la masa cruda se fríe y una vez fritos se enmelan para hacerlos más sabrosos.
En los tiempos de espera, la sede de CastelArt10 fue un buen punto de encuentro para jóvenes animados que quisieron contribuir de esta manera a impulsar tradiciones gastronómicas de la tierra propias de la Navidad.
El presidente de esta asociación, Javier Navas, que se ha rodeado de un nuevo equipo de trabajo que viene con ganas de hacer nuevas actividades, alababa la colaboración de Antonia Tejero para esta actividad con la que sólo pretendían crear un buen ambiente de convivencia entre personas de diferentes edades y transmitir a los más jóvenes recetas tan auténticas como la de los pestiños, aunque fuera sólo colaborando en parte del proceso.
Para CastelArt10 comienza una nueva etapa en la que quieren organizar más actividades abiertas al público en general, y la pestiñá de esta semana fue una de ellas a la que seguirán otras que se sumarán a los talleres de artes plásticas o pintura que mantienen a lo largo de todo el año.
La idea es promocionar la cultura desde diferentes perspectivas, la de las artes y también las tradiciones y costumbres más arraigadas. La sede de CastelArt10, una casa de estructura antigua en pleno casco histórico de Rota, contribuyó a recrear ese ambiente propio de generaciones pasadas.

































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