Acabamos el año
Acabamos el año con la incertidumbre sanitaria que ha provocado el corona virus y sus variantes. De todas formas, si algo positivo se puede extraer de esta crisis sanitaria es sin duda la importancia del sistema público de salud. En un artículo publicado hace una semana, la periodista Ana Pardo de Vera, escribía (y copio literalmente): “¿Sería capaz el PP de negarse a una reforma constitucional para blindar la sanidad pública dejando al descubierto su insolidaria apuesta por el sálvese quien pueda con la sanidad privada y el negocio de sus dueños, que no de sus sanitarios?”
Una buena pregunta, ¿no creen?
Acabamos el año con la desconvocatoria de la huelga de transportistas que estaba prevista para los días previos a la Navidad. Finalmente hubo acuerdo y todos nos beneficiamos de ello. He dicho todos, pero me asalta la duda de si a los dirigentes de la derecha de este país nuestro no le hubiese gustado ver las estanterías de los diferentes negocios vacías por la falta de suministros así como la carencia de combustibles para nuestros vehículos, con tal de atacar al Gobierno de la Nación.
Escribí hace un par de semanas en este mismo medio que el PP hubiese querido chupar cámara con el fracaso de acuerdos en la Reforma Laboral. No sé si tendrán algo que objetar los dirigentes de la derecha española sobre el acuerdo alcanzado entre Patronal y Sindicatos para la aprobación de la Reforma Laboral. Que salgan a aplaudirlo sería demasiado. Por lo menos a la hora de redactar este artículo no he leído ni oído nada al respecto.
Así que, para continuar con la línea repetitiva de “acabamos el año”, diré que lo terminamos con el acuerdo de la Reforma Laboral que tanto “juego” dialéctico-político ha conllevado. Como ha dicho algún articulista, no parece que sea este el Gobierno castrochavista y bolivariano que tanto proclama la derecha. “Un pacto civilizado entre Patronal y Sindicatos, son cosas que suceden en la España real. Esa España a la que se resiste a aceptar tanto Casado como Abascal”.
Y, como cada año que vamos dejando atrás:
-Acabamos el año habiendo dicho adiós a muchas personas queridas.
-Acabamos el año siendo testigos de desigualdades sociales que no las erradican unos gestos caritativos navideños. La Fraternidad no se cubre con un cendal de caridad.
-Acabamos el año asistiendo a conflictos armados perdidos por siempre, por los de siempre.
-Acabamos el año contabilizando ahogados en los caminos de los mares de la esperanza que se han transformado en tumbas heladas para muchos.
¿Cómo no vamos a desearnos un mejor y feliz año nuevo?












Benito | Martes, 04 de Enero de 2022 a las 11:01:45 horas
No sé si lo dijo Merkel o no pero la verdad es que, para mi, tiene toda la razón: "“Los presidentes no heredan problemas. Se supone que los conocen de antemano, por eso se hace elegir para gobernar con el propósito de corregir esos problemas, culpar a los predecesores es una salida fácil y mediocre”. Feliz año 2022 y !!!mírate ese ojo!!!!
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