¿Por qué voy a votar a PODEMOS?
En este panorama de crisis económica se han puesto sobre la mesa todas las cartas destapando qué es lo que hay en nuestro sistema político español, y como todos sabéis hay mucha mierda, tanta mierda que el hedor que desprende ya no se soporta.
Una de las cosas positivas que ha tenido la crisis, es que a la gente le interesa más la política. Es curioso, crece la desconfianza en los políticos al mismo tiempo que lo hace el interés en la política, porque claro, antes vivíamos más o menos bien, pero ahora somos conscientes de que las decisiones políticas afectan directamente a nuestra vida y la de los que nos rodean. Por tanto ya la política no me da igual.
Yo he sido de los que han votado pensando en el "voto útil" cuando todos teníamos metido en la cabeza que sólo se podía votar a uno o al otro. Porque aquí parece que está todo dicho, todo decidido, que hay que votar a los partidos grandes, cuando lo que los hace grande, electoralmente hablando, es precisamente que la gente los vote. El poder de decisión lo tiene la gente.
Intentan hacer ver que el voto a Podemos es un voto "visceral", nada sensato ni razonado. Cuando en realidad lo menos razonado es el "voto útil", que yo mismo reconozco haber practicado, y por lo que me he sentido manejado y empujado a ello, pensando que no hay más opción que la alternancia del bipartidismo. Pero la gente despertó, ya despertamos.
A mí me interesa la política, pero veo tanto a los políticos y a los partidos, como algo demasiado ajeno a mí, están ahi, como entes cerrados e inaccesibles, que dicen una cosa para luego hacer otra, y al final nos joden a nostros y gobiernan en favor de ellos mismos y de sus amigos. A esto que viene Podemos con un discurso que suscribimos muchos: que esta gente ha desvirtuado la política, que hace falta que se limpie las instituciones, que
queremos a la gente haciendo política y no a políticos profesionales que viven ajenos a la realidad del ciudadano, que hay que devolver la soberanía al pueblo, que hace mucho que la perdió, o que jamás la tuvo.
Somos muchos, entre los que me incluyo, que pedimos a gritos una democracia en la que se cuente con el ciudadano, en la que se escuche el ciudadano, que estimule el diálogo y la discusión, en términos de tolerancia y respeto, todo lo contrario que lo que solemos tener.
Ante este anhelo, Podemos es muy interesante como proyecto. Podemos supone una herramienta de empoderamiento ciudadano, para todo aquel que quiere en las instituciones a gente que gestione responsablemente lo público para todos y no para interés de ellos mismos. Sé que aquél que no se haya interesado por Podemos, entenderá por Podemos como el partido de Pablo Iglesias, porque a los medios les encanta el titular, e Iglesias vende, está de moda y da audiencia, pero Podemos es mucho más que Pablo
Iglesias, aunque este sea hoy por hoy una pieza fundamental y electoralmente imprescindible. Hay miles y miles de personas que trabajan en los círculos de sus ciudades, pueblos y barrios, por construir una democracía participativa.
El propio proceso constituyente de Podemos como partido es alucinante. Desde "Plaza Podemos" han habilitado un espacio de debate y discusión continua en la que cualquiera puede participar, cualquier círculo de España ha podido presentar borradores para determinar lo que serían los principios políticos, organizativos y éticos del partido, y entre todos se han votado junto con los candidatos para trabajar en los distintos cargos.
En total se presentaron más de 300 propuestas (entre resoluciones y borradores), ¡hay ganas de organizarse!
En el encuentro presencial, llevado a cabo en el palacio Vistalegre de Madrid, que seguí por internet con una mezcla de curiosidad y admiración, pudieron defender todos los equipos sus propuestas, personas "normales" venidas desde todos los puntos de España., voces anónimas, proponiendo en un acto de dos días, seguido por streaming por 150.000 personas.
Finalmente las propuestas se votaron. Han leído bien ¡Se votaron! Todo se discute y todo se vota ¿Y quién lo votó? Cualquier persona, sin que se le pida un carné de partido, sin que se le exija una cuota económica. ¿No queríamos participar? Será la falta de costumbre democrática, pero a mí el hecho mismo de que se dé este proceso me entusiasma y me ilusiona.
Una de las coletillas que oigo decir más a menudo a aquellos que no ven con buenos ojos a Podemos, es que su programa no es viable. Yo no soy ningún experto en economía, pero sólo el hecho de ver quiénes son los que repiten una y otra vez dicha afirmación, me hace pensar que tal vez teman que sí lo sea. Tal vez es mejor convencer a la gente de que es irrealizable, no vaya a ser que demuestren que sí lo es, y deje en evidencia que no es que no se puede, sino que no se quiere.
Y dicen que nos van a llevar a la ruina, ¿y a dónde si no, nos están llevando los que están ahora? Y lo peor es que se ríen de nosotros, porque mientras nos llevan a la ruina, nos roban. Ese mantra, de que el programa de Podemos no es viable, a mí me suena a ese inmovilismo, de hacernos creer que no se pueden hacer las cosas de un modo diferente, que sólo existe una única manera de hacer las cosas (PP-PSOE), en definitiva, apelar al
miedo al cambio para mantener sus privilegios, y yo no sólo creo que se puede hacer las cosas de otra manera, sino que se debe hacer de otra manera.
Además nunca antes se ha tenido tan en cuenta un programa político. Yo tuve la obligación de estudiar el programa político del Partido Popular en las clases del máster que estaba estudiando, y puedo decir que el programa del PP con el que ganó las elecciones, debía no ser muy viable, porque al final lo que han hecho en el poder, no tiene nada que ver con lo que decían en su programa. Estos sí que vendían humo.
Uno de los capítulos a tener en cuenta es la corrupción. Creo que estamos todos de acuerdo que la corrupción política en España es insostenible e insoportable. El propio partido se ha dotado de un código ético que compromete a todos los participantes en Podemos a no beneficiarse de la política, a limitar su sueldo como cargo electo, o donar parte de este, para evitar que así se distancien de aquellos a los que representan: a los ciudadanos; siendo fieles a aquello de "hay que vivir como se piensa, porque si no, se acaba pensando como se vive". Respecto a esto, me podrán decir que es demagógico, pero tal y como está el patio, siempre me resultará más fiable aquél que de entrada considere inmoral que un representante público se aleje tanto de a quien representa en sus honorarios. Prefiero al "demagogo" que al político profesional, richachón e insensible, pero eso sí, exento de demagogia. Es cierto que Podemos no tiene pasado, nunca han gobernado y por tanto no han tenido oportunidad de "meter la mano en la caja", y seré el primero que le retire mi confianza en el mismo momento en el que se diese el caso, porque de chorizos andamos sobrados, y no necesitamos más.
Otro aspecto por el que me gusta Podemos, es que no pide crédito a los bancos, que somete su financiación al crowfunding, a través del cual la gente dona lo que cada uno quiera y pueda para financiar a la organización o a las diferentes iniciativas y eventos. Así se evita "hipotecar las ideas", no se le debe nada a nadie, para así no estar en deuda con nadie ni tener que devolver favores a nadie, especialmente a los bancos. Esto es un detalle
tal vez secundario, pero que dice mucho.
Cómo no voy a estar de acuerdo cuando Podemos habla de recuperar la soberanía, y recuperar los derechos fundamentales recogidos en la Constitución, que no sirve para nada, que hay que acabar con las puertas giratorias y con la impunidad financiera, que los ricos paguen sus impuestos, y que se persiga el fraude fiscal para poder así sufragar la educación y sanidad pública, que no son un privilegio sino un derecho en un país democrático, y que están deteriorando y se están cargando deliberadamente. Cómo no voy a estar de acuerdo aunque sólo sirviese para contrarrestar los efectos de este sistema salvaje y despiadado, que poco a poco está acabando con la gran mayoría, manteniendo los privilegios de los que más tienen. Porque si alguna vez salimos de esta crisis, saldrán los de arriba, mientras que los demás deberemos pelearnos entre nosotros por las migajas
del pastel que caigan al suelo. Por eso hoy apoyo a aquellos que al menos en su discurso luchan porque que se vuelva a gobernar para las personas y no para el dinero, los que pretenden a través del poder de la democracia, parar los pies a aquellos que especulan con el dinero de los ciudadanos, ciudadanos a los que después chupan la sangre cuando sus negocios fracasan. Los que luchan por detener los procesos privatizadores que expolian a
la población privándola de derechos y libertades. No para defender los privilegios de una minoría poderosa y sí para defender la diginidad y prosperidad de una mayoría social.
A mí me enseñaron que no hay que decir a quién o a qué vas a votar, pero es que creo que no es hora de andar escondiéndose, que estamos en un momento de emergencia, y tal vez Podemos represente para algunos una oportunidad de oro para que se hagan políticas de otra manera, de que cambiemos el rumbo, porque ya esto será insoportable y nos veremos avocados a la crueldad del PP o al cinismo del PSOE. Una oportunidad única para dejar de entregar el país a los depredadores que nos chupan la sangre, para desterrar la mala entendida austeridad, que no es una austeridad sino un saqueo, porque en la austeridad se ahorra, y no se malgasta, pero en esta dichosa "austeridad" se arrebata y se priva de los derechos y de lo esencial a los débiles, mientras que se mantienen y se engordan los privilegios de los poderosos. La corrupción y la desigualdad son muestra de ello.
Tal vez me equivoque en todo lo expuesto, tal vez el ingenuo aquí sea yo, pero hay veces que hay que dar un salto de fe, mojarse y apostar, y yo señores voy a apostar por el ¡Sí se puede!
¿Y tú?
Pablo Domínguez
































Rodrigo Mendoza | Viernes, 12 de Diciembre de 2014 a las 19:51:17 horas
Hombre que casualidad, has mencionado cuatro de los paises a los que España en su epoca colonista exprimió, explotó, robó y diezmó con genocidios. Por cierto que algunas “barbaridades economicas“ no se practican en Hispanoamerica sino en paise avanzados de Europa, por tanto aqui no sirve eso de acusar a nadie de chavista ó castrista, que ya lo teneis muy manido. Lo mismo otros prefieren otros modelos, como la Italia ó Alemania de los años 30, ó la dictadura del golpista genocida que tuvimos hace decadas. Por lo demás, suscribo todo lo dicho por “por curiosidad“.
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