La voluble ley de inmigración en España (por Claudia Castro Corrales)
En el año 2005, las vallas de Ceuta y Melilla fueron un escenario dramático en el que perdieron la vida catorce personas, once de ellas asesinadas a tiros por la policía cuando intentaban cruzar la frontera desde territorio marroquí.
En 2022, el Gobierno ha cifrado en 45 millones de euros la ayuda económica necesaria para luchar contra la inmigración ilegal. Este presupuesto está pensado para un paquete de 14 medidas, entre las cuales se contempla reforzar las vallas de Ceuta y Melilla.
Esta es la respuesta de España ante los refugiados provenientes de África. Sin embargo, España decide seguir otro protocolo para los ciudadanos ucranianos. En las medidas tomadas para ayudar a los ucranianos se puede ver una gran empatía y solidaridad por parte del gobierno, es como si España viese a los refugiados ucranianos con más derecho a la vida y ayuda humanitaria que a los procedentes del continente africano.
El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, presentó el 17 de febrero el plan de acogida para las personas desplazadas procedentes de Ucrania. El compromiso de acogida de las familias será de 6 meses ampliable a 1 año. Con el Objetivo de Garantizar la ayuda y la asistencia “de manera equitativa y coordinada” en todo el sistema nacional de salud, educación y trabajo a los ucranianos que están llegando a España huyendo de la guerra.
El mismo gobierno ha aprobado otro tipo de medidas para su frontera sur con Marruecos que es una “estructura de seguridad” de diez metros elevada en los puntos “más sensibles” de ambas fronteras que tiene una base conformada por barrotes y placas metálicos, seguido de una zona intermedia de alambrada. En su parte superior, el alambre de cuchillas ha sido sustituido por un cilindro “antitrepado”.
Es difícil pensar que el mismo gobierno trata de forma tan dispar a comunidades con las mismas dificultades y necesidades. Se ve claramente cómo el Gobierno de nuestro país está guiado por personas tan intolerantes y racistas que no son capaz de mirar más allá de las diferencias ideológicas físicas y culturales que nos separan y darse cuenta que todas las vidas humanas son igual de válidas.
Claudia Castro Corrales






























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.97