La OMIC se traslada al edificio García Sánchez para mejorar la atención que presta a los ciudadanos
El delegado de Atención al Consumidor, Manuel Bravo, ha informado del traslado de las dependencias de la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) pretendiendo con él un salto cualitativo en atención al ciudadano contando con unas instalaciones más adecuadas. De este modo, la OMIC estará ahora en la planta baja del edificio García Sánchez de la plaza de España.
Según el delegado, desde estas nuevas instalaciones “queremos ofrecer un servicio que sea más acorde y que se adapte a las necesidades reales de los ciudadanos, y seguir cumpliendo así con nuestro objetivo de atención personal, seriedad, confianza y calidad”.
Este cambio de dependencias de la oficina de la OMIC se enmarca en los nuevos cambios que el equipo de gobierno está llevando a cabo, según apuntan, para cumplir con su compromiso de impulsar una administración más eficaz y eficiente al objeto de mejorar la gestión y la comunicación con sus ciudadanos.
Las nuevas instalaciones donde se ha ubicado la Oficina Municipal de Información al Consumidor, se encuentran en un lugar céntrico, de fácil acceso y próxima al Ayuntamiento. Así, desde la delegación de Atención al Consumidor se pretende que este cambio de ubicación suponga "un importante salto cualitativo" en el servicio que durante más de 28 años viene prestando la OMIC a los ciudadanos, con respeto a la información, asesoramiento, recepción y tramitación de denuncias y reclamaciones en la defensa de sus derechos como consumidores y usuarios.































Arcadio | Jueves, 27 de Octubre de 2016 a las 09:48:46 horas
Por experiencia propia éste Organismo no sirve absolutamente para nada cuando se enfrenta a Ministerios o grandes monopolios.En mi opinión sólo los Juzgados y los recursos interpuestos en ellos son los que pueden resolver en un momento determinado, cualquier reclamación que creamos que vulnera nuestros derechos como consumidores.El problema y de ello se aprovechan muchos sinverguenzas,es que en el 99% de los casos nos cuesta más el collar que el perro y desistimos en tomar ésta vía judicial.En resumen,andar con mucho cuidadito ante cualquier asuntillo, por muy minúsculo que parezca.Es raro que por doquier no haya "gato encerrado",y recordar siempre que nadie da nada por la cara.
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