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Bodegas "El Gato" pone a la venta una edición limitada de Amontillado, "el vino más personal de Juan"
El bodeguero Juan Martínez ha cumplido hace algo más de una semana 80 años y coincidiendo con esta fecha tan especial para él y su familia, Bodegas "El Gato" ha lanzado al mercado una edición limitada de 60 botellas de Amontillado de la Sacristía. Un vino que no es algo baladí para este empresario roteño porque dentro de cada una de esas botellas va un poco de su alma y de su vida.
Aunque para él la Tintilla de Rota es su niña bonita, la que le ha dado muchas satisfacciones personales y profesionales y a la que ha mimado con el único objetivo de que no se perdiera un caldo autóctono de la zona por el que siempre sentirá especial agradecimiento, el Amontillado de la Sacristía es otra cosa. Entre risas dice que entonces este podría llamarse "su niño bonito" pero en realidad, es un vino al que ha cuidado hasta el punto que durante 56 años, sólo él y quienes han tenido una relación muy estrecha con su persona, han podido probarlo.
Juan cuenta a Rotaaldia.com que fue hace seis meses, en Navidad, cuando decidió que quería compartir con el público este amontillado "que es especial, tan suave en boca como un fino pero al que se le nota la vejez". No en vano, estamos hablando de un caldo que lleva desde 1960 en una bota que permanece intacta desde sus inicios en la sacristía de la bodega, un lugar casi de culto en el mundo del vino donde se guarda lo mejor. Tiene tanta historia prácticamente como la bodega que se fundó tres años antes, y por eso, sacar una edición limitada es algo más para este bodeguero roteño que poner un vino más a la venta.
El que tome una copa de Amontillado de la Sacristía de Juan "El Gato" estará llevándose a la boca una parte de su vida y del cariño que siempre le ha profesado a este caldo exclusivo que hasta ahora sólo compartía con personas y ocasiones especiales. Actualmente, sólo el empresario hotelero Jean De Clerck tiene el privilegio de contar con tres botellas cada año, sin etiquetar, por cortesía del bodeguero al que le une una gran amistad.
Según cuenta Juan Martínez, un médico naturista le prohibió que bebiera vino debido a una enfermedad que le detectaron hace años y cuando le dijo que era bodeguero, la respuesta fue que entonces, bebiera un buen vino. Ese buen vino, sólo para él, ha sido el que está en una bota al fondo de la bodega situada en la avenida San Fernando, 40. "Ahora hay muchos días que no lo tomo, voy probando otros vinos y era una lástima que se fuera quedando ahí, por eso, pensé en compartirlo con la gente, que se sepa que en Rota hay buen vino", comenta el bodeguero siempre apoyado en este tipo de decisiones por su familia que sustenta el crecimiento de la empresa familiar.
Todo lo que rodea al Amontillado de la Sacristía se ha decidido en familia, principalmente, por su nieta Laura López y su hija Antonia Martínez, que en parte tienen el timón en la parte más promocional de la bodega.
Que sean 60 botellas las que salen a la venta en esta edición limitada es un número que garantiza que este amontillado viejo se mantenga con sus mismas características cuando vuelva a rellenarse. Tras sacar unos 45 litros de los 250 que contiene la bota, se tardará unos seis o siete meses en envejecer de nuevo y el amontillado no habrá perdido ni un ápice de sus características. Para Juan, es algo tan personal que hasta la etiqueta de cada botella, que se presenta de color negro, cuenta con su firma de puño y letra. Junto a ella, un texto que describe la idiosincrasia de este vino que une campo, historia y amor por la profesión, y es eso, precisamente, lo que este bodeguero roteño quiere compartir con sus paisanos y con aquellos turistas que ya se han interesado en probarlo.
Este no es el único proyecto que el bodeguero tiene en mente. Aunque asegura que son sus hijas y su nieta las que ya mandan en la empresa familiar, el acude a diario a la bodega, participa en todas las decisiones que se toman y sigue siendo, sin duda, el alma mater de ella. "La bodega me ha dado muchas satisfacciones en mi vida y hoy puedo decir que podemos competir en calidad", lo del Amontillado de la Sacristía, es una especie de "regalo" que quiere compartir con aquel que quiera darle un gusto a su paladar.
Las botellas se pueden adquirir en Bodegas "El Gato" situada en la avenida San Fernando, 40.































Javieres | Miércoles, 06 de Julio de 2016 a las 13:08:14 horas
Sería interesante conocer el precio, de antemano se intuye que un vino con esas caracteristicas no debe ser barato.
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