Mi amigo Juanlu
Juanlu es un niño de treinta y ocho años. Y es mi amigo.
Desde que lo conozco, hace ya algún tiempo, mi amigo Juanlu no ha dejado ninguna de sus peculiaridades de niño. Los otros niños y niñas de su entorno, amigos auténticos de él, han ido cambiando con el paso del tiempo. Me refiero no sólo a la metamorfosis física, que esa también se han dado en él lógicamente, sino a los cambios relacionados con las diferentes etapas evolutivas, que provocan que los intereses vayan cambiando.
Le atraen las mismas costumbres y los mismos juegos que cuando lo vi por primera vez. Y es que mi amigo se ha plantado. Es un niño eterno. Su equipo de fútbol es el Betis; siempre ha sido el Betis. Pero, aunque bético, no es anti sevillista. Mi amigo no entiende de “antis”, ni de dogmas, ni de ideologías. Sólo entiende de amistad. De amistad y de amor. Porque posee un don especial para distinguir a los que lo quieren de verdad de aquellas personas que disfrazan sus simpatías hacía él.
Nada lo hace más feliz que ganar en los diferentes juegos en los que participa. Ya sea al dominó, a los dados o a las cartas, ver su cara inundada de alegría es lo más parecido a la felicidad que he visto nunca. Tengo que admitir que a esa dicha contribuimos un poco todos los que participamos en sus juegos.
Disfruta de todas las actividades que programa su asociación con los chicos y chicas cada año. Este curso, debido a la pandemia se ha visto recluido, como todos, en casa durante mucho tiempo. Pero lo ha llevado bien porque es muy casero. A pesar de todo, echa de menos compartir ratos con sus amigos. Con frecuencia nombra a su amigo Guti, otra persona entrañable como él y de similares características. Aunque, si se analiza bien, todos los niños de la asociación comparten las mismas cualidades: sinceridad, cariño, inocencia...
No son envidiosos, lo que conlleva inequívocamente a que son felices.
No entienden de venganza, lo que conduce a que no tienen enemigos.
No conocen la avaricia, por lo que ninguno cae en los brazos de la corrupción.
Si analizamos la definición del concepto “Ángel”, he llegado a la conclusión de que todos son ángeles.
He compartido muchas horas, de este verano que agoniza, con mi amigo Juanlu. He aprendido mucho de él. Más que él de mí.
Estas vacaciones han sido como vivir un campamento de verano acompañado de una persona excepcional.












Mayeto justuciero | Domingo, 06 de Septiembre de 2020 a las 23:57:43 horas
Rebelderota. Y tú de quién has aprendido pa ser tan pamplina? Porque de rebelde tienes bien poco, atrincherado en la oscuridad
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