Ya estamos otra vez
Ucrania ha ganado por segunda vez el Festival de Eurovisión desde que debutó en 2003. La canción "1944" tuvo una puesta en escena sobrecogedora pero no exenta de un trasfondo político que reavivó la tensión entre este país y Rusia. Crimea, como territorio ucraniano disputado entre ambos contingentes, se convirtió en el eje de un tema musical melodramático que, desgraciadamente, vuelve a ser protagonista de la actualidad. Ahora bien, si tenemos en cuenta que los organizadores de este concurso no admiten canciones con mensajes políticos implícitos, me sorprende realmente que Ucrania se llevara la victoria en detrimento de otras candidaturas que presentaron canciones mucho mejores. La final se convirtió en un tira y afloja entre Rusia (que quedó tercera), Australia (país invitado) y Ucrania. No obstante y como resultado de los cambios introducidos en el sistema de votación, la representante australiana se situó en segundo lugar, lo cual encuentro realmente injusto.
Está visto que la geopolítica sigue otorgando de forma abrumadora las victorias eurovisivas y que todo se convierte en una apuesta maliciosa entre países del norte y del este. Supongo que el próximo año será el turno de algún país nórdico... ya lo veréis.
Pere Francesc Lobo Xifré






























La, la, la, là | Lunes, 23 de Mayo de 2016 a las 23:38:14 horas
Que bonito, utilizar y mezclar la politica con un certamen de musica. Maravilloso ejemplo de como ensalzar algo tan trivial como la mùsica, con algo que eleva el espiritù como la politica. Cuando elijan que canciòn debe ganar un certamen, no juzguen la musica, ni la letra, ni la escenografia, nada de eso, tengan en cuenta solo y unicamente el beneficio que pueden sacar del pais que se vota, aunque la canciòn sea una bazofia. Voten, como votan en las elecciones, no a la mejor orquesta, sino a quienes les van a asegurar las sobras, al rico amo que luego hace caridad con sus lacayos.
Accede para votar (0) (0) Accede para responder