No hay dos sin tres
El “Rajoysmo” en su más elevada expresión se manifiesta entre los calores estivales para desazón de la españolidad que espera con desilusión el desenlace de tan bochornoso espéctaculo. Para nada ha debido servir que la inercia nacional haya premiado al PP con 137 escaños en el Congreso de las Diputadas y de los Diputados (no vamos a entrar ahora en si sus merecimientos se corresponden a sus éxitos electorales, como aquel sabio tabernero decía “Eso es otra historia”).
El señor Presidente en funciones puede que, insatisfecho con tan exquisito bocado, no esté dispuesto a seguir en la palestra a no ser que consiga la rendición incondicional de su habitual enemigo, por lo menos hasta ahora.
Inocentes de nosotros, el pueblo español creyó a pie juntillas que tras el espaldarazo de s.m. Felipe, Don Mariano se pondría manos a la obra y juntara a tirios y a troyanos para, entre los más allegados, componer un acuerdo substancioso que contentara a una mayoría del arco parlamentario. Hete aquí nuestra sorpresa cuando en un entrecruce de líneas rojas, Don Mariano se fue quitando de en medio a peneuvistas y a catalanes de derechas, no les llamaremos convergentes que aquello pasó a mejor vida, con el sonsonete de que sus peticiones son como para decirles ¿A dónde os creéis que vais?.
Lo que ha dejado muy claro la segunda autoridad del país, en tanto que el emérito siga sin mayor relevancia, es que su querencia consiste en hacer un pacto a la alemana, que puestos a imitar qué mejor ejemplo que el de doña Ángela Merkel. Pero el problema es que la otra parte de la pareja no está por la labor de degustar determinados platos. No le gustó el que se le ofreció “ a la valenciana” y tampoco está por el más reciente “a la alemana”: la nueva cocina no es lo suyo. El caso es que, a pesar de que los viejos dinosaurios del PSOE no hagan más que presionar a Pedro Sánchez para que acepte un gobierno a lo teutón, él como quien oye llover; tampoco estaría mal conocer quienes les presionan a estos para echar al PSOE a los brazos del PP.
No hay solución a la vista y empieza a rodar la bolita de nuevas elecciones, o sea, que “tripitiríamos”, emulando el desafortunado vocablo colegial. No hay más que ver que la prensa oficial, siempre al servicio de sus amos, olvidada como estaba de PODEMOS, desde hace casi un mes, empiezan de nuevo a darle palos a diestra y siniestra, sobre todo siniestra, a la formación morada y a cuanto grupo se aproxime al camino pecaminoso que nos han adjudicado a quienes comulgamos con esto.
Lógicamente, a no ser que alguien esté buscando que se nos asuste con algo más grave, lo que buscan los líderes del bipartidismo y sus aparatos es repetir jugada. Si las segundas elecciones dieron un fuerte correctivo a UNIDOS PODEMOS y a CIUDADANOS, los capitostes de ambos partidos, aconsejados por sus poderosos mentores, prefieren un continuo proceso electoral para barrer a las dos nuevas fuerzas que amenazaban acabar con su histórico conchabe de “cuando tú te quitas yo me pongo y viceversa”.
Ni PP, ni PSOE están mostrando interés alguno por darnos un gobierno por mucho que cualquier persona con un mínimo de sentido común considere que esta situación es un desastre para España y es vital un nuevo ejecutivo, ¡ya!.
Tristemente la responsabilidad no es sólo de estos: ni de PP, ni de PSOE, ni siquiera de quienes mueven los hilos a los muñecos, el pueblo español da la impresión de quererse dejar engañar por estos trileros. Ya nos han convencido de lo malos que somos las gentes del “Coleta”, pero ¿también van a decir lo mismo de CIUDADANOS? Está claro que UNIDOS PODEMOS no cabe en una coalición de gobierno pues el único puente está en el PSOE y por ahí no pasa la jerarquía de la formación rosa; pero si hay alguien que tenga posibilidad de facilitar el gobierno, y están haciendo lo posible y lo imposible por solucionarlo, esos son Ciudadanos ¿Es que si el PP y el PSOE pusieran la mitad de esfuerzo que la formación de Albert Rivera no tendríamos ya gobierno?
Lo que les decía, no hay gobierno porque no les interesa, porque con este juego indecente lo único que les importa es que el bipartidismo, después de cinco años en que estaba contra las cuerdas al borde del K.O., sabe como recuperar el terreno perdido y a España que le vayan dando.
Ya saben, los trileros conocen de sobra dónde queda la bolita: el pueblo es el que apuesta y... pierde.
Manuel García Mata






























El Jabato | Martes, 06 de Septiembre de 2016 a las 23:22:41 horas
Enajenados mentales y fanaticos son todos aquellos que adoran la figura de cualquier personaje que fuese un dictador, criminal, asesino, corrupto, traidor a la patria, fascista, etc, o varias de ellas juntas. Porque no hay que estar muy en sus cabales para pretender revivir un partido antidemocrata, a imagen y semejanza del fascismo italiano y financiado por este, culpable de haber sido los chivatos y sicarios de un regimen dictatorial culpable de crimenes contra la humanidad. Ni para adorar como si fuera un santo a un criminal ajusticiado por traición a la patria y conspirar contra el estado democratico y culpable de los cientos de miles de muertes de inocentes que provocó el golpe de estado y la posterior guerra civil, fruto de sus conspiraciones.
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