José Mari, Antoñito Molina y el colegio Salesianos reciben agradecidos, ser Calabaza de Oro 2023
Con gratitud y orgullo han recibido en la tarde de hoy sábado el futbolista José María Martín-Bejarano Serrano (José Mari), Antonio José Caballero Molina (Antoñito Molina) y el colegio Nuestra Señora del Rosario de Rota (Salesianos) el galardón que la Peña Club Deportivo Rota les ha entregado por sus trayectorias, pasando a engrosar la lista de personas y entidades que ya son Calabaza de Oro.
Como siempre, ha sido un acto precedido de un almuerzo que se ha celebrado en una caseta del Rota, en el recinto ferial, con unos 180 comensales entre los que había socios, familiares y amigos de los homenajeados así como ciudadanos que han querido acompañarlos en este momento destacado en sus vidas. Un evento que, como es habitual, también ha contado con miembros de la Corporación municipal, encabezada por el alcalde de Rota, Javier Ruiz.
En un ambiente distendido y con el firme objetivo de reconocer la trayectoria de los homenajeados este año, comenzaba el acto de entrega de distinciones con un vídeo resumen de cada uno de los galardonados para poner en antecedentes a los presentes aunque en este caso, son de sobra conocidos, y además, muy queridos por los roteños.
El cantante Antoñito Molina, que venía de actuar ayer en Valencia, recogía su Calabaza de Oro muy agradecido por este reconocimiento, uno más, que recibe de su pueblo. Y es que hay que recordar que este mismo año ha sido Urta de Oro 2023, pero también cuenta con ser Roteñista del Año Cultural 2018 o Premio Revelación por la Asociación de Espectáculos de Andalucía, entre otros. Su éxito sobre los escenarios, su larga carrera musical desde que era un adolescente con el 'Tren de los sueños', y su esfuerzo y trabajo a pico y pala para hacerse un hueco cada vez más grande en el mundo de la música en solitario como cantautor dentro del pop andaluz, han sido reconocidos en este evento con un galardón que recogía agradecido.
Sencillo, espontáneo como suele ser, y con una sonrisa que contagia, siempre lleva el nombre de Rota por bandera y así lo demuestra cada vez que ofrece un concierto en cualquier punto del país. Hoy, como cada vez que tiene oportunidad, se ha acordado de quien siempre ha estado a su lado, de su familia, amigos y de sus seguidores. Con sus últimos temas ha dado un salto importante en su carrera pasando de cantar para 60 personas a llenar la plaza de toros de 'Los califas' y nadie le ha regalado nada.
Antoñito Molina ha recogido su pergamino, un pin y la Calabaza de Oro sintiéndose afortunado por estar rodeado de mucha gente que lo quiere, de sus padres y de encontrar siempre en algún concierto a un roteño. Decía el cantante no saber si merecía tanto reconocimiento porque él, manifestaba humilde, se dedica a hacer música, que es lo que le gusta y así espera continuar muchos años más consciente de la suerte que tiene de compartir momentos maravillosos con su familia y "gente buena".
Tras el cantante roteño, tocaba el turno del colegio Nuestra Señora del Rosario, recogiendo el galardón de manos de un representante de la Peña Club Deportivo Rota, el nuevo director espiritual del colegio Nuestra Señora del Rosario, Eduardo Arduña, por este 75 aniversario que cumple el centro educativo en la localidad. Por sus aulas han pasado desde entonces cientos de alumnos roteños que, además de recibir formación académica también lo hacían en la fe. El colegio Salesianos de Rota está plenamente integrado en la comunidad educativa local, es partícipe de sus actividades y fiestas y es impulsor de muchas actividades de las que disfrutan roteños y visitantes como los musicales que se preparan cada verano o el propio belén viviente de dentro de unas semanas. Y es que el colegio Salesianos, desde que abriera sus puertas en marzo de 1949 como escuela salesiana, aunque la congregación religiosa ya estaban desde 1920, ha sido una fuente de la que han emanado buenas iniciativas juveniles como cuando se creó el grupo scouts 'Santo Domingo Savio' en 1967, abrió el pabellón deportivo en 1970 que fue un punto de referencia del deporte; la creación del batallón infantil en 1976, la creación del Grupo Juvenil Rábeta en 1988, el coro Rábeta en 1993, la Escuela de Teatro en 2003, etc.
Los Salesianos han sido un colegio, como ha indicado hoy su director, abierto a su entorno, cumpliendo una función pedagógica y social con el mensaje de Don Bosco, estar siempre pendiente de los jóvenes, como pilar clave. Con palabras cariñosas y de reconocimiento a los otros dos homenajeados, Eduardo Arduña, que solo lleva tres meses en la localidad como nuevo destino, reconoció sus trayectorias en la música y en el fútbol, y aunque los Salesianos no se dedican a ninguna de esas dos facetas, aseguraba que los tres tenían algo en común. Y es que el colegio usa la música y el deporte para formar a los jóvenes así de que alguna forma, estaban vinculados.
El director espiritual de los Salesianos destacó que un colegio salesiano tiene que ser una casa que acoge, una escuela que educa, una iglesia que evangeliza y un patio para jugar y eso es precisamente, defendía, lo que ha hecho este centro educativo en Rota en sus 75 años de historia y es lo que pretende seguir siendo.
Por último, el deporte, y en especial el fútbol de la mano del cadista José María Martín-Bejarano Serrano 'José Mari', se hacía hueco en este acto de los Calabazas de Oro con un reconocimiento a su capitán y a un deportista que, aparte de su calidad en el campo, destaca por su siempre predisposición a ayudar cuando se le llama para participar en cualquier evento. Este roteño creció futbolísticamente en las escalas inferiores de la UD Roteña, de la que hoy se acordaba, sumando al agradecimiento a aquellas personas que a lo largo de su carrera deportiva le han ayudado a ser quien es y a no dejarlo solo especialmente, en los malos momentos.
José Mari es una persona sencilla, querida y admirada en la localidad, con la bandera del cadismo presente, pero sobre todo, la de su Rota natal. Recibir hoy este galardón era para él un honor que viene a reconocer su trayectoria en el fútbol profesional pasando por equipos como el Real Zaragoza, donde debutó en Primera División, el Colorado Rapids de la MLS estadounidense, volviendo a España de la mano del Levante UD, y fichando finalmente por el Cádiz CF en 2016, donde sigue militando, siendo todo un emblema para sus compañeros.
Hoy, el futbolista reconocía que le queda poco de carrera porque pronto cumplirá 36 años, y echando la vista atrás, no ha podido dejar de dar las gracias a sus padres por el sacrificio que siempre han hecho cuando él no tenía nada, a su mujer Nazaret, con quien ha formado una familia con dos hijos, y a sus amigos, compañeros de la peña cadista pero sobre todo, a quienes cuando pasaba malos momentos y estaba fuera de Rota, le hacían llegar el cariño que siente fortuna de haber tenido siempre presente. Sentir cuando se está fuera que un pueblo te lleva en volandas es algo que ha podido vivir en primera persona, por eso, en el acto, aprovechó para agradecerlo públicamente y ponerse a disposición de cualquier asociación, persona o entidad para colaborar en lo que necesite. Cuando deje el fútbol decía el cadista, quiere seguir sintiendo cerca el cariño que siempre ha tenido y devolverlo colaborando allá donde lo llamen.
Los homenajeados, que además de sus galardones recibieron una placa del CD Rota, han coincidido en sus palabras de agradecimiento a la peña, una entidad presidida por Joaquín Holgado que aprovechó su intervención para dar las gracias a todos los asistentes a este acto, sin duda, el más destacado de cuantos organizan a lo largo del año y de los más gratificantes por poder reconocer la trayectoria y valía de roteños y entidades locales que aportan un granito de arena positivo a Rota.
Joaquín Holgado felicitó a José Mari, a Antoñito Molina y al colegio Salesianos por tener en sus manos un galardón con 32 años de historia (desde 1991) que espera poder seguir entregando muchas ediciones más. Como presidente de la Peña Club Deportivo Rota, tuvo un apartado de agradecimiento para quienes ayudan y colaboran en sacar adelante esta cita, y en especial, para la junta directiva, siempre implicada, a cuyos miembros se refirió uno a uno para destacar sus horas de trabajo. Además, añadió, la Peña CD Rota "está de moda" porque ganaron en la Feria de Primavera el premio al mejor ambiente andaluz, la dama del Rosario, Estefanía López Carrera, ha resultado ser la dama mayor de las fiestas patronales (a la que en el acto se entregó unas flores), y el almuerzo de los Calabazas de Oro es un éxito donde llenan el aforo de unos años a esta parte.
Aprovechando la ocasión, quiso tener un recuerdo con su abuelo, Juan María Marín, maestro en Zahara de la Sierra que dará nombre en breve al único colegio de esta localidad gaditana por su labor en la educación y por haber cedido en su día parte de sus terrenos para construir ese nuevo centro educativo que ahora rotularán en su honor. Y de esta forma, quiso destacar la labor de los docentes y en especial, del colegio Salesiano que era el galardonado, sintiéndose muy orgulloso de los premios de este año, asegurando que tanto Antoñito Molina como José Mari son dos personas geniales a las que ha tenido la suerte de conocer y el honor de comunicarle que eran los elegidos para este galardón, uno de los momentos más gratificante que vive como presidente de la peña. De igual forma, agradeció a Juan Montes que presentara el acto y el trabajo audiovisual de Miguel Ángel Liaño.
Para cerrar el acto, el alcalde de Rota, Javier Ruiz, tomaba la palabra agradecido por la invitación y poder compartir un año más la entrega de unos premios con tanta trayectoria como las Calabazas de Oro y hacerlo a paisanos y entidades tan queridas en la localidad. Para cada uno de los homenajeados, el regidor roteño tuvo palabras de cariño, destacando la trayectoria musical de Antoñito Molina que el propio Ayuntamiento de Rota reconoció no hace mucho con la Urta de Oro por su promoción de la villa. Al joven cantante le deseó que siga reuniendo éxitos en sus conciertos y disfrutando y haciendo disfrutar con su música.
Para el colegio Salesianos, Javier Ruiz tuvo una especial mención por su labor educadora en lo académico y en los valores con las nuevas generaciones, porque Rota, decía, tiene que mirar al pasado pero también al futuro con jóvenes bien formados. Muchos de los roteños han pasado por la escuela salesiana y muchas familias llevan el ADN de este centro en su día a día, por lo que como regidor, no pudo más que desear muchos años más en la villa porque aparte de educar, son importantes en la labor cultural y social.
Para terminar, se refirió a José Mari, un futbolista de Primera División al que se le puede ver en Rota colaborando donde lo llaman y sin perder sus raíces. Junto a Antoñito Molina, decía el alcalde, son el ejemplo de jóvenes que han triunfado a base de esfuerzo, viniendo de familias sencillas sin que nadie les haya regalado nada y siempre llevando el nombre de la localidad por delante, algo que como alcalde reconocía llenarle de orgullo.
El alcalde destacó igualmente la labor de la Peña Club Deportivo Rota y su esmero en mantener unos galardones que en la jornada de este sábado ha reunido a muchos roteños, buen ambiente, algo de nervios, emoción y sobre todo, agradecimiento.
La tradicional foto de familia daba por terminado el acto de los Calabazas de Oro 2023, aunque los comensales podían disfrutar de varias horas de baile y convivencia.











































































Socio de la peña | Domingo, 19 de Noviembre de 2023 a las 17:07:45 horas
Mi más sincera enhorabuena a los galardonados todos mas que merecidos pero las fotos en las que aparece JAVI I "el mentiroso" fan incondicional del perro Sanchez y fiel lacayo que aprueba la amnistia y el independentismo sobran todas ¡Mialcaldenotienevergüenza **** !.
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