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Redacción 2
Sábado, 12 de Junio de 2021

"Ciencia más allá del Coronavirus"

La otra "operación bikini"

por Oriana Balsa

[Img #147326]Espero que estén preparados y listos para el “YA”, porque nos encontramos a muy pocos días del comienzo del verano. Puede que dependiendo de la zona de España donde vivan, sean unos los que ansíen el estío con mayor fervor que otros. Quiero decir, a un bilbaíno el verano le trae temperaturas algo más suaves y 2 días de lluvia a la semana (en lugar de los siete a los que están acostumbrados); a un sevillano (a los que pasan agosto en Sevilla, me refiero), esta estación les llegó allá por marzo, y es ahora, en junio cuando empieza a ser insoportable poner un pie en la calle si no es a partir de las ocho de la tarde. Pero a un suertudo gaditano… le llega el calor (“la calor” para nosotros) de una manera más suave. Rara vez hace una temperatura realmente intolerable, y, puestos a tenerla, mejor pasarla con los pies remojados en la orilla de la playa.

           

Como yo, seguro que alguno ha empezado a tomar el sol, temeroso de mimetizarse con el color de la arena, y ser el blanco de la burla (y nunca mejor dicho) de todos aquellos que parecen que tienen un convenio con el astro rey para que todos los rayos vayan directos a su piel. Por suerte, la ciencia vuelve a tendernos una mano, esta vez para los que parecemos vampiros encubiertos o irlandeses morenos.

           

¿Han probado alguna vez los autobronceadores? Seguro que sí. De alguna manera consiguen que se acentúe nuestro moreno. Pero ¿saben cual es el mecanismo por el que actúan?

           

Pues el componente clave en su fórmula es la DHA o dihidroxiacetona, un compuesto que interactúa con los aminoácidos (unidades por las que están formadas las proteínas) de nuestra epidermis. Aquí se produce una reacción llamada reacción de Maillard (bien temida por los que estudiamos algún día química orgánica). Como resultado de esta reacción, se obtienen compuestos de un tono dorado o marrón, simulando el bronceado que obtenemos cuando nos exponemos al sol.

           

Otro compuesto que suelen contener los botes de este producto es la eritrulosa, habitualmente mezclado en productos de cosmética con DHA, y cuyo mecanismo de acción es similar al de este último, coloreando también la piel de un tono cobrizo. Dependiendo de los aminoácidos de nuestra piel y del pH de la misma, la reacción se llevará a cabo “más o menos eficientemente”.

           

Sin embargo, hay que tener cuidado con los autobronceadores y no confundirlos con protectores solares, ya que, pese a que ayudan a conseguir un idílico moreno, no protege frente a la radiación del sol y sus rayos UVB ni UVA.

           

También debemos recordar que la exposición al sol que nos tuesta, no es sino daño celular, y que, potencialmente, podría terminar en cáncer de piel. Tomar el sol de forma responsable debería ser prioritario, utilizando crema solar de alta protección.  Antes que piel bronceada, deberíamos preocuparnos por lucir piel sana. Además, en algún momento, los blanquitos nos tendremos que poner de moda. Ya toca, ¿no?

 

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  • gitana pura

    gitana pura | Miércoles, 16 de Junio de 2021 a las 13:07:36 horas

    me encanta!!!!!
    que bien escribes.

    Accede para responder

  • roteño

    roteño | Domingo, 13 de Junio de 2021 a las 19:23:20 horas

    Los mundos de yupi

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