El Covid-19 en los campamentos saharauis de Tinduf
Qué el Covid 19 no entiende de fronteras, ni de clases sociales, ni de edades, ni de Culturas ni religiones.... queda de manifiesto cada día con la aparición de nuevos casos y en los lugares más insospechados. Así, en el monasterio de las Brígidas de Lasate-Oria, en Guipuzcoa, el virus ha contagiado a la totalidad de las monjas que viven en régimen de clausura en este convento. Este es sólo un ejemplo de la capacidad de contagio que posee el virus.
También en los campos de refugiados de Tinduf, al suroeste de Argelia, dónde sobreviven desde hace más de tres décadas los saharahuis acogidos, ha llegado la amenaza del corona virus.
Me decía mi amigo Manolo Carmona que las condiciones de vida en el desierto no se pueden describir fielmente sin haberlo visitado alguna vez. Precisamente, de la experiencia de su viaje al campamento de refugiados en Tinduf nació su libro “Viaje al centro del olvido”.
Desde luego, la presencia en Tinduf del virus, que ha provocado la pandemia que estamos sufriendo, puede provocar una situación fatal.
El pueblo saharahuis vive exclusivamente de la ayuda internacional. Sin tierras de cultivo, sin medios para sostener una mínima infraestructura industrial ni comercial, tres generaciones de saharahuis no han conocido otra situación que el destierro en una porción del desierto argelino.
Adentrarnos en recordar la deuda de España, que como potencia administradora desde el punto de vista jurídico, tiene con este Pueblo sería repetir un discurso manido. Pero, este hecho, desde luego, no puede olvidarse como pretende el reino de Marruecos aunque se caiga en la reiteración del mensaje y de la información.
La ciudadanía española, sin embargo, ha actuado durante todos estos años como “la conciencia” de la clase gobernante ( de todos los colores) y ha mantenido una solidaridad encomiable con el Pueblo saharahuis. Los programas anuales de “Vacaciones en Paz” y “Caravanas por la Paz”, permiten mantener un vínculo entre España y el Sahara Occidental que los Gobiernos españoles democráticos no han sabido, no han podido o no han querido resolver.
Con la expansión de la pandemia del corona virus, se apela nuevamente a la solidaridad internacional. Los saharahuis refugiados en Tinduf no tienen medios para protegerse del Covid 19. Esta vez la solidaridad hacia ellos puede ser hasta un tanto “egoísta”, toda vez que, hay que frenar la expansión del “maldito bicho” en todos los rincones del planeta para, de ese modo, sentirnos también nosotros a salvo. La pandemia ha puesto “sobre la mesa” la necesidad acuciante de impulsar políticas de cooperación internacional tanto en el ámbito sanitario como en el económico. Mitigar los efectos de la pandemia pasa por fortalecer y ayudar a las poblaciones vulnerables para prevenir en un futuro situaciones similares a las que estamos sufriendo.
En los campos de refugiados de Tinduf no se habla de la contracción de su Economía, ni de si su PIB se ha desplomado en este o en ese porcentaje. Allí lo que cuenta es su capital humano, son las personas que, por encima de todo, es lo que realmente importa si todavía queremos dar sentido al concepto de Humanidad.












Rebelderota | Lunes, 17 de Agosto de 2020 a las 12:07:12 horas
Me alegro por el Sr Franco si de verdad le dan algo ( lo dudo ,porque sus artículos son lamentables) pero el comentario de antifaz rojelio es dudoso.
De todas maneras si le dan dinero espero que el Sr Franco lo invierta apoyando al pueblo saharahui ya que su partido Izquierda Unida y su concejal en Rota son incapaces de donar su subvención y sueldo en ayuda al pueblo Saharahui que les hace falta . Sino como digo este artículo del Sr Franco y las campañas de IU son sólo propaganda barata sin efectos de verdad solo para salir en los medios.
Accede para votar (0) (0) Accede para responder