Pedro J. Ramírez
Quizás 2014 sea un buen año para hacer cosas que uno no acostumbra; no hay que desdeñar nuevas experiencias. Este domingo, no vienen al caso las razones, adquirí un ejemplar del diario El Mundo. Ni que decir tiene que no es santo de mi devoción, pero cuando hay una NOTICIA -por eso lo de las mayúsculas-, bueno será saber de ella y si es de la fuente mejor.
Como la mayoría de ustedes sabréis, Pedro J. Ramírez ha dejado la dirección de El Mundo. Otra vez, y con distinto color en la presidencia del gobierno, se repite la historia. En 1989 Diario 16 prescindió de él; hoy, veinticinco años después, deja la dirección de El Mundo. Si en el primer caso se acusó al gobierno socialista, argumentándose que el propietario del periódico cedió a las presiones por la publicación del caso GAL, hoy, bien explicado por el mismo Pedro J. en su último editorial, las presiones del gobierno popular, condicionando a las empresas del IBEX-35 para que retiraran su publicidad en este diario, según él, han sido determinantes para su marcha. Hay quien especula entre un despido y una renuncia voluntaria, pero al caso es lo mismo, tampoco parece que se haya hecho mucho por evitarlo. De las esperadas referencias de los columnistas de El Mundo de este 3 de Febrero de 2014, es quizás la de Luis María Ansón quien lo defiende con mayor interés. En resumen, que en esto también se pasa página.
Se podrán decir del ex-director de El Mundo muchas cosas, y no voy a dejar pasar la ocasión, pero sí quiero reconocer, sin entrar todavía en sus motivaciones, que su labor como periodista de investigación es con toda seguridad digna de aplauso y reconocimiento. Son muchos los episodios que El Mundo de Pedro J. ha puesto al descubierto, desde la conexión del GAL con el gobierno socialista de Felipe González y el caso FILESA, creo recordar que estos son de la época de Diario 16, la cacería del rey en Botswana, la princesa Corinna, el Caso Noos, los trapicheos del marido de la Sra. Cospedal en la Caja Castilla-La Mancha, la financiación irregular del PP y el caso Bárcenas, en este último en paralelo con El País, o incluso las irregularidades del fichaje de Neymar, entre los más sonados.
Pero no todo han sido éxitos fulgurantes, en el Debe se le pueden encontrar sentencias como la del Tribunal Supremo de 1993, por injurias, falsedades y calumnias, confirmada en el Tribunal Constitucional en el 1999; el uso interesado de la policía que durante la huelga de trabajadores de El Mundo en 2002, escoltaron a los repartidores para evitar que los huelguistas boicotearan la distribución del diario; la negativa a entregar información al juez Juan del Olmo que decía poseer sobre los atentados del 11-M, y la persecución obsesiva contra el juez Garzón, de quien dijo que interrogaba como un nazi y a quien amenazó con publicar fotografías presuntamente comprometedoras.
Aunque si de algo ha de presumir sacando pecho es que, en su enfrentamiento con el gobierno socialista, fue convirtiendo un periódico que parecía pasar a El País por la izquierda, en uno de los bastiones fundamentales de la derecha más radical, llevándose en el viaje a plumas relevantes, como es el caso de Gabriel Albiac, que pasó de ser “l´enfant terrible” de la izquierda intelectual universitaria a ser uno más de los “hijos políticos” de Pedro J., y que, como le pasó a muchos de sus lectores, aborreciendo al PSOE -que seguro que tendrían sus motivos-, en lugar de radicalizar su extremismo hacia su dirección natural, le dieron la vuelta a su tortilla ideológica y se convirtieron en palmeros de Aznar y de su política tatcheriana con tintes negros de sotana.
Entre los colaboradores que se han ido sumando a su corriente, se cuentan personajes tan conocidos por su pensamiento conservador llevado a sus últimas consecuencias, como el citado Ansón, Fernando Sánchez Dragó y Federico Jiménez Losantos. Él, personalmente, frecuenta otros ambientes de signo similar como las tertulias de la COPE, dirigidas por Ernesto Sáenz de Buruaga, o el “59 segundos” de la TVE del gobierno popular.
Como abusa frecuentemente de su poder y de su influencia, no tiene ningún pudor en meterse en charcos de donde sale muy mal parado: su animadversión contra el juez Garzón ha provocado que alguien a quien nadie creo que tache de izquierdista, como el mítico Luis del Olmo, se haya referido a él como Pedro Jeta. Son muchas las inquinas que con su actitud ha creado y como muestra un botón: Martínez Soler en 20 minutos en el artículo “Periodismo carroñero e inmundo en El Mundo” le dedica párrafos como este, “Con portadas como la de hoy en El Mundo sobre el Caso Bono y “la mochila de Vallecas” -plagada de insinuaciones, falsedades a medias, mala fe y ánimo de engañar a sus fieles- no me extraña que los periodistas hayamos ganado peor fama que los pianistas de un burdel”.
Tampoco sería cuestión de recordar el famoso vídeo, ni la amistad con el ex-presidente Aznar, cada uno es libre de establecer relaciones con quien quiera, aunque en este último caso no le haya permitidos ser tan exigente con su amigo que con el resto.
Este es el personaje, y para él sería bueno aplicar la sentencia popular, “Quien siembra vientos, recoge tempestades”.
Manuel García Mata
































El Pollito de California | Jueves, 06 de Febrero de 2014 a las 18:41:36 horas
Hay algunos que son palmeros de el camarón, como el Pollito, y uno y otro que son palmeros de La niña de los Corrales ó de Loren Postigo.
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