Fair Play
Dicen las estadísticas que con las altas temperaturas de los meses de verano se multiplican los sucesos violentos y que estas fechas son proclives a aumentar los asesinatos. Como carezco de acceso a estudios sociológicos que lo confirmen no voy a extenderme más, pero sí me he de servir de ello como introducción del tema del escrito.
Por todos es sabido que nuestro equipo de gobierno no se caracteriza por su espíritu dialogante, ni con la oposición, ni con la ciudadanía en general. Pruebas de ello son las quejas de los grupos de oposición que se han venido expresando posteriormente a la celebración del pleno municipal del jueves 18. No hay más que acudir a las referencias de la prensa local en las que se plasmaba el malestar de los dos grupos por el poco afán demostrado en las respuestas a las preguntas/demandas que presentaban.
A quienes militamos en colectivos con preocupaciones ciudadanas no debería extrañarnos, pues ante las demandas que solemos presentar, bien como pregunta directa a la persona responsable, bien como solicitudes de intervención en el pleno, suelen solucionarse de la manera más insatisfactoria. Son muchas las iniciativas que hemos presentado sobre participación ciudadana, modificación del Reglamento de Funcionamiento del Ayuntamiento, celebración de plenos por la tarde, presentación de presupuestos municipales, declaración de Rota como ciudad libre de fracking, funcionamiento de la "Cocina solidaria", separación de facturas de agua y basura, vertidos en la playa y en el paseo marítimo, etc, etc, etc. En todos los casos siempre ha habido a los ojos del equipo municipal motivos para no permitirnos intervenir en los plenos y eso que a fuerza de negativas cada vez afinamos más para que les cueste encontrar, en esa especial normativa que nos rige, razones para impedírnoslo. Desde el Bloque Ciudadano de Rota (BCR), como desde Equo o Primavera Andaluza, compañeros ambos en nuestra tarea de compromiso con Rota, nos ha quedado claro que la última palabra es la de la señora alcaldesa y que ésta no está por la labor.
El último caso, bastante conocido por cierto, entra en el género del esperpento. El motivo aducido para impedir a Primavera Andaluza participar con sus preguntas en el pleno pasado, fue que no se presentó la petición con suficiente antelación. Según la normativa vigente el plazo mínimo es de 48 horas previas a la celebración de la sesión plenaria, la propuesta se presentó el día 10 de Julio para participar en el pleno del 18 de Julio, o sea ocho días, 192 horas, y se denegó por presentarse fuera de plazo. ¿Se podría decir de otra manera? Sí. No participáis porque no queremos, hagáis lo que hagáis. Tenemos la sartén por el mango y nos importa un rábano la ley, la normativa, la ordenanza y lo que sea. Aquí se hace nuestra santa voluntad.
Por eso no es de extrañar, si añadimos además los riesgos de aumento de la violencia que acompaña a los calores, que nuestra alcaldesa, durante la celebración del famoso pleno, tuviera un arranque extemporáneo, irrespetuoso, agresivo e incluso insultante, carente de la más mínima cortesía política y con un tono muy inadecuado para situaciones como esta, con un miembro de la oposición, el concejal socialista, Felipe Márquez, sin que las intervenciones del aludido hubieran dado pie a tal desafuero. Nos hubiera gustado al público presente que en su posterior intervención, ante la solicitud muy educada de José Javier Ruiz Arana, invitándola a recapacitar en su actitud y demandando las disculpas pertinentes, nuestra alcaldesa no pasara del tema como el que oye llover.
Los miembros del BCR que acostumbramos a personarnos en los plenos veíamos con buenos ojos que la actitud de los concejales hubiera mejorado considerablemente en los últimos tiempos. Parece que la idea del uso de las tarjetas por nuestra parte hubiera servido para atemperar los ánimos y para que las lógicas discusiones fueran menos ácidas y más centradas en el asunto en cuestión. Quizá habría que exceptuar los continuos despistes con el funcionamiento del reloj de Óscar Curtido, pero esto en el fondo puede que sea lo menos importante.
No queremos creer que haya durado tan poco el propósito de enmienda. Señalemos la conducta inconveniente de nuestra alcaldesa y mostremos nuestro deseo porque esto no sea más que una salida de tono que no se ha de repetir. Entre tanto, menos estrechez en dar la palabra al pueblo, pues también está en la Constitución la participación democratica de la ciudadanía, y más Fair Play a quien lo necesite como se está demostrando.
Manuel García Mata































Antoñito | Jueves, 25 de Julio de 2013 a las 20:06:11 horas
Y en algunos foros Hermano Lobo es sinónimo de idiotez.
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