Medio mundo reforma su cocina, y el otro medio se muere de hambre
Esa es una frase del escritor norteamericano Don DeLillo. Aunque, desde luego, es mucha menos la gente que puede reformar su cocina. Siendo generoso, puede que solamente un cuarto de los habitantes de este planeta pueda reformar su cocina, porque las otras tres cuartas partes, o tiene hambre, o carece de una casa digna, o no tiene trabajo, o no tiene acceso al agua potable o a educación o a medicinas… El mundo arde en la hoguera de la insolidaridad y, particularmente, de intereses comerciales inhumanos y homicidas. El cambio bioclimático es una prueba de hasta dónde puede llegar la peligrosa irresponsabilidad del ciego sistema de mercado en que vivimos.
Hay quien ha escrito: “En el año 2050 el 50% de los europeos tendrá más de 50 años y se necesitarán más de 50 millones de inmigrantes para mantener el nivel de vida actual”. Otros añaden: “España es uno de los principales países exportadores de armamento del mundo (dependiendo del año, se sitúa entre el sexto y el séptimo lugar). En 2013 se exportaron 3.908 millones de euros en material de guerra, mientras que en 2014 la cifra alcanzó los 3.203 millones de euros. Durante el primer semestre de 2015 se exportó armamento por valor de 1.727 millones de euros…”.
En fin, no entretengo más a los lectores y voy al grano: yo votaré a Unidos Podemos porque es la única opción real que tenemos para potenciar políticas de paz y de solidaridad internacional al menos en el ámbito mediterráneo. Así, me opondré a un bipartidismo que amplió las bases, permitió el escudo antimisiles, participó en todas las guerras, gastó miles de millones de euros en programas de armamento inútiles, y olvidó la Educación para la Paz, olvidó acoger a los refugiados, olvidó la Paz y se entregó a la OTAN.
Los derechos sociales, la profundización en la democracia, el respeto al medio ambiente, la escuela pública de calidad, no a la sociedad patriarcal, las leyes electorales justas, la seguridad de nuestro sistema de pensiones, etc., votaré en favor de todo eso, pero también a favor de la Solidaridad y el Desarme.
Cristóbal Orellana González






























El Duende Verde | Sábado, 02 de Julio de 2016 a las 11:45:26 horas
Se equivoca, como de costumbre, el regimen totalitario era aquel donde sus alfalfalangistas eran el brazo politico de la dictadura, donde el nacionalcatolicismo era obligado en todos los centros y donde convirtieron la educación en proselitismo. Nadie le ha negado a ningún padre a inscribir a sus hijos en un colegio privado, pero que lo pague de su bolsillo, no que se lo paguen los demás. Que salgan ciudadanos sin etica, no significa que se enseñe mal, sino que algunos no la asimilan o luego no la practican. La Iglesia estará en contra del capitalismo como de otras tantas cosas, cara a la galeria, porque luego bien que lo practican, comprando inmuebles, terrenos, o edificios de interés general para despues cobrar alquileres o entradas, utilizando las reliquias y lugares santos para cobrar por visitarlos, montando un negocio con imagenes y estampitas, llegando a acuerdos para no pagar impuestos, etc. Si existe el problema de abuso a los trabajadores y sueldos bajos, no es por culpa de la izquierda "rancia", sino de las leyes que permiten esos abusos, y esas leyes las han redactado y aprobado precisamente el bipartidismo, los liberales de derechas y los que se llaman socialistas.
Accede para votar (0) (0) Accede para responder